8/5/11

ISCLES






Iscles es uno de los pueblos deshabitados más hermosos que he visitado, sin duda, es uno de esos lugares que quedan grabados en la retina del visitante durante mucho tiempo. Lo encontramos situado entre dos montículos en la Sierra de Berganuy, a unos 6 kilómetros al noreste de Cajigar.
A nuestra llegada, la primera visión que tenemos de éste núcleo es espectacular, con las viviendas construidas apiñadas alrededor de la iglesia en la falda de un pequeño cerro.
Fue un lugar de seis casas; en su máximo nomenclátor del pasado siglo XX aparece citado con 97 habitantes en el año 1930. Fue abandonado tardíamente, a comienzos de la década de los setenta, al menos si lo comparamos con otros despoblados ribagorzanos.
De entre las edificaciones (además de un par de viviendas de buenas dimensiones) destaca la iglesia parroquial, construida bajo la advocación de San Martín. Es un templo de estilo barroco, levantado a comienzos del siglo XVIII. Tiene una sola nave con planta rectangular finalizada en cabecera recta; la nave, cubre con bóveda de lunetos. Adosada, se alza una pequeña torre campanario de un solo cuerpo. A pesar de presentar un buen aspecto exteriormente, la cubierta sufre un serio peligro de derrumbe.
Llegaremos a Iscles por una pista de 7 kilómetros que nace en la cercanías de Cajigar, los últimos tres kilómetros solo son aptos para vehículos todoterreno.


Fotografía 1; Llegada a Iscles (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Aproximación, primeras ruinas  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Martín (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior del templo (Cristian Laglera)