18/8/17

LA TORRETA








La Torreta es otro de los núcleos sin población que encontramos dentro de los límites de la indómita comarca de Sobrarbe. Conocí de su existencia hace algunas semanas gracias a Chema Vías, autor del blog http://historiasdepalo.blogspot.com.es y gran conocedor de la historia de la localidad de Palo.
Se localiza muy cerca del santuario de Bruis, a unos dos kilómetros a levante de Palo. El acceso no tiene ninguna dificultad.
La Torreta era antiguamente denominada como la Torre de Viu, pues era esta familia la que la habitó, al menos, entre los siglos XV y XVIII. La última familia que vivió allí, de apellido Sin, la abandonó en los años sesenta del pasado siglo XX para irse a vivir a una casa ya en el casco urbano de Palo.
Una vez llegados a nuestro destino encontramos un enorme caserón engullido por una gruesa capa de selvática maleza. No es nada fácil acceder a la vivienda, además de peligroso.
Es una casa de tres plantas, con puerta de acceso dovelada abierta al sur. A pesar del derrumbe de la cubierta todavía es posible acceder a su primera planta, destacando una hermosa prensa de vino. El aspecto de la vivienda es deplorable; en poco tiempo se convertirá es un enorme amasijo de escombros. Por el lado este de la casa todavía se puede acceder a su abovedada planta baja,  en la que destaca una amplia bodega.
Hay algunos indicios que me hacen sospechar que esta bodega pudo ser una antigua capilla situada en los bajos de la casa. A lo largo de estos años que llevo inventariando ermitas y capillas me he topado con muchas de ellas reconvertidas en bodegas, trasteros, garajes, cuadras...
De todas formas, como no hay documentación al respecto, afirmar que esta bodega fue una capilla no deja de ser nada más que una especulación. Y más siendo que la última familia que habitó la casa solamente la reconoce como bodega.


Fotografía 1; La Torreta (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Puerta de acceso (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Bajos abovedados (Cristian Laglera)
Fotografia 4; Prensa de vino (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Vano de la posible capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Bodega (Thibault Dieste Mur)






25/6/17

CASA DE MARCANTONI








La casa de Marcantoni es uno más de los muchos masos o viviendas aisladas que encontramos en las inmediaciones de Castigaleu. En algunos mapas, como el Iberpix, aparece citada como "las casas de Marco Antoni".
Se localiza a poniente de Castigaleu, entre campos de cultivo; es accesible por una pista de tierra de unos 4 kilómetros apta para vehículos todoterreno.
Originalmente eran dos casas (Ibarz y Marcantoni) y estaban separadas. Cuando los habitantes de casa Ibarz marcharon a Argentina a primeros del pasado siglo XX se unieron las viviendas. Actualmente ambas casas forman un solo y alargado cuerpo.
La fachada principal está orientada al sur, para de esta manera poder atrapar la luz solar más fácilmente. La cubierta, al menos en su gran mayoría, se halla derruida.
Llama la atención el gigantesco aljibe situado junto a la vivienda. Sin duda es uno de lo más grandes que he podido ver por estas tierras. Impresiona ver un aljibe tan ancho y sobre todo profundo totalmente vacío de agua.
También merece ser destacada una pequeña capilla abierta en los bajos del costado oeste de la casa. Está dedicada a Santa Valdesca y se accede mediante hermoso arco de medio punto dovelado. Después de apartar la maleza, logramos acceder a su interior. Interiormente se cubre con bóveda de cañón. Todavía conserva intacto el altar.


Fotografía 1; Llegada  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Ibarz en primer plano (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Aljibe  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vista oeste de casa Marcantoni (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Puerta de la capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Interior de la capilla (Cristian Laglera)



25/5/17

PARDINA DE FANLO







Se localiza a algo más de dos kilómetros al noroeste de Ipiés. Llegaremos por medio de una pista en buen estado que tomaremos desde la iglesia de este localidad. A pie, no cuesta más de 20 minutos de agradable paseo.
Una vez llegados a nuestros destino, la pardina de Fanlo, encontramos una enorme vivienda rodeada de sus correspondientes edificios de apoyo.
La casa es conocida como "la casa nueva". Tiene tres plantas y la primera de ellas se encuentra abobedada. En el dintel de la puerta hay pintada una cruz en color blanco que protegía la casa.
Adosada por el lado oeste se encuentra la capilla. Tuve que destabicar un tercio de las piedras que cubrían la puerta de acceso para acceder a su interior. Es un edificio fechable entre los siglos XVII y XVIII, de nave única rematado en testero recto. Todavía aguanta en pie la bóveda de medio cañón que cubre la cabecera. La puerta de acceso, adintelada, abre a los pies del muro sur.
Frente a la vivienda subsisten en pie las ruinas de un par de edificios auxiliares, ambos parece que fueron dedicados a uso animal.
Parece que este lugar guarda relación directa con el desaparecido monasterio de San Andrés de Fanlo, antaño, uno de los más poderosos del todo el Alto Aragón. Todos los indicios apuntan a que este fue el lugar de su ubicación.
Ya por último, según relata José Miguel Navarro en su libro Geografía Medieval de Serrablo: "al este de las edificaciones, sobre un pequeño espolón aparecieron abundantes restos humanos sacados a la luz gracias a las sucesivas repoblaciones forestales" .
Recordemos que las pardinas en origen (generalmente) fueron pueblos en época medieval, y que una vez abandonados se retomaron como explotaciones agrícolas y ganaderas por parte de familias que vivían allí.


Fotografía 1; Pardina de Fanlo  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Puerta de acceso. Cruz pintada en el dintel  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Edificaciones de apoyo  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Exterior de la capilla  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Interior de la capilla  (Cristian Laglera)





4/5/17

CASA SUBIRANA (CASTIGALEU)







Si hay una tierra en Huesca salpicada de casas aisladas esa es Ribagorza. Por lo general son viviendas rodeadas de grandes extensiones de tierras cultivables. Todas las casas contaban con horno de pan y pozo de agua, además, están rodeadas de edificios destinados a uso animal: rediles, cuadras, corrales, gallineros... Diríase economía de subsistencia pura y dura; pequeñas explotaciones agrarias destinadas a la subsistencia familiar. 
Practicamente todas las viviendas contaban con pequeñas capillas privadas que los dueños se encargaban de mantener dignamente. La rareza era no tenerla.
Una de estas casas es casa Subirana, vivienda situada dentro del término de Castigaleu. Estamos en una zona en la que encontramos una docena de estas casas en una corta extensión de terreno. Lamentablemente la gran mayoría permanecen abandonadas en estado de irremediable ruina.
El estado de la vivienda que hoy nos ocupa (Subirana) es deplorable. Adjunto una fotografía (número 2) y de esta manera no me extenderé en la descripción del edificio. Una imagen vale más que mil palabras.
Mejor aspecto presenta el pozo, que nos recibe en la misma pista de acceso. Es un pozo magnífico, circular, muy fotogénico que sería interesante no dejarlo perder.
El tercer edificio que quiero destacar es, evidentemente, la capilla. Es un pequeño templo de nave única rematado en testero plano con orientación norte. Cubría, antes del derrumbe, con bóveda de medio cañón. La puerta de acceso, que abre a los pies, está bloqueada por los propios escobros producidos tras el derrumbe de su cubierta. 


Fotografía 1; Vista lejana del conjunto  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Subirana  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Pozo  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Capilla  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Mensaje en la clave  (Cristian Laglera)