5/7/26

LAS CASAS DE MONREPÓS

 








Mira que había pasado veces por la pardina de Monrepós (antiguo hábitat de Las Casas de Monrepós), y en ninguna de las ocasiones me había dado por parar a observar detenidamente sus edificiones en ruina, cosa que suelo hacer habitualmente. Este texto nace a raíz de leer un artículo de mi amigo Ricardo Mur -antropólogo, escritor y sacerdote-, que publicó en la revista La Estela, sobre el hallazgo de los inéditos restos de la antigua iglesia de Las Casas de Monrepós, que con la ruina y el abandono del núcleo ha quedado devenida en ermita. Además, con el edificio ya sin culto, fue utilizado para otros fines muy diferentes a los religiosos en sus últimos años de uso. 

Las fotografías que ilustran este texto fueron tomadas a finales de junio de 2026. Como no podía ser de otra manera aprovechamos la visita para tomar fotografías del resto de edificaciones y elementos, que no son muchos pero sí interesantes.

La pardina de Monrepós es en la actualidad una finca de propiedad particular perteneciente al municipio de Calderarenas, en la comarca del Alto Gállego. La vieja carretera N-330 pasa a escasos metros de la pardina, cuando corona el puerto de Monrepós.

Junto a la vivienda principal, de dos plantas, se hallan los restos de la ermita y de un par de construcciones en ruina, que podrían corresponder con corrales y pajares. Unos metros más abajo, en una chopera, encontramos la llamada fuente de la Pradera, que tuvimos la suerte de encontrar recién desbrozada.

La antigua ermita es casi irreconocible dado su estado ruinoso y la maleza que la engulle. Sí que se aprecian algunas hiladas de buen aparejo y su orientación canónica. Queda también parte de la zona de los pies, que milagrosamente conserva un tramo de bóveda de medio cañón. Sobre la citada bóveda, a modo de cubierta, vemos los restos de un aljibe moderno construido el pasado siglo con la misión de almacenar el agua de lluvia. También pudimos detectar en el interior del muro sur la boca de un horno, hecho que confirma que, tras perder su uso religioso, fue utilizado para otros menesteres por los antiguos dueños de la casa. De la cabecera no queda rastro alguno, aunque sí de la puerta de acceso, que abre al mediodía, según describió en su artículo Ricardo Mur, aunque nosotros no pudimos fotografiarla por la exuberante maleza.


Fotografía 1; Llegada a Las Casas de Monrepós (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda pricipal (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas de la iglesia de Las Casas de Monrepós (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Otra edificación en ruinas (Cristian Laglera)
Fotografía 5; La fuente de la Pradera (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Las casas de Monrepós (Iberpix -Instituto Geográfico Nacional de España-)

9/5/26

CASA EL TUSAL (LUZÁS)

 






En febrero del pasado año 2025 visitamos, con Laura Sopena, la impresionante casona conocida como el Tusal, en las inmediaciones de la localidad ribagorzana de Luzás. En algunos mapas aparece con el nombre de casa Tosal. Hasta el año pasado sólo conocíamos este lugar por fotografías, y sucedió, como es habitual, lo que suele pasar en este tipo de situaciones: nada tiene que ver lo que ves in situ con lo que has visto anteriormente en las fotografías. El rodillo del tiempo, siempre demoledor, no perdona a las edificaciones. Además, la maleza conquista lo que antes eran sendas y caminos y suele ser especialmente agresiva en puertas y lugares de paso.

Casa el Tusal se localiza  a unos 700 metros a occidente de Luzás, sobre un cerro (o tozal). El acceso más sencillo es por una pista de tierra que parte en las inmediaciones de la ermita de San Bendito. Cuando visitamos la zona había llovido bastante, y la pista no estaba bien, por lo que decidimos ir a pie por un sendero que parte desde Luzás y llega a casa el Tusal desde el sur. Hubo un momento que el sendero se perdía para poco después volver a aparecer, haciendo un poquito más complejo el trayecto de ida.

Arribamos a casa el Tusal por la zona de las eras. Parece que aquí hubo una primitiva casa a la que se le adosó la torre, posiblemente entre los ss. XVI-XVII. La casa debió de arruinarse o desaparecer, y a comienzos del s. XX se construyó la vivienda actual, más comoda y adaptada a la pasada centuria. 

En 2025 la vivienda estaba a punto de colapsar. Desgraciadamente pensamos que lo hará pronto. La totalidad de su planta baja se halla con puntales metálicos que no impedirán su derrumbe, pues había varias vigas de madera ya quebradas y otras estaban podridas a punto de ceder. El acceso a la vivienda se realiza por un arco de medio punto rebajado que abre en el paramento sur. Poseía dos plantas más la falsa y cubierta de lajas a doble vertiente.

La torre es, a nuestro entender, el elemento más interesante de este conjunto de edificaciones. Está segmentada en tres plantas. La planta baja se habilitó como oratorio -San José-. En la parte alta de la torre hay varios vanos de observación (1 al este, 3 al norte y 1 al oeste), aunque no localizamos ninguna aspillera. Sobre la puerta de acceso a la primera planta -la de la capilla- hay una pieza monolitica con un pequeño orificio central que, antaño, pudo tener función defensiva en la torre o en la primitiva vivienda. 

El oratorio: No pudimos acceder pues la puerta estaba cerrada con un candado, y el acceso desde la vivienda era bastante peligroso por los motivos anteriormente expuestos. La documentamos con una fotografía de Adolfo Castán, que sí pudo acceder en el año 2007. Se trata de una salita cuadrangular, cubierta con bóveda de medio cañón y acceso directo desde la vivienda por puerta adintelada. También tiene salida al exterior, por el oeste, por puerta en arco de medio con dovelas biseladas. 

Es una lástima pensar que este interesante conjunto compuesto por vivienda, torre y oratorio, quedará reducido a un montón de escombros de no mediar una actuación que casi podríamos decir milagrosa. Triste final a este pedacito de historia que ante la indiferencia y pasividad de todos acabara por los suelos más pronto que tarde.

Fotografía 1; Casa el Tusal (Cristian Laglera) 
Fotografía 2; Conjunto de torre y vivienda (Cristian Laglera) 
Fotografía 3; La torre desde el noreste (Cristian Laglera) 
Fotografía 4; Oratorio de San José (Adolfo Castán)

3/4/26

CASTILLO O FINCA DE PEBREDO

 




La idea de este post es dejar constancia fotográfica en este blog del castillo de Pebredo, derribado entre los años 2023 y 2024. Estaba situado al sur de Huesca, entre la Plataforma logística PLHUS y el embalse de Valdabra, bien conectado desde el polígono por una estrecha pista asfaltada.

Se trataba de una finca de carácter agropecuario, compuesta por una vivienda de tres plantas y sus correspondientes edificios de apoyo. En las inmediaciones de Huesca este tipo de fincas son conocidas con el nombre de "castillos". Cerca del de Pebredo, hay otros castillos como el de Colchoné, Torón, San Juan, Orús o San Luis, en diferentes estados de conservación, generalmente relacionados con su uso. Algunos de estos castillos, como el de San Juan o el de San Luis, incluso cuentan con capilla particular.

A poniente del desaparecido castillo de Pebredo, sobre un cerro cercano al barranco de Valdabra y a la vieja carretera nacional N-330, vestigios de una fortificación musulmana, que documentamos hace algunos años en el blog de Despoblados Medievales. Pincha aquí para leer el artículo y ver las fotografías.


Fotografía 1; El castillo de Pebredo en 2016 (Cristian Laglera)
Fotografía 2; En primer plano, la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; El castillo en 2024 (Cristian Laglera)

3/1/26

LA MADRONA

 







La Madrona es un pequeño caserío situado muy cerca de la pista que conecta las localidades de Lascuarre con Luzás, en la parcela central de la comarca de Ribagorza. La visitamos con Laura Sopena una fría mañana de enero de 2024, hace exactamente dos años. Se trata de la típica vivienda autosuficiente preparada para dar calor a dos o incluso a tres generaciones de la misma familia, rodeada de gran cantidad de tierras de cultivo. Ribagorza sigue siendo fuente inagotable de este tipo de viviendas, siempre muy interesantes, y nosotros nos sentimos en la obligación de tratar, al menos, de dejarlas documentadas fotográficamente. ¡¡En eso estamos!!

Una vez en el caserío de La Madrona enseguida vemos que el edificio principal es la vivienda, en la actualidad destechada. Poseía dos plantas más la falsa. El acceso se realizaba por el sur, mediante una portada adintelada de la que solo perviven las jambas. En la planta baja estaba la cocina, todavía reconocible entre un amasijo de ruinas y escombros. En la planta intermedia estaban las alcobas y arriba la falsa (o desván). A pesar del estado de ruina de la vivienda aún pudimos fotografiar algunos elementos como una alacena, un pequeño armario, o la boca de un horno en la planta baja. También fotografiamos los restos de la chimenea, ya en suelo.

Junto a la vivienda se localizan algunos edificios auxiliares como una pequeña borda y un almacén rodeado de selvática maleza. También fotografiamos unas ruinas que parecían corresponder a un antiguo corral. La nota triste la puso un amontonamiento de latas y barriles abandonados junto a uno de estos edificios, que evidentemente no hay llegado hasta aquí por arte de magia. 

A unos 250 metros al oeste de la vivienda todavía mana agua la fuente Madrona, elemento fundamental en día a día de la gente que habitó esta casa.


Fotografía 1; Casa La Madrona (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Puerta de la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas de la cocina (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Boca de un horno (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Borda junto a la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Almacén todavía en pie (Cristian Laglera)

26/11/25

PARDINA FENÉS





Poco, muy poco queda en la actualidad de la Pardina Fenés. Por este motivo preferimos recordarla con estas dos fotografías de Adolfo Castán captadas en el año 1980, de cuando su iglesia, dedicada a San Marcos, aún conservaba una buena parte de su espadaña campanario en pie.

La pardina Fenés se sitúa en pleno corazón de la comarca natural de Sobrepuerto, tierra fuertemente castigada por la despoblación que se reparten Sobrarbe y el Alto Gállego. Las maltrechas edificaciones de Fenés se alzaron a 1280 metros de altitud, entre los términos de Fanlillo y el despoblado de Sasa. Es accesible por largas y malas pistas de tierra desde Fanlillo o desde la carretera N-260 que enlaza Yebra de Basa con Fiscal. Ante este panorama la mejor opción de visitar esta pardina es hacerlo a pie por el PR-HU 6, que enlaza Yebra de Basa con Fiscal.

Según Ubieto Arteta en el siglo XIII su iglesia pertenecía al arcedianato de Rava. Fenés aparece documentado con 6 fuegos (casas) en el año 1405. Una de estas viviendas todavía mantenía uso a comienzos del pasado siglo XX. El edificio, en la actualidad destechado, posee planta rectangular con dos plantas de altura más la falsa. Sobre la puerta de acceso a la casa hay una placa con la fecha de 1920.

La iglesia, que se sitúa exenta, estaba dedicada a San Marcos. Poco queda del templo en la actualidad, reducida a un amasijo de escombros engullidos por selvática vegetación. Todavía se advierte su planta rectangular y su cabecera plana orientada al este. Antiguamente debió tener cabecera semicircular, reconvertida en templo de testero recto en época indeterminada. Poseía campanario de doble ojo sobre el hastial occidental, posiblemente románico, que Adolfo Castán aún pudo documentar en pie en la década de los 80. 


Fotografía 1; Llegada a la pardina Fenés. Iglesia de San Marcos (Adolfo Castán, año 1980) 
Fotografía 2; Campanario de la iglesia (Adolfo Castán, año 1980)