8/4/18

PARDINA LORÉS







Se trata de una pardina situada a unos 3.5 kilómetros al sureste de Bernués, en el mismo lugar (o muy cerca) donde parece que estuvo situado el desaparecido monasterio de Santo Tomás.
Desde Bernués parte una pista en dirección sur (TT) que nos conducirá hasta la pardina sin grandes sobresaltos.
El conjunto está formado por una serie de edificios de gran interés, sobre todo la vivienda.
Esta conserva una portada románica con un magnífico crismón integrado; podría ser que parte de la planta de la casa fuera la misma que la de la iglesia del primitivo monasterio.
La vivienda, de dos plantas y cubierta de losas, está pintada en un blanco muy chillón, del que molesta en los ojos si le pega el sol de lleno como ocurrió en mi visita. Viéndola exteriormente parece que goza de buen aspecto, pero ojo, que engaña, pues la cubierta está derruida imposibilitando el acceso a su interior. De todas formas la ruina no es obstáculo para apreciar y reconocer su grandeza pasada.
También merece ser citado un corral con dos cubiertos y magníficos arcos de medio punto situado junto a la casa.
Otro elemento a destacar es un llamativo pozo moderno construido en sillarejo con cubierta semicircular. Un pequeño grupo de murciélagos se ha instalado en su interior; no creo que mucha gente les moleste aquí.
En definitiva, la Pardina Lorés es un pequeño conjunto pero muy interesante de visitar. El acceso es muy sencillo pudiéndolo recorrer a pie desde Bernués en poco más de una hora. En otoño o primavera una excursión deliciosa.



Fotografía 1; Pardina de Lorés  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Crismón románico  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Arcos del corral  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Pozo  (Cristian Laglera)





26/2/18

LA TORRE (AGUILAR)








La Torre es una de las aldeas que antaño formaron parte del hoy deshabitado lugar de Aguilar. Se sitúa al norte del núcleo, no muy lejos de Els Camps, otra de las aldeas (también deshabitada) de Aguilar. 
El acceso más rápido y sencillo lo realizaremos desde Abenozas, por una pista de tierra (TT) que baja hasta el barranco de Galirón y remonta por el extremo contrario. Primero llegaremos a Els Camps y después a La Torre. Evidentemente también tiene acceso a pie desde Aguilar, aunque algo más complejo.
La Torre fue un lugar de tres casas, cuyos nombres eran Puy, Barrabés y Pocino. La gente de la zona las llamaba "los tres amigos del alma", dado que a pesar de su cercanía su relación no era muy buena.
Destaca la vivienda central, con la fachada pintada de color blanco y los bajos abovedados. Es la casa que presenta un aspecto más digno de las tres.
Junto a las viviendas se levantan los correspondientes edificios de apoyo, destacando un edificio abierto por dos de sus extremos con sendos arcos apuntados de gran luz.
También merece mención una pequeña capilla situada en el centro del núcleo. Es una obra de mampostería, tiene planta rectangular y cabecera plana. La puerta de acceso, adintelada, abre a los pies. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón y exteriormente con lajas.


Fotografía 1; La Torre desde Abenozas  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Llegada al despoblado   (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Fachada de la vivienda principal   (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Bajos abovedados   (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Edificio auxiliar   (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Capilla del núcleo  (Cristian Laglera)





28/1/18

CASA CASTELLAZ (NOCELLAS)








El valle de Nocellas acogió en época medieval un hábitat disperso, que (al menos en una buena parte) llegó vivo hasta mediados del pasado siglo XX. 
La deshabitada casa Castellaz (o Castellar) de Nocellas es uno de los claros ejemplos. Otras de las viviendas que encontramos aisladas en el valle son Torrueco, Terraza o Fortuño.
Casa Castellaz se emplaza a casi 1300 metros de altitud, a unos dos kilómetros al noroeste de Nocellas. Es accesible desde Merli y también desde Morillo de Liena, por deficiente pista de tierra desde ambos lugares. 
Yendo a pie desde Nocellas y dado lo empinado del terreno cuesta llegar hasta la vivienda. Ésta tiene dos plantas y puerta de acceso abierta al oeste de cinco grandes dovelas en arco de medio punto. El aspecto que presenta la casa es muy digno, nada que ver con el vecino lugar de Torrueco. A su alrededor se levantan los correspondientes edificios de apoyo.
Frente a la casa -a escasos 50 metros- se edificó una pequeña capilla dedicada a San Miguel (s. XVII). Se trata de una pequeña estancia de nave rectangular con cabecera plana y puerta dovelada a los pies. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón y exteriormente con lajas a dos vertientes. Se han desprendido algunas lajas de la zona de la cabecera y por ello interiormente presenta algún problema de humedades.
No muy lejos de este lugar, sobre la barrera calcarea que cierra el valle por el norte, se esconden los restos de la vieja ermita de San Pedro de las Picas. Según Gavín -que la fotografió en los años 70- son unas ruinas de muy complicado acceso. Pendiente queda.


Fotografía 1; Llegando a casa Castellaz  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vista este  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Puerta de acceso  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; La vivienda desde el sur  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla de San Miguel  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Interior  (Cristian Laglera)






29/12/17

PARDINA DEL SEÑOR







Encontramos la Pardina del Señor a unos tres kilómetros a poniente de la localidad de Fanlo (Sobrarbe). Llegaremos por un bellísimo sendero señalizado (GR 15) que tomaremos desde la carretera que enlaza Sarvisé con Fanlo, aproximadamente un kilómetro antes de llegar a esta última localidad. Desde la carretera hasta la Pardina del Señor tenemos aproximadamente una hora.
Dicho sendero tiene la peculiaridad de contar con una gran diversidad de tipos de árboles: pinos, abedules, chopos... siendo especialmente llamativo recorrerlo en otoño, por la gran variedad de colores que podremos disfrutar.
Una vez llegados a nuestro destino encontramos una enorme vivienda de tres plantas y dos puertas de acceso. Lamentablemente tiene la cubierta hundida, lo cual no es obstáculo para poder ver la grandeza -en todos los sentidos- de la casa.
Junto a la vivienda se sitúan un par de edificios de apoyo. Uno de ellos tiene apariencia de establo y al igual que la casa tiene grandes dimensiones, aunque evidentemente, no levanta tanto.
Justo enfrente de la casa se localiza la fuente, y aislada a unos 50 metros al norte la arruinada (aunque interesante) ermita.
Se trata de un edificio de origen románico. Tiene planta rectangular encabezada por ábside semicircular orientado al este. Se mantiene íntegro el muro norte y una buena parte del ábside. También se conservan algunos fragmentos de la zona de los pies.
La conclusión es que la visita a esta pardina resulta de máximo interés, tanto por la vivienda y la ermita como por el magnífico bosque donde se sitúan. Por cierto, si decidimos continuar el sendero acabaremos en la localidad de Buesa.


Fotografía 1; Pardina del Señor; vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Fachada sur  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ábside románico  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la ermita  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Fuente  (Cristian Laglera)