22/5/16

PARDINA LACARROSA







El reportaje de esta semana tiene como protagonista a una pequeña pardina llamada Lacarrosa que encontramos situada en el kilómetro 22 de la carretera A-1205. Esta carretera, muy hermosa para recorrer sin prisas, nos conduce desde el pantano de la Peña hasta la ciudad de Jaca previo paso por Bernués.
Lacarrosa aparece citado en el nomenclátor del año 1930 con ocho habitantes; por aquel entonces pertenecía al término de Rasal.
Es un conjunto compuesto por tres edificios adosados en el que el edificio central es la vivienda y los laterales son dos cuadras, una de mayor tamaño que la otra.
La vivienda tiene buenas dimensiones. La puerta de acceso da a la carretera y en su dintel encontramos una fecha del año 1890. Al interior, todo ruina y maleza. La cubierta, que era a dos vertientes, hace años que yace derruida en el suelo. Como curiosidad comentar que el hogar, adosado a la pared, se sitúa en la planta baja pero en una de las dependencias auxiliares, aunque con acceso desde la vivienda principal.
Detrás de este conjunto hay otro edificio en buen estado reutilizado como lugar de acampada. Es un edificio muy largo, practicamente tanto como la longitud que ocupa la vivienda más las dos cuadras.
Además de todo lo expuesto, destaca un amplio abrevadero situado unos 30 metros a poniente de la vivienda.

Fotografía 1; Pardina Lacarrosa  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Otra vista del conjunto  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Año 1890  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Edificio recuperado  (Cristian Laglera)





16/5/16

ESPOLLÁ





Pequeño núcleo perteneciente al municipio de Bonansa que encontramos situado a media distancia de las poblaciones de Cirés y Gabarret. Tiene acceso por una estrecha carretera que tiene su inicio en las inmediaciones de Pont de Suert, con desvío un poco antes de llegar a Cirés a nuestra derecha a una pista de tierra que nos conducirá hasta Espollá.
Fue un lugar de dos casas (Barrabés y Perquintana); actualmente están situadas dentro de una propiedad privada y es utilizado como caserío de carácter agropecuario. En el nomenclátor del año 1930 aparece citado con 15 habitantes.
Las dos casas tienen buenas dimensiones, una de ellas todavía está en uso, al menos en momentos puntuales. La prueba son los perros ladradores que intervienen sin nos aproximamos a ellas. Por precaución y respeto a esos perros tomé imágenes de las viviendas desde la lejanía.
Al margen de las dos viviendas, lo más interesante son las ruinas de su iglesia románica, dedicada a San Miguel. A pesar de los escasos restos que han llegado hasta nuestros días algunos expertos la fechan en el último tercio del siglo XI. Lo que hoy encontramos en pie es una buena parte del muro sur y un fragmento del ábside semicircular del mismo lado. Como su localización no es sencilla, pues son pocos los vestigios y están devorados por la maleza, adjunto una vista aérea por si alguno pretende visitarla.
Es extraño que un templo de grandes dimensiones como fue éste guardara alguna relación con una pequeña aldea de dos casas como fue Espollá; quizá fue la iglesia parroquial de algún despoblado medieval de mayor tamaño ya desaparecido.

Fotografía 1; Vista aérea  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Viviendas  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Miguel  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Detalle del ábside  (Cristian Laglera)


24/4/16

LA ALMELLA









La Almella es un pequeño caserío deshabitado situado a unos dos kilómetros al norte de Castigaleu. Es accesible por una pista de tierra (TT) que tiene su inicio en el punto kilométrico 11.8 de la carretera que sube en dirección a Monesma y Cajigar.
Apenas he podido encontrar información sobre este lugar, (por no decir nada), así que me limitaré a contar lo que pude ver en mi visita efectuada junto a mi amigo Blas Gonzalo en los primeros días de abril de este año 2016.
Tanto el núcleo como el paraje son espectaculares. Por toda esa zona, hay gran cantidad de casas de labor deshabitadas desde mediados del pasado siglo XX; son casas (en su gran mayoría) que se levantaron en los siglos XVIII y XIX.
El lugar que hoy nos ocupa, La Almella, lo forman dos viviendas; ambas de buenas dimensiones. Todos los edificios del núcleo están apiñados, formando un conjunto bastante sólido.
Destaca una puerta dovelada, con clave del año 1866. También merece ser citada alguna vieja balconada y un pozo situado en un extremo de la pequeña placeta que forman las dos viviendas. El centro del núcleo está totalmente enmalezado, pasear por algunas zonas es practicamente imposible. Hay una borda con tejado de chapa, y los huertos están cultivados, sin duda La Almella todavía recibe visitas, puede que incluso a diario.
Por último, comentaré que se sorprendió que este lugar no tuviera capilla. Lugares mucho más pequeños que éste, situados en los alrededores cuentan con pequeñas capillas privadas y oratorios. Cabe la posibilidad de que estuviera situada en el interior de alguna de las casas, aunque dado su lamentable estado, decidimos no intentar acceder a su interior.

Fotografía 1; Camino de La Almella  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vista desde el norte  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Aproximación por el sur  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Otra de las viviendas  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Puerta con clave  (Cristian Laglera)

13/4/16

CASA SALINAS (GÜEL)







Casa Salinas es una más de las muchas casas aisladas que componen la dispersa población de Güel. El acceso lo realizaremos por medio de una pista (asfaltada al comienzo y de tierra después) que tomaremos desde la carretera A-1605, carretera que sube paralela al río Isábena, en pleno corazón ribagorzano.
Es una casa fuerte de gran volumen, con varias aspilleras tipo buzón en su fachada. La puerta de acceso dovelada abre al norte, se accede por medio de un pasadizo abovedado de gran longitud. Penetrar al interior de la vivienda es una verdadera temeridad, parte del tejado se ha desplomado y hay serio riesgo de derrumbe. A pesar de todo merece la pena perder un rato de nuestro tiempo y al menos intentar rodearla, aunque dado su deplorable estado, los escombros y la maleza, no es tarea sencilla.
A poniente, a escasos metros de la vivienda, destaca una pequeña capilla advocada a Nuestra Señora del Carmen. La puerta de acceso se sitúa a los pies, por debajo de la espadaña campanario. La cabecera es pentagonal; todavía queda vestigio de las pinturas populares que adornaban su interior. La cubierta, que era de lajas, se encuentra derruida.
Hay que mirar dos veces para reconocer la capilla; la maleza ha engullido la espadaña campanario y gran parte de sus muros, por lo que si no accedemos a su interior no es sencillo identificarla.
Casa Salinas (a pesar de su estado), es un lugar digno de conocer y de elogiar, uno de esos lugares recónditos y desconocidos situado en lo más profundo de La Ribagorza.

Fotografía 1; Casa Salinas  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Paso abovedado  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Puerta dovelada  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ventanas  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla de la vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Cabecera  (Cristian Laglera)