19/10/20

CASA LLERA (MONESMA Y CAJIGAR)

 







Casa Llera es una de las solitarias viviendas que pertenecen a la localidad de Monesma (municipio de Monesma y Cajigar). Se accede desde la pequeña localidad de Noguero, tomando dirección sur y desviándonos porteriormente al este, por buena pista de tierra en dirección a la sierra de Llera y al despoblado de Soliveta.

La vivienda es un amplio bloque de planta cuadrangular y dos plantas, con puerta abierta a septentrión. Junto a la casa se sitúa la era, compuesta por pajares, bordas y dependencias para los animales. Los edificios auxiliares forman ángulo para dejar espacio a la era, que es muy grande. 

Según me cuenta Francisco Martí, cuando él la visitó, se podía acceder al molino de aceite sin mayores problemas. Actualmente la maleza ha devorado la parte trasera de la vivienda y complica en exceso el acercamiento. También me cuenta que había varias colmenas. Aporto fotografía tomada por el propio Martí en el año 2002.

En un rinconcito de la era se halla la capilla, dedicada a San José. Se trata de un edificio de planta rectangular con cabecera de testero plano. La puerta de acceso abre a los pies, en arco de medio punto. Corona este mismo hastial el campanario de espadaña de un ojo. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón; exteriormente cubre aguas con piedra de laja a doble vertiente. Perduran en su interior tímidos fragmentos de las pinturas populares que decoraban su cabecera. Antiguamente, sobre la puerta de acceso, había un lauburu que debió de ser expoliado antes del año 2010.


Fotografía 1; Casa Llera (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Capilla de San José (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Molino de aceite (Francisco Martí)
Fotografía 5; Enorme pajar (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Abrevadero (Cristian Laglera)

6/8/20

LA MATOSA (TORRELABAD)







La Matosa es un pequeño caserío ribagorzano situado dentro del término de Torrelabad. El acceso se realiza por una pista de tierra que parte desde la localidad de Torrelabad en dirección norte, con posterior desvío a la izquierda a una segunda pista más descuidada cerrada con cadena. En total hay algo más de 4 kilómetros.

Componen el conjunto la vivienda, con sus correspondientes edificaciones de apoyo, un cobertizo al que nos referiremos al final y una pequeña capilla (s. XVII) de la que desconocemos su advocación. La vivienda es amplia. Gruesas lajas cubrían aguas, retechada después con teja árabe. Actualmente un amplio boquete hace que el agua penetre hasta sus entrañas. Llama la atención, en su paramento sur, un grueso contrafuerte. Visitamos el caserío en junio de 2020. Lamentablemente no fue posible acercarnos a la vivienda (fotografía 2), ya que, la selvática maleza, impedía su aproximación. Gracias a una fotografía tomada hace algunos años por Francisco Martí (la nº 1), podemos contemplar como era.

La capilla tiene planta rectangular y cabecera poligonal. El acceso se realiza por los pies, por puerta en arco de medio punto de gruesas dovelas. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón. Exteriormente, al igual que la casa, se cubría con piedra de laja y fue retechada con teja árabe. Tres horribles chimeneas de fibrocemento se yerguen por encima de la cubierta y destrozan la que podría ser una bonita fotografía.

No muy lejos de la capilla se localiza un cobertizo alzado con bloques de cemento y ladrillo que aprovechó uno de los lienzos de un posible torreón. Lo más destacado es que todavía conserva una aspillera.


Fotografía 1; La vivienda hace algunos años (Francisco Martí)
Fotografía 2; La vivienda en 2020 (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Torreón y aspillera (Francisco Martí)




8/6/20

PARDINA LA ISUALA








La pardina de La Isuala se sitúa a casi 1500 metros de altitud, en una de las laderas de la Manchoya, en pleno corazón de Sobrepuerto. Nosotros accedimos desde Bergua pasando por Ayerbe de Broto, creo recordar que nos costó alrededor de unas tres horas.

La Isuala tuvo dos viviendas. Sus ruinas se sitúan sobre una pequeña elevación, al norte, entre amplias eras. A su alrededor se levantaron sus correspondientes edificios de apoyo: bordas, pajares, corrales... Actualmente la ruina y la maleza (erizones y aliagas principalmente) dificultan la visita a este lugar, aunque conserva todo el encanto de uno de los rincones más desconocidos de Sobrepuerto.

La iglesia nueva se sitúa al este de las viviendas, aislada. A primera vista no se diferencia en nada de cualquiera de las bordas. Presenta planta rectangular y cabecera plana orientada canónicamente. Interiormente se techó con estructura de madera traducido al exterior en piedra de laja a dos vertientes. La puerta de acceso abre al mediodía; desdobla arco de medio punto con bisel. Hace algunos años que la mitad de la arcada se desprendió. Según Adolfo Castán del siglo XVI.

Esta iglesia sustituyó a otra anterior que se localiza al sur del conjunto, en el tozal de la Virgen. Se la conoce como la ermita de la Virgen. Se trata de los restos de un edificio de planta rectangular con cabecera semicircular orientada al este. El hueco de la puerta lo encontramos al sur, descentrado hacia los pies. Presentaba pequeño campanario de espadaña soldado a su costado sur, cerca de la cabecera. El aparejo es de piedra sillar y sillarejo. Al sur, Castán cita una pequeña necrópolis medieval de lajas, que pasó inadvertida a nuestros ojos.


Fotografía 1;  La Isuala  (Cristian Laglera)
Fotografía 2;  La maleza gana terreno  (Cristian Laglera)
Fotografía 3;  Posible vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 4;  Iglesia nueva  (Cristian Laglera)
Fotografía 5;  Ermita de la Virgen (Cristian Laglera)

21/4/20

ERMITAS DE SOBRARBE Y SOMONTANO DE BARBASTRO





El libro “Ermitas de Sobrarbe y Somontano de Barbastro”, ha visto la luz. Aparecen documentadas y con ficha individualizada un total de 430 ermitas, a las que hay que sumar otros 111 edificios más que citamos pero que, desgraciadamente, ya han desaparecido. Ermitas con culto y sin culto, muchas de ellas románicas, ruinas y vestigios, restos inéditos hasta ahora no catalogados, son los protagonistas de las 470 páginas del libro. Las fichas de las ermitas de Sobrarbe fueron realizadas entre 2014 y 2019. Las de la comarca del Somontano, en su gran mayoría, se realizaron entre 2015 y 2016. Se trata del tercer tomo de la colección “Ermitas de Huesca”. Dejo por aquí, por si hay algún interesado, el enlace a la página web de la editorial. En muchas de las librerías de la provincia también está disponible.

1/3/20

PACINIÁS






Paciniás es una pequeña aldea deshabitada situada al noroeste de Castejón de Sobrarbe.
Actualmente no es fácil llegar a Paciniás. Quizá la manera más sencilla sea a pie desde Castejón por el GR. El recorrido comienza junto a la iglesia, hasta casa Sierra. Luego hay que aproximarse por pista y finalmente hay que cruzar un tramo boscoso.

Si llegar hasta este pequeño núcleo no es fácil, pasear por Paciniás aún lo es menos. La maleza, selvática y punzante, lo ha engullido prácticamente en su totalidad.

La vivienda, de tres plantas -o de dos más la falsa-, se ve muy bien desde la lejanía, si bien, la maleza impide aproximarse hasta ella. Como no tenemos constancia de que tuviera capilla y lo vimos francamente complicado tampoco dedicamos mucho tiempo a intentarlo.

Destacaremos una fragua, que aunque en ruina todavía brilla con luz propia. También una borda de planta rectangular con puerta de acceso al sur.

Según he leído en el blog "casas e infanzones de Sobrarbe", de Jesús Cardiel, en el año 1806 el cabeza de familia de la casa de los Paciniás era Ramón Juste. Poco más se puede contar sobre este desconocido lugar. ¡Una verdadera pena!


Fotografía 1; Paciniás desde la lejanía (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Magnífica borda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior de la fragua (Blas Gonzalo)
Fotografía 4; Ventana con vistas a la selva (Blas Gonzalo)



1/1/20

CASA COLLADA (GÜEL)







Casa Collada es una de las viviendas aisladas que componían el disperso núcleo de Güel (Ribagorza). Aprovechando unas fotografías de Francisco Martí, tomadas en los años 2002 y 2005, vamos a dejarla documentada en el blog.

Especialmente llamativa (por no decir triste) es la comparativa de las dos primeras imágenes. La primera fotografía de Martí es del año 2002; la segunda imagen la tomé en el año 2014. En el tiempo transcurrido entre estas dos fotografías se produjo el derrumbe de la fachada sur de la vivienda.

Casa Collada era una vivienda de tres plantas, muy voluminosa, con dependencias adosadas a sus lados y edificios de apoyo en las inmediaciones. Brillan con luz propia tres arcos abiertos en uno de sus laterales a modo de porche que, milagrosamente, aguantan en pie.
Desgraciadamente en nuestra visita del año 2014 solo fotografiamos ruinas. Además de los arcos antes citados destacaremos un horno y las largas jambas de una de las puertas que como todo el conjunto, conoció tiempos mejores. 

No tenemos constancia de que casa Collada tuviera capilla, sin duda una rareza, pues en Güell casi todas las viviendas la tienen o la tuvieron. Si que hay, a escasos metros de la vivienda, un hermoso crucero con cruz de hierro forjado sobre pilar octogonal que se mantiene en buen estado.


Fotografía 1; Casa Collada en 2002 (Francisco Martí)
Fotografía 2; Casa Collada en 2014 (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Magníficos arcos (Francisco Martí)
Fotografía 4; Horno en ruinas (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Crucero (Francisco Martí)