9/9/21

MAS DE MONTAL (LASCUARRE)

 






La mañana del 9 de septiembre de 2021 visité, en compañía de mi amigo Blas Gonzalo, el mas de Montal. Es uno de los masos situados en las inmediaciones de Lascuarre. Por esa zona, por ejemplo, ya habíamos visitado, hace exactamente cuatro años -septiembre de 2017-, el interesante caserío de La Mora Mariñós.

El mas de Montal lleva años deshabitado. También es conocido como el mas de Pauleta. Está formado por una vivienda, amplia, de tres plantas, y sus respectivos edificios de apoyo. A pesar del aspecto que muestra su fachada principal, que a primera vista no parece excesivamente malo, su estado solo puede catalogarse como ruinoso.

A la vivienda se accede por una puerta en arco de medio punto de ladrillo abierta en su fachada oriental. En este mismo paramento abren dos grandes ventanas, encargadas de atrapar toda la luz posible del astro rey.  La planta baja -la única a la que pudimos acceder- estaba dedicada íntegramente a uso animal. Nos llamó la atención una piedra vaciada que quizá se utilizó como bebedero de animales. En la segunda planta, a pesar de encontrarse hundida, aún pudimos observar la cocina y una alcoba. La tercera planta era la falsa. Una buena parte de la zona occidental de la casa se ha desprendido, siendo bastante peligroso acercarse a tomar fotografías.

A su alrededor de localizan los edificios de apoyo. Encontramos una gran borda con un grueso pilar central, con la cubierta hundida, y otro pequeño edificio que, milagrosamente, todavía aguantaba digno. Parece ser que antaño, el mas de Montal debió tener una pequeña capilla u oratorio particular, de la que no pudimos localizar ningún resto visible. Las tierras del mas de Montal poseían una considerable extensión.

Interesante visita a un lugar que añadimos al interminable listado de núcleos deshabitados (en este caso un pequeño mas), y que dejamos documentado en este blog con un breve texto y algunas fotografías. A pesar del estado ruinoso de todo el conjunto, tomamos una veintena de imágenes que ya forman parte del archivo fotográfico que poseo de los pueblos deshabitados de Huesca.


Fotografía 1: Llegada al mas de Montal (Cristian Laglera)
Fotografía 2: Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3: Espacio destinado a uso animal (Cristian Laglera)
Fotografía 4: Edificio de apoyo (Cristian Laglera)


24/6/21

MIRAMONT







Miramont (o Miramón) es un pequeño despoblado situado en el sector occidental de la comarca de La Jacetania, provincia de Zaragoza. Es un pueblo de origen medieval, reconvertido en pardina en época moderna. Se accede por una pista de tierra que tomaremos entre los puntos kilométricos 322 y 323 de la carretera N-240, en las inmediaciones de Sigüés. 

Se trata del antiguo despoblado medieval de Oloast o Oloaste, llamado Miramont -al menos- desde el año 1096. Parece que su antigua y desaparecida iglesia estaba dedicada a San Sebastián, tal y como recoge Briz. Aparece citado entre los pueblos que realizaron el voto a San Indalecio en el año 1187.

En la actualidad, Miramont es un conjunto compuesto por tres o cuatro viviendas (todas menos una en ruina), una capilla dedicada a Santa Orosia y sus correspondientes edificaciones de apoyo. Las viviendas se soldaron una a otra formando una letra U casi perfecta. Forman por lo tanto una especie de plazoleta, situándose en el centro de la misma el pozo, de planta circular.

La capilla tiene planta cuadrangular y cabecera de ábside plano. La puerta de acceso abre a oriente; está protegida por un pequeño tejadillo. Presenta pequeño campanario de espadaña y cubierta de teja árabe a dos aguas. En nuestra visita no fue posible el acceso a su interior.

Al margen de las viviendas, la capilla y el pozo, solo queda destacar algún corral en ruina situado junto a la pista de acceso. También hay una gran nave -en uso- de carácter agropecuario.


Fotografía 1; Llegada a Miramont (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda principal (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa en ruinas (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Pozo (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla de Santa Orosia (Cristian Laglera)



30/3/21

CASA PUIANRÓS (MONT DE RODA)







El artículo de esta semana está dedicado a una de las casas de formaron parte del diseminado núcleo de Mont de Roda, actualmente, casi desierto. Sus diferentes viviendas se localizan a ambos lados de una pista de firme terroso que parte desde las inmediaciones de casa La Roca y llega hasta Castigaleu, conectando casas y masos de ambas localidades.

Casa Puianrós ya solo sabe de ruina y maleza. Era una vivienda de tres plantas, rodeada de sus respectivos edificios de apoyo. A pesar del estado ruinoso de todo el conjunto todavía pudimos fotografiar alguna ventana adintelada, la fuente, un pozo engullido por la hiedra y alguna estancia dedicada a uso animal. También fotografiamos su arruinada capilla. Lo dicho, poco que ver y poco que fotografiar.

Las ruinas de capilla se hallan algo aisladas de la casa. Estaba dedicada a San Sebastián. Es la típica capillita ribagorzana, de mampostería. Dibujaba planta rectangular y cabecera plana. La puerta de acceso abría a los pies, entre dos ventanitas. Seguramente se cubriría con bóveda de medio cañón.


Fotografía 1; El caserío desde el sur (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Puianrós  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Parte alta de la vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; La fuente  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla de San Sebastián  (Cristian Laglera)

11/1/21

BACAMORTA

 






Bacamorta es otro de los pueblos deshabitados situados en la inabarcable comarca de Ribagorza. Se accede desde Morillo de Liena, por la pista asfaltada que pasa por el cementerio y se adentra en el valle de Nocellas. Poco después de rebasar el cementerio, el asfalto se convierte en tierra y finalmente la pista se vuelve impracticable.

Hoy todo es abandono y ruina. Sus viviendas malviven en calles llenas de maleza y escombros, al amparo de la iglesia de la Virgen de Gracia, que se sitúa en posición dominante. Llegó a alcanzar las 10 casas abiertas. Sus nombres eran: Tomás, Matías, Ciprián, Ricarte, Antoni, Betranet, Chondecera, Marquet, Lostal y Morancho. Sus vecinos marcharon en la segunda mitad del pasado siglo a lugares como: Binéfar, Altorricón, Estada, Sodeto o Barbastro.

Bacamorta fue un pueblo de escasos recursos, principalmente por las pocas tierras de cultivo que poseía. Predominaba el cultivo de cereales y de pasto para los animales. Todas las casas tenían ovejas y cabras (entre 100 y 200 cada casa). También cerdos y por supuesto gallinas. Casa Ciprián también tenía alguna vaca.

Las fiestas se celebraban el día 9 de septiembre. El baile se hacía en la escuela. También se celebraba el Año Nuevo y el lunes de Pascua, con romería a la ermita de La Virgen de los Baños de Abenozas.

La iglesia se halla en la parte más alta del núcleo. Es templo del siglo XVI, de nave única con cabecera de testero plano y puerta de acceso en arco de medio punto al sur. La torre campanario ha sido totalmente conquistada por la hiedra.

Dos ermitas tuvo Bacamorta dentro de su término. Cerca del pueblo se arruina desde hace muchas décadas la ermita de San Pedro Apóstol. Es un edificio de cronología moderna (s. XVII-XVIII), de nave única y cabecera plana. La segunda de las ermitas, San Cristóbal, se localiza en lo más alto de la peña Valencia, lugar de complicado acceso. Se trata de unos restos de posible origen medieval, que pudimos documentar en junio del año 2020, gracias a las indicaciones de Josep Sansalvador (Archivo Gavín).


Mi agradecimiento a María Jesús Costa Mazana, de casa Ciprián, que me ha proporcionado una buena parte de la información de esta localidad.


Fotografía 1; Bacamorta desde la peña Valencia (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casas Ciprián y Ricarte (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Matías y cuadra de casa Ciprián (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Iglesia de la Virgen de Gracia (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Ruinas de la ermita de San Pedro Apóstol (Cristian Laglera)

19/11/20

MESÓN DEL PIOJO





El conocido como Mesón del Piojo es una vivienda aislada situada a un kilómetro escaso de Morillo de Sampietro, en la cabecera del barranco de San Martín. Se ubica en el viejo camino que enlazaba Boltaña con el valle de Vio. Se trata de una antigua posada utilizada principalmente por viajantes y trashumantes. Era una casa tan pequeña que la gente "se apretaban como piojos", de allí su nombre.

La vivienda tiene planta casi cuadrangular, con dos pisos de altura más la falsa. La puerta abre en su fachada este. Cubría aguas con piedra de losa a doble vertiente, ya derruida. Lo más interesante era un horno semicircular que tenía adosado a su paño norte. Aún pudimos fotografiarlo en 2017, aunque ya muy dañado.

A su alrededor se localizan los correspondientes edificios de apoyo, destacando una magnífica borda. El paso del tiempo también ha hecho estragos en los edificios secundarios, evidentemente. Llamaron también nuestra atención los diferentes aterrazamientos del terreno y una amplia era, actualmente cubierta de malas hierbas. 

Cerca de aquí, deben de quedar exiguos restos de una ermita dedicada a San Martín que, de momento, no hemos acertado a localizar. 


Fotografía 1; El Mesón del Piojo desde la pista (Cristian Laglera)
Fotografía 2; La vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas del horno (Cristian Laglera)




19/10/20

CASA LLERA (MONESMA Y CAJIGAR)

 







Casa Llera es una de las solitarias viviendas que pertenecen a la localidad de Monesma (municipio de Monesma y Cajigar). Se accede desde la pequeña localidad de Noguero, tomando dirección sur y desviándonos porteriormente al este, por buena pista de tierra en dirección a la sierra de Llera y al despoblado de Soliveta.

La vivienda es un amplio bloque de planta cuadrangular y dos plantas, con puerta abierta a septentrión. Junto a la casa se sitúa la era, compuesta por pajares, bordas y dependencias para los animales. Los edificios auxiliares forman ángulo para dejar espacio a la era, que es muy grande. 

Según me cuenta Francisco Martí, cuando él la visitó, se podía acceder al molino de aceite sin mayores problemas. Actualmente la maleza ha devorado la parte trasera de la vivienda y complica en exceso el acercamiento. También me cuenta que había varias colmenas. Aporto fotografía tomada por el propio Martí en el año 2002.

En un rinconcito de la era se halla la capilla, dedicada a San José. Se trata de un edificio de planta rectangular con cabecera de testero plano. La puerta de acceso abre a los pies, en arco de medio punto. Corona este mismo hastial el campanario de espadaña de un ojo. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón; exteriormente cubre aguas con piedra de laja a doble vertiente. Perduran en su interior tímidos fragmentos de las pinturas populares que decoraban su cabecera. Antiguamente, sobre la puerta de acceso, había un lauburu que debió de ser expoliado antes del año 2010.


Fotografía 1; Casa Llera (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Capilla de San José (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Molino de aceite (Francisco Martí)
Fotografía 5; Enorme pajar (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Abrevadero (Cristian Laglera)