17/5/18

LA CUADRA BLASCO







El reportaje que estás a punto de leer está dedicado a un pequeño despoblado posiblemente de los más recónditos y aislados de toda la provincia de Huesca.
La casa de los Blasco (o la cuadra Blasco) se localiza en lo alto de la sierra de La Carrodilla -término municipal de Olvena- dentro de los límites de la comarca del Somontano de Barbastro.
La Cuadra Blasco fue antaño un lugar importante; lo fue al menos hasta las primeras décadas del pasado siglo XX. Era aquí donde se reunían los terratenientes de los núcleos limítrofes para pactar el precio de los productos agrícolas antes de recolectarlos.
El conjunto está compuesto por una vivienda de dos plantas y una ermitita dedicada a San Andrés.
La vivienda se encuentra en estado de ruina absoluto. Lo más destacado es su elegante puerta de acceso adintelada.
También merece mención la amplia era situada frente a la vivienda con un espectacular roble que, al igual que la vivienda, conoció tiempos mejores, ya qu ese halla pardido en dos.
La ruinosa ermita de San Andrés se sitúa unos metros por debajo de la vivienda, aunque, apenas se ve. Se trata de un edificio de nave única y rectangular rematada en cabecera plana. Un arco diafragma segmenta la nave en dos tramos, que por cierto, está a punto de ceder. Se construyó con aparejo de sillarejo y abundante argamasa, y algunas piedras sillares reforzando las esquinas. La puerta de acceso es en arco de medio punto de siete dovelas.
El acceso más sencillo lo realizaremos por medio de una pista de tierra que tomaremos desde la ribagorzana localidad de Aguinaliu. Llegar hasta la Cuadra Blasco no es sencillo, pues hay varias bifurcaciones y algunos tramos confusos.


Fotografía 1; La Cuadra Blasco  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Puerta de acceso  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita de San Andrés  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la ermita  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Enorme roble  (Cristian Laglera)



29/4/18

CASA LLEBOT (CASTIGALEU)







Casa Llebot es otro de los masos deshabitados que encontramos dentro de término de Castigaleu. 
Hasta esta interesante casona llegaremos por una pista que nace en dirección este desde la carretera que enlaza los núcleos de Castigaleu y Cajigar, un poco antes de llegar a Noguero. La pista solo es apta para vehículos todoterreno. A pie cuesta poco más de media hora.
Una vez en casa Llebot, previo paso por casa Ramonico, observamos que sus edificios se encuentran apiñados, tal y como vemos en la fotografía número 2.
Destaca a vivienda principal, de buenas dimensiones y con tejado de lajas. En una de sus ventanas está grabada la fecha de 1790 (fotografía 4), posiblemente la fecha construcción de la casa.
El edificio más destacado de casa Llebot es su capilla; brilla con luz propia. Se sitúa a unos 50 metros al sur del conjunto. A pesar del estado de ruina de la vivienda y los edificios de apoyo la capilla mantiene un aspecto digno, a pesar de que su interior está siendo utilizado como improvisado almacén.
Se trata de un edificio de nave única rematado en cabecera semicircular orientada al este. La puerta de acceso dovelada abre en el muro norte, descentrada hacia los pies. También merecen mención dos hermosos ventanales abiertos en sus muros sur y oeste. La cubierta, que es de lajas, se mantiene en buen estado.


Fotografía 1; Vista desde el sur  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Conjunto de casa Llebot  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Año 1790  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla  (Cristian Laglera)








8/4/18

PARDINA LORÉS







Se trata de una pardina situada a unos 3.5 kilómetros al sureste de Bernués, en el mismo lugar (o muy cerca) donde parece que estuvo situado el desaparecido monasterio de Santo Tomás.
Desde Bernués parte una pista en dirección sur (TT) que nos conducirá hasta la pardina sin grandes sobresaltos.
El conjunto está formado por una serie de edificios de gran interés, sobre todo la vivienda.
Esta conserva una portada románica con un magnífico crismón integrado; podría ser que parte de la planta de la casa fuera la misma que la de la iglesia del primitivo monasterio.
La vivienda, de dos plantas y cubierta de losas, está pintada en un blanco muy chillón, del que molesta en los ojos si le pega el sol de lleno como ocurrió en mi visita. Viéndola exteriormente parece que goza de buen aspecto, pero ojo, que engaña, pues la cubierta está derruida imposibilitando el acceso a su interior. De todas formas la ruina no es obstáculo para apreciar y reconocer su grandeza pasada.
También merece ser citado un corral con dos cubiertos y magníficos arcos de medio punto situado junto a la casa.
Otro elemento a destacar es un llamativo pozo moderno construido en sillarejo con cubierta semicircular. Un pequeño grupo de murciélagos se ha instalado en su interior; no creo que mucha gente les moleste aquí.
En definitiva, la Pardina Lorés es un pequeño conjunto pero muy interesante de visitar. El acceso es muy sencillo pudiéndolo recorrer a pie desde Bernués en poco más de una hora. En otoño o primavera una excursión deliciosa.



Fotografía 1; Pardina de Lorés  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Crismón románico  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Arcos del corral  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Pozo  (Cristian Laglera)





26/2/18

LA TORRE (AGUILAR)








La Torre es una de las aldeas que antaño formaron parte del hoy deshabitado lugar de Aguilar. Se sitúa al norte del núcleo, no muy lejos de Els Camps, otra de las aldeas (también deshabitada) de Aguilar. 
El acceso más rápido y sencillo lo realizaremos desde Abenozas, por una pista de tierra (TT) que baja hasta el barranco de Galirón y remonta por el extremo contrario. Primero llegaremos a Els Camps y después a La Torre. Evidentemente también tiene acceso a pie desde Aguilar, aunque algo más complejo.
La Torre fue un lugar de tres casas, cuyos nombres eran Puy, Barrabés y Pocino. La gente de la zona las llamaba "los tres amigos del alma", dado que a pesar de su cercanía su relación no era muy buena.
Destaca la vivienda central, con la fachada pintada de color blanco y los bajos abovedados. Es la casa que presenta un aspecto más digno de las tres.
Junto a las viviendas se levantan los correspondientes edificios de apoyo, destacando un edificio abierto por dos de sus extremos con sendos arcos apuntados de gran luz.
También merece mención una pequeña capilla situada en el centro del núcleo. Es una obra de mampostería, tiene planta rectangular y cabecera plana. La puerta de acceso, adintelada, abre a los pies. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón y exteriormente con lajas.


Fotografía 1; La Torre desde Abenozas  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Llegada al despoblado   (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Fachada de la vivienda principal   (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Bajos abovedados   (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Edificio auxiliar   (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Capilla del núcleo  (Cristian Laglera)