11/5/15

LA PLANA







La Plana es una de las pequeñas aldeas que estuvieron bajo el amparo y la protección de la fortaleza de Muro de Roda, en pleno valle de La Fueva.
Fue un lugar de dos casas (Broto y Herrero), eran viviendas grandes, de mampostería, estaban situadas la una junto a la otra. Destacaban sus puertas de acceso doveladas y sus ventanas orientadas al sur. Junto a una de las viviendas se conservaba una interesante prensa de vino también desaparecida.
La Plana estaba situado muy cerca del también abandonado lugar de Sosiad. Y digo que estaba (y no está) por que al igual que ha ocurrido con otras aldeas del valle como La Corona o Ministerio, sus edificaciones fueron desmanteladas y sus piedras vendidas. Aprovecho las imágenes que amablemente me ha cedido mi amigo Francisco Bolea para realizar este reportaje, tomadas en el año 2000.
También disponían de una pequeña ermita dedicada a La Virgen del Rosario. Era un pequeño oratorio de una nave finalizada en cabecera recta, con puerta de acceso situada a los pies de la misma.
La fiesta grande era el día 24 de Agosto, conjunta con el resto de aldeas del valles. Se celebraba en la ermita de San Bartolomé, situada junto a la fortaleza de Muro de Roda.
El acceso lo realizaremos desde Tierrantona. Tenemos unos 9 kilómetros de pista, el último tramo, desde Sosiad, intransitable para cualquier tipo de vehículo.


Fotografía 1: Llegada a La Plana  (Francisco Bolea, cedida por www.sipca.es)
Fotografía 2: Casas Broto y Herrero (Francisco Bolea, cedida por www.sipca.es)
Fotografía 3: Ruina generalizada en toda la aldea  (Francisco Bolea, cedida por www.sipca.es)
Fotografía 4: Prensa de vino (Francisco Bolea, cedida por www.sipca.es)
Fotografía 5: Interior de la ermita (Francisco Bolea, cedida por www.sipca.es)



26/4/15

LOS CORRALES









Pequeño núcleo deshabitado situado a un par de kilómetros al noreste de Buera, en plena comarca del Somontano de Barbastro. Llegaremos hasta Los Corrales por medio de una pista de tierra de unos dos kilómetros que tomaremos en las inmediaciones del santuario de Santa María de Dulcis.
Una vez allí, el pueblo se nos presenta totalmente arruinado y engullido por una asfixiante capa de maleza. Todo el núcleo se encuentra devastado, a pesar de su lamentable estado destaca la vivienda principal, la única del caserío que puede accederse a su interior. Es una casa de dos plantas con dos puertas de acceso, la principal en su fachada norte y otra más rústica en su lado sur.
Los Corrales llegó a tener un máximo documentado de cinco casas abiertas. En el nomenclátor del año 1857 aparece con tres viviendas y 29 habitantes censados.
No muy lejos del caserío, concretamente en el llamado barranco del Pozo, encontramos las ruinas de un viejo molino, fechado en el año 1867 según reza una inscripción. Aunque no fui capaz de localizarlo en mi visita, podemos verlo gracias a unas imágenes amablemente cedidas por Susana Bagüeste.
Comentar para finalizar que los habitantes de Los Corrales eran conocidos en la zona con el apelativo de “Los Gallos”.


Fotografía 1: Llegada a Los Corrales (Susana Bagüeste)
Fotografía 2: Vivienda principal (Cristian Laglera)
Fotografía 3: Bajos de la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 4: Puerta de acceso de otra de las casas (Cristian Laglera)
Fotografía 5: Exterior del molino (Susana Bagüeste)
Fotografía 6: Interior (Susana Bagüeste)



5/4/15

MONT DE RODA








Situado en las vertientes montañosas que ciñen el río Isábena por el este se encuentra el disperso núcleo del Mont de Roda, situado a no excesiva distancia de la carretera que enlaza las poblaciones de Graus con Roda de Isábena. Llegaremos por una pista en buen estado que nace junto al caserío de La Roca, son algo más de dos kilómetros aptos para todo tipo de vehículos.
Una docena de caseríos o masos componían la población Mont de Roda, sus nombres son los siguientes: La Llecina, San Román, casa Virar, casa Chordy, casa Latorre, casa La Pena, casa Adillón, casa Puyanrós y las todavía habitadas casas de La Colomina y La Roca, además del propio núcleo de Mont de Roda.
Centrándonos precisamente en este último núcleo, Mont de Roda, destaca la iglesia parroquial de San Juan Bautista, con el pequeño cementerio anejo.
Fue un templo levantado a finales del siglo XVII o quizá a primeras fechas del XVIII. Es un templo de una sola nave, con cuatro capillas laterales y cabecera poligonal orientada al este. Tanto la nave como las capillas cubren con bóvedas de medio cañón. La torre campanario está adosada a su muro suroeste, es de un solo cuerpo y tres pisos. Su estado actual solo puede catalogarse como ruinoso, una buena parte de su cubierta yace derruida en el suelo y el acceso se realiza por un boquete abierto en una de las capillas.
Del resto de aldeas deshabitadas pertenecientes a Mont de Roda merece mención especial La Llecina, pequeño y arruinado núcleo pero no exento de interés arquitectónico con su torre defensiva y sus no menos interesantes ruinas de una pequeña capilla románica. Dado su interés, el núcleo de La Llecina tiene su correspondiente entrada en esta página web.
También destaca casa Latorre, es una casa de grandes dimensiones deshabitada pero en buen estado de conservación situada a escasos 300 metros al sur de Mont de Roda.


Fotografía 1: Mont de Roda, llegada (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia de San Juan Bautista (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Cabecera (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Pilaret (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Casa Latorre  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; La Llecina (Critian Laglera)