14/8/16

CASA LA PENA (MONT DE RODA)







La Pena es otra de las muchas casas de campo que componen la dispersa población de Mont de Roda. Era una de las pocas que me faltaban por visitar, pero este pasado jueves (11-08-16) tuve ocasión de visitarla en compañía de un buen amigo.
El acceso se realiza por medio de una pista en buen estado que nace junto al caserío de La Roca, muy cerca ya de Roda de Isábena, son algo más de dos kilómetros hasta Mont de Roda, lugar donde aconsejo dejar el coche. Una vez llegados a Mont de Roda, tomaremos una pista descendente en dirección norte que nace a nuestra izquierda, si no perdemos el ramal principal, en poco más de un kilómetro llegaremos a casa la Pena, previo paso por casa Adillón, también abandonada. Para transitar esta última pista es necesario vehículo todoterreno, pues hay algún tramo un poco complicado, sobre todo en época de lluvias. De todas formas desde Mont de Roda a pie, tenemos poco más de 10 minutos.
Casa la Pena se nos presenta en buen estado. Ya desde lejos llaman la atención sus muros pintados de blanco chillón, visibles desde bastante distancia. Es una casa de dos plantas más la falsa, con las ventanas y balcones abiertos al sur, para de esta manera poder atrapar la luz solar más fácilmente. Esta retejada y aunque no está habitada, imagino que todavía recibe visitas.
Detrás de la vivienda, a unos 30 metros, se sitúan los restos de una pequeña capilla privada. Estaba dedicada a Nuestra Señora del Rosario. Es un edificio muy sencillo; de planta rectangular y cabecera plana. Al interior, manda la maleza, pero es perfectamente reconocible el altar y una pequeña credencia. La puerta de acceso abría a los pies.


Fotografía 1; Llegada (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa la Pena (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Edificio de apoyo (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Capilla de casa la Pena (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Altar (Cristian Laglera)



7/8/16

TUARTAS







Tuartas es un pequeño despoblado situado a unos cuatro kilómetros a poniente de Campodarbe. Se sitúa a corta distancia de la carretera de La Guarguera, pero tiene acceso más cómodo desde el valle del Ara, concretamente desde Planillo.
Desde Tuartas disfrutaremos de unas magníficas vistas del Pirineo Central y de una buena parte del valle del Ara; incluso pueden verse desde la distancia algunos pueblos del valle de La Solana.
No ha sido fácil encontrar información sobre Tuartas. En el nomenclátor oficial del año 1887 aparece citado como caserío con una sola casa y seis habitantes. En el año 1930 contaba con un total de 7 habitantes.
Si decidimos (como fue mi caso) ir desde Planillo, lo primero que veremos a nuestra llegada es la zona de las bordas. Encontramos un total de tres, todas ellas semiderruidas y engullidas por la maleza.
La vivienda se sitúa sobre un pequeño cerro conocido como “El Tozalón”, a unos 100 metros al suroeste de las bordas. Encontramos una vivienda amplia, levantada en mampostería con grandes sillares en sus esquinas. Aproximarse hasta la casa es prácticamente imposible dado la gran cantidad de maleza y escombros que encontramos repartidos por el suelo.
Al oeste del puntón donde se sitúa la vivienda hay restos de una pequeña necrópolis medieval de lajas.
Llegaremos hasta Tuartas por medio de una impracticable pista (4 Km) que tomaremos unos metros después de sobrepasar la localidad de Planillo, a nuestra derecha. A pie unos 65-70 minutos de agradable paseo.


Fotografía 1; Tuartas  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas junto a la casa  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Borda con gran arco (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Borda en ruina  (Cristian Laglera)



17/7/16

CASA LLANERA








Una vez más vamos a desplazarnos a tierras ribagorzanas para hablar de una notable casa situada en las inmediaciones de Castigaleu, la casa en cuestión es conocida como casa Llanera.
Podemos llegar desde Cajigar por una antigua cabañera apta para vehículo todoterreno. Quizá sea algo más sencillo llegar desde Castigaleu; lo haremos por medio de la pista que lleva a las ermitas de San Isidro y San Pedro.
Una vez llegados a casa Llanera vemos que el conjunto está protegido por un muro perimetral considerablemente largo, y en su interior, se sitúa la vivienda. Destaca la muralla en su lado occidental, en lo que era un sistema defensivo impecable.
La vivienda es impresionante y a pesar de su lamentable estado, merece la pena conocerla. Su parte izquierda es la más arruinada, de hecho, como consecuencia de los derrumbes acaecidos, podemos visualizar una buena parte de la división interior del edificio.
En un lateral se ubica la capilla moderna. La puerta de acceso, en arco de medio punto dovelado, se encuentra bloqueada por los escombros producidos por el derrumbe de la cubierta, imposibilitando el acceso a su interior. En su parte superior se localiza un escudo de armas y por encima de este, un pequeño óculo de iluminación.
La capilla antigua (la románica) se localiza al norte del conjunto; apenas quedan en pie varias hiladas del cilindro absidal. En pocos años sólo quedará constancia de esta capilla gracias a las fotografías.
A escasos 200 metros al noroeste de casa Llanera hay otra serie de edificios totalmente arruinados que sin duda, guardaban relación con la vivienda protagonista del reportaje de hoy.


Fotografía 1; Casa Llanera  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vista sur  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Edificio de apoyo en ruina  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Muro de cierre a poniente; contraluz (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla moderna  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Ábside de la capilla románica  (Cristian Laglera)



6/7/16

PARDINA DE URUÉN







Esta semana vamos a conocer otra de las muchas pardinas que salpican la geografía de la comarca de La Jacetania, concretamente, hablaremos de la pardina de Uruén.
Se sitúa entre Anzánigo y Bernués, a unos dos kilómetros de la carretera A-1205 que sube en dirección a Jaca.
Repasando los censos y nomenclátores del pasado siglo XX vemos que sólo aparece citado en el año 1930, censando seis habitantes. Por aquel entonces pertenecía al municipio de Rasal.
Una vez llegados a la pardina, llaman la atención las grandes dimensiones de la vivienda principal. La puerta de acceso abre a sur; allí tiene labrada una fecha con clave del año 1914. La totalidad de la cubierta se halla derruida en el suelo; da mucha lástima ver un edificio de este empaque en este estado tan deplorable.
A su alrededor, se sitúan los correspondientes edificios de apoyo: un corral, una pequeña borda, un pajar, un gallinero...
Rastreando los alrededores, en todo lo alto de un cerro situado a escasos metros del caserío, encontré los vestigios de un edificio de planta rectangular. Los restos apenas levantan unos 15 centímetros del suelo. ¿Quizá una pequeña capilla? Los restos son tan escasos como poco esclarecedores.
En cualquier caso estamos ante un lugar muy digno de ser visitado, y, a pesar de su lamentable estado, la Pardina de Uruén, se resiste a caer en el olvido refugiándose en la memoria.


Fotografía 1; Llegada a la Pardina  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Chimenea que se resiste a caer  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Gallinero  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Edificio de apoyo  (Cristian Laglera)