11/1/21

BACAMORTA

 






Bacamorta es otro de los pueblos deshabitados situados en la inabarcable comarca de Ribagorza. Se accede desde Morillo de Liena, por la pista asfaltada que pasa por el cementerio y se adentra en el valle de Nocellas. Poco después de rebasar el cementerio, el asfalto se convierte en tierra y finalmente la pista se vuelve impracticable.

Hoy todo es abandono y ruina. Sus viviendas malviven en calles llenas de maleza y escombros, al amparo de la iglesia de la Virgen de Gracia, que se sitúa en posición dominante. Llegó a alcanzar las 10 casas abiertas. Sus nombres eran: Tomás, Matías, Ciprián, Ricarte, Antoni, Betranet, Chondecera, Marquet, Lostal y Morancho. Sus vecinos marcharon en la segunda mitad del pasado siglo a lugares como: Binéfar, Altorricón, Estada, Sodeto o Barbastro.

Bacamorta fue un pueblo de escasos recursos, principalmente por las pocas tierras de cultivo que poseía. Predominaba el cultivo de cereales y de pasto para los animales. Todas las casas tenían ovejas y cabras (entre 100 y 200 cada casa). También cerdos y por supuesto gallinas. Casa Ciprián también tenía alguna vaca.

Las fiestas se celebraban el día 9 de septiembre. El baile se hacía en la escuela. También se celebraba el Año Nuevo y el lunes de Pascua, con romería a la ermita de La Virgen de los Baños de Abenozas.

La iglesia se halla en la parte más alta del núcleo. Es templo del siglo XVI, de nave única con cabecera de testero plano y puerta de acceso en arco de medio punto al sur. La torre campanario ha sido totalmente conquistada por la hiedra.

Dos ermitas tuvo Bacamorta dentro de su término. Cerca del pueblo se arruina desde hace muchas décadas la ermita de San Pedro Apóstol. Es un edificio de cronología moderna (s. XVII-XVIII), de nave única y cabecera plana. La segunda de las ermitas, San Cristóbal, se localiza en lo más alto de la peña Valencia, lugar de complicado acceso. Se trata de unos restos de posible origen medieval, que pudimos documentar en junio del año 2020, gracias a las indicaciones de Josep Sansalvador (Archivo Gavín).


Mi agradecimiento a María Jesús Costa Mazana, de casa Ciprián, que me ha proporcionado una buena parte de la información de esta localidad.


Fotografía 1; Bacamorta desde la peña Valencia (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casas Ciprián y Ricarte (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Matías y cuadra de casa Ciprián (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Iglesia de la Virgen de Gracia (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Ruinas de la ermita de San Pedro Apóstol (Cristian Laglera)

19/11/20

MESÓN DEL PIOJO





El conocido como Mesón del Piojo es una vivienda aislada situada a un kilómetro escaso de Morillo de Sampietro, en la cabecera del barranco de San Martín. Se ubica en el viejo camino que enlazaba Boltaña con el valle de Vio. Se trata de una antigua posada utilizada principalmente por viajantes y trashumantes. Era una casa tan pequeña que la gente "se apretaban como piojos", de allí su nombre.

La vivienda tiene planta casi cuadrangular, con dos pisos de altura más la falsa. La puerta abre en su fachada este. Cubría aguas con piedra de losa a doble vertiente, ya derruida. Lo más interesante era un horno semicircular que tenía adosado a su paño norte. Aún pudimos fotografiarlo en 2017, aunque ya muy dañado.

A su alrededor se localizan los correspondientes edificios de apoyo, destacando una magnífica borda. El paso del tiempo también ha hecho estragos en los edificios secundarios, evidentemente. Llamaron también nuestra atención los diferentes aterrazamientos del terreno y una amplia era, actualmente cubierta de malas hierbas. 

Cerca de aquí, deben de quedar exiguos restos de una ermita dedicada a San Martín que, de momento, no hemos acertado a localizar. 


Fotografía 1; El Mesón del Piojo desde la pista (Cristian Laglera)
Fotografía 2; La vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas del horno (Cristian Laglera)




19/10/20

CASA LLERA (MONESMA Y CAJIGAR)

 







Casa Llera es una de las solitarias viviendas que pertenecen a la localidad de Monesma (municipio de Monesma y Cajigar). Se accede desde la pequeña localidad de Noguero, tomando dirección sur y desviándonos porteriormente al este, por buena pista de tierra en dirección a la sierra de Llera y al despoblado de Soliveta.

La vivienda es un amplio bloque de planta cuadrangular y dos plantas, con puerta abierta a septentrión. Junto a la casa se sitúa la era, compuesta por pajares, bordas y dependencias para los animales. Los edificios auxiliares forman ángulo para dejar espacio a la era, que es muy grande. 

Según me cuenta Francisco Martí, cuando él la visitó, se podía acceder al molino de aceite sin mayores problemas. Actualmente la maleza ha devorado la parte trasera de la vivienda y complica en exceso el acercamiento. También me cuenta que había varias colmenas. Aporto fotografía tomada por el propio Martí en el año 2002.

En un rinconcito de la era se halla la capilla, dedicada a San José. Se trata de un edificio de planta rectangular con cabecera de testero plano. La puerta de acceso abre a los pies, en arco de medio punto. Corona este mismo hastial el campanario de espadaña de un ojo. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón; exteriormente cubre aguas con piedra de laja a doble vertiente. Perduran en su interior tímidos fragmentos de las pinturas populares que decoraban su cabecera. Antiguamente, sobre la puerta de acceso, había un lauburu que debió de ser expoliado antes del año 2010.


Fotografía 1; Casa Llera (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Capilla de San José (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Molino de aceite (Francisco Martí)
Fotografía 5; Enorme pajar (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Abrevadero (Cristian Laglera)

6/8/20

LA MATOSA (TORRELABAD)







La Matosa es un pequeño caserío ribagorzano situado dentro del término de Torrelabad. El acceso se realiza por una pista de tierra que parte desde la localidad de Torrelabad en dirección norte, con posterior desvío a la izquierda a una segunda pista más descuidada cerrada con cadena. En total hay algo más de 4 kilómetros.

Componen el conjunto la vivienda, con sus correspondientes edificaciones de apoyo, un cobertizo al que nos referiremos al final y una pequeña capilla (s. XVII) de la que desconocemos su advocación. La vivienda es amplia. Gruesas lajas cubrían aguas, retechada después con teja árabe. Actualmente un amplio boquete hace que el agua penetre hasta sus entrañas. Llama la atención, en su paramento sur, un grueso contrafuerte. Visitamos el caserío en junio de 2020. Lamentablemente no fue posible acercarnos a la vivienda (fotografía 2), ya que, la selvática maleza, impedía su aproximación. Gracias a una fotografía tomada hace algunos años por Francisco Martí (la nº 1), podemos contemplar como era.

La capilla tiene planta rectangular y cabecera poligonal. El acceso se realiza por los pies, por puerta en arco de medio punto de gruesas dovelas. Interiormente se cubre con bóveda de medio cañón. Exteriormente, al igual que la casa, se cubría con piedra de laja y fue retechada con teja árabe. Tres horribles chimeneas de fibrocemento se yerguen por encima de la cubierta y destrozan la que podría ser una bonita fotografía.

No muy lejos de la capilla se localiza un cobertizo alzado con bloques de cemento y ladrillo que aprovechó uno de los lienzos de un posible torreón. Lo más destacado es que todavía conserva una aspillera.


Fotografía 1; La vivienda hace algunos años (Francisco Martí)
Fotografía 2; La vivienda en 2020 (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Torreón y aspillera (Francisco Martí)




8/6/20

PARDINA LA ISUALA







La pardina de La Isuala se sitúa a casi 1500 metros de altitud, en una de las laderas de la Manchoya, en pleno corazón de Sobrepuerto. Nosotros accedimos desde Bergua pasando por Ayerbe de Broto, creo recordar que nos costó alrededor de unas tres horas.

La Isuala tuvo dos viviendas. Sus ruinas se sitúan sobre una pequeña elevación, al norte, entre amplias eras. A su alrededor se levantaron sus correspondientes edificios de apoyo: bordas, pajares, corrales... Actualmente la ruina y la maleza (erizones y aliagas principalmente) dificultan la visita a este lugar, aunque conserva todo el encanto de uno de los rincones más desconocidos de Sobrepuerto.

La iglesia nueva se sitúa al este de las viviendas, aislada. A primera vista no se diferencia en nada de cualquiera de las bordas. Presenta planta rectangular y cabecera plana orientada canónicamente. Interiormente se techó con estructura de madera traducido al exterior en piedra de laja a dos vertientes. La puerta de acceso abre al mediodía; desdobla arco de medio punto con bisel. Hace algunos años que la mitad de la arcada se desprendió. Según Adolfo Castán del siglo XVI.

Esta iglesia sustituyó a otra anterior que se localiza al sur del conjunto, en el tozal de la Virgen. Se la conoce como la ermita de la Virgen. Se trata de los restos de un edificio de planta rectangular con cabecera semicircular orientada al este. El hueco de la puerta lo encontramos al sur, descentrado hacia los pies. Presentaba pequeño campanario de espadaña soldado a su costado sur, cerca de la cabecera. El aparejo es de piedra sillar y sillarejo. Al sur, Castán cita una pequeña necrópolis medieval de lajas, que pasó inadvertida a nuestros ojos.


Fotografía 1;  La Isuala  (Cristian Laglera)
Fotografía 2;  La maleza gana terreno  (Cristian Laglera)
Fotografía 3;  Posible vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 4;  Iglesia nueva  (Cristian Laglera)
Fotografía 5;  Ermita de la Virgen (Cristian Laglera)

21/4/20

ERMITAS DE SOBRARBE Y SOMONTANO DE BARBASTRO





El libro “Ermitas de Sobrarbe y Somontano de Barbastro”, ha visto la luz. Aparecen documentadas y con ficha individualizada un total de 430 ermitas, a las que hay que sumar otros 111 edificios más que citamos pero que, desgraciadamente, ya han desaparecido. Ermitas con culto y sin culto, muchas de ellas románicas, ruinas y vestigios, restos inéditos hasta ahora no catalogados, son los protagonistas de las 470 páginas del libro. Las fichas de las ermitas de Sobrarbe fueron realizadas entre 2014 y 2019. Las de la comarca del Somontano, en su gran mayoría, se realizaron entre 2015 y 2016. Se trata del tercer tomo de la colección “Ermitas de Huesca”. Dejo por aquí, por si hay algún interesado, el enlace a la página web de la editorial. En muchas de las librerías de la provincia también está disponible.