29/8/12

SEMOLUÉ







Semolué es otro de los pequeños pueblos abandonados del valle de La Solana; sus edificaciones se distribuyen sobre una ladera del barranco de Las Guargas.
Es un pueblo enmarañado y complicado de visitar, casi todas sus edificaciones están engullidas por la maleza y especialmente por la trepadora hiedra, que poco a poco ha devorado la torre de la iglesia presentando actualmente un aspecto fantasmagórico.
Semolué no fue un pueblo grande, durante el pasado siglo XX mantuvo un máximo de tres casas abiertas; en siglos anteriores llegó a tener un total de cinco. En su máximo nomenclátor del pasado siglo XX llegó a censar 33 habitantes en el año 1910.
La iglesia de San Salvador fue construida a comienzos del siglo XIX. Consta de nave única rectangular dividida en tres tramos, con dos capillas a cada lado y ábside plano. El aspecto que presenta el templo es desolador.
Las fiestas grandes eran el día 3 de Agosto, para San Esteban. Las fiestas pequeñas se celebraban el día 9 de Mayo, para San Gregorio.
En las cercanías quedan vestigios de un despoblado medieval llamado Semué, con ruinas de una antigua ermita; todavía lo tengo pendiente de visitar.
En nuestra visita en Julio de 2012 una de las casas estaba ocupada por una joven pareja de neorrurales, según nos contaron en otro despoblado cercano, aunque no se encontraban en el pueblo en el momento de nuestra visita.
Semolué fue uno de los pueblos afectados por la construcción del embalse de Jánovas. Sus tierras y sus casas al igual que las del resto de pueblos de La Solana fueron expropiadas para la repoblación de pinos.
El acceso se realiza por una interminable pista de algo más de 9 kilómetros que tomaremos desde la carretera N-260, concretamente desde el punto kilométrico 454.


Fotografía 1; Llegada a Semolué (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Torre de la iglesia de San Salvador  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior del templo  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vivienda en ruina (Marina González)
Fotografía 5; Vivienda habitada por neorrurales (Marina González)