24/4/16

LA ALMELLA









La Almella es un pequeño caserío deshabitado situado a unos dos kilómetros al norte de Castigaleu. Es accesible por una pista de tierra (TT) que tiene su inicio en el punto kilométrico 11.8 de la carretera que sube en dirección a Monesma y Cajigar.
Apenas he podido encontrar información sobre este lugar, (por no decir nada), así que me limitaré a contar lo que pude ver en mi visita efectuada junto a mi amigo Blas Gonzalo en los primeros días de abril de este año 2016.
Tanto el núcleo como el paraje son espectaculares. Por toda esa zona, hay gran cantidad de casas de labor deshabitadas desde mediados del pasado siglo XX; son casas (en su gran mayoría) que se levantaron en los siglos XVIII y XIX.
El lugar que hoy nos ocupa, La Almella, lo forman dos viviendas; ambas de buenas dimensiones. Todos los edificios del núcleo están apiñados, formando un conjunto bastante sólido.
Destaca una puerta dovelada, con clave del año 1866. También merece ser citada alguna vieja balconada y un pozo situado en un extremo de la pequeña placeta que forman las dos viviendas. El centro del núcleo está totalmente enmalezado, pasear por algunas zonas es practicamente imposible. Hay una borda con tejado de chapa, y los huertos están cultivados, sin duda La Almella todavía recibe visitas, puede que incluso a diario.
Por último, comentaré que se sorprendió que este lugar no tuviera capilla. Lugares mucho más pequeños que éste, situados en los alrededores cuentan con pequeñas capillas privadas y oratorios. Cabe la posibilidad de que estuviera situada en el interior de alguna de las casas, aunque dado su lamentable estado, decidimos no intentar acceder a su interior.

Fotografía 1; Camino de La Almella  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vista desde el norte  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Aproximación por el sur  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Otra de las viviendas  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Puerta con clave  (Cristian Laglera)

13/4/16

CASA SALINAS (GÜEL)







Casa Salinas es una más de las muchas casas aisladas que componen la dispersa población de Güel. El acceso lo realizaremos por medio de una pista (asfaltada al comienzo y de tierra después) que tomaremos desde la carretera A-1605, carretera que sube paralela al río Isábena, en pleno corazón ribagorzano.
Es una casa fuerte de gran volumen, con varias aspilleras tipo buzón en su fachada. La puerta de acceso dovelada abre al norte, se accede por medio de un pasadizo abovedado de gran longitud. Penetrar al interior de la vivienda es una verdadera temeridad, parte del tejado se ha desplomado y hay serio riesgo de derrumbe. A pesar de todo merece la pena perder un rato de nuestro tiempo y al menos intentar rodearla, aunque dado su deplorable estado, los escombros y la maleza, no es tarea sencilla.
A poniente, a escasos metros de la vivienda, destaca una pequeña capilla advocada a Nuestra Señora del Carmen. La puerta de acceso se sitúa a los pies, por debajo de la espadaña campanario. La cabecera es pentagonal; todavía queda vestigio de las pinturas populares que adornaban su interior. La cubierta, que era de lajas, se encuentra derruida.
Hay que mirar dos veces para reconocer la capilla; la maleza ha engullido la espadaña campanario y gran parte de sus muros, por lo que si no accedemos a su interior no es sencillo identificarla.
Casa Salinas (a pesar de su estado), es un lugar digno de conocer y de elogiar, uno de esos lugares recónditos y desconocidos situado en lo más profundo de La Ribagorza.

Fotografía 1; Casa Salinas  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Paso abovedado  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Puerta dovelada  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ventanas  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla de la vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Cabecera  (Cristian Laglera)





29/3/16

CASTILLO DE ROSEL







El reportaje que vais a ver a continuación está dedicado al Castillo de Rosel. Se trata de un caserío de carácter agropecuario (todavía con actividad) de características similares a otros que encontramos en esa zona de La Sotonera: Nisano, Castejón de Becha, Mondoz, Guadasespé, Algás…
Si queremos visitar este interesante lugar lo haremos por medio de una pista en buen estado (5.5 Km) que tomaremos en las inmediaciones de Montmesa, en dirección noroeste.
Repasando viejos censos vemos que en su único nomenclátor del pasado siglo XX el Castillo de Rosel aparece citado con 15 habitantes en el año 1930.
Una vez allí nos encontramos con la vivienda principal; es un edificio de buenas dimensiones, se sitúa en el mismo centro del complejo, junto a la pista de acceso.
Además de esta vivienda hay dos edificios que llamaron mi atención: el primero son los vestigios de una vieja ermita a la que llamaré Virgen del Pilar I; el segundo es la ermita moderna, que para no confundirla con la anterior la llamaré Virgen del Pilar II.
Los vestigios de la ermita Virgen del Pilar I se sitúan no muy lejos de la vivienda, se localizan en el interior de un edificio aprovechado como almacén de trastos y maquinaria agrícola. En algún momento indeterminado se eliminó completamente su muro sur, quedando abierto el edificio por ese lado. Si accedemos a su interior, son perfectamente reconocibles los huecos donde encajaban los arcos apuntados que fueron trasladados a la ermita nueva; también queda intacta una moldura que recorría en interior del edificio y los contrafuertes exteriores del muro norte.
La ermita nueva (Virgen del Pilar II) se levantó a mediados del pasado siglo XX siguiendo las pautas del edificio antiguo. Se construyó en sillería; tiene nave única dividida en tres tramos separados mediante arcos fajones. La portada de acceso se sitúa en el muro meridional, es en arco de medio punto dovelado.

Fotografía 1: Llegada al Castillo de Rosel (Cristian Laglera)
Fotografía 2: Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3: Otra de las edificaciones  (Cristian Laglera)
Fotografía 4: Ermita Virgen del Pilar II (Cristian Laglera)
Fotografía 5: Almacén donde se sitúan los vestigios de la ermita primitiva (Cristian Laglera)
Fotografía 6: Vestigios de la ermita Virgen del Pilar I (Cristian Laglera)


28/2/16

LA TORRE DEFENSIVA DE LA PARDINETA DE BIBÁN, HERIDA DE MUERTE



Quiero dedicar unas líneas a uno de los edificios más singulares que encontramos a orillas del río Alcanadre; se localiza en la misma linde de las comarcas del Alto Gállego y Sobrarbe. El edificio en cuestión es la torre defensiva de la conocida como “la Pardineta de Bibán”; situada dentro de los límites de la antigua Honor de Matidero, que englobaba a los pueblos de: Binueste, Bibán , Alastrué y el propio lugar de Matidero.

La Pardina en sí es una explotación agropecuaria, compuesta por una vivienda (s. XVII) y una curiosa torre defensiva, probablemente levantada en el siglo XII o XIII; aunque sobre esto hay diferentes opiniones.

Según recientes investigaciones del historiador José Luis Ona González (año 2013), basándose en un estudio de la toponimia histórica y la documentación, propone éste como el lugar donde estuvo situado el antiguo monasterio de San Juan de Matidero.

Centrándonos en la torre, un edificio singular donde los haya, lo más llamativo es que la puerta primitiva de acceso no está situada en altura, sino a nivel de suelo, no deja de ser una rareza tratándose de un edificio defensivo. A pesar de haber perdido el remate hace años, su aspecto, no era excesivamente malo hasta hace poco tiempo.


El día 26-02-16, gracias a mis amigos Paco Bolea y Arturo González, tuve constancia del derrumbe parcial de aproximadamente un metro de una esquina de la torre.  Las imágenes 2 y 3 que ilustran el reportaje están sacadas de la web www.apiesdescalzos.es.

Se trata sin duda, de una “herida” que afectará en breve a la estabilidad del edificio. Sinceramente creo que el edificio merecería un poco de atención, a pesar de estar situado en despoblado y en una zona a la que solo se puede llegar a pie. La restauración (en este momento) creo que no sería muy costosa; hay que tener en cuenta que esta torre es un edificio demasiado singular para permitir que en unos pocos meses (años) se venga abajo. Convendría ponerse manos a la obra cuanto antes, solo hace falta un poco de voluntad por parte de las autoridades competentes.


Tras más de 70 años de abandono y dejadez la torre defensiva de La Pardineta de Bibán pide ayuda. No sé exactamente a quién corresponde, pero creo que alguien debería de tomar cartas en el asunto; sería de justicia.


Cristian Laglera 28-02-16