11/8/19

LACORT DE FORADADA






Lacort de Foradada es uno de los núcleos que forman parte del municipio de Foradada del Toscar (Ribagorza).
Si partimos desde Aínsa en dirección este, tomando la carretera N-260 y tras subir el puerto de Foradada, llegaremos enseguida a Lacort. Junto a la carretera hay un restaurante con este mismo nombre, donde por cierto se come muy bien. Unos metros detrás del restaurante, sobre un pequeño promontorio, se sitúan las ruinas del pueblo de Lacort.
El pueblo estaba deshabitado desde los años ochenta, aunque sus edificios seguían con uso de carácter agropecuario. Lacort quedó devastado tras un cruel incendio acaecido a comienzos del año 2012. El fuego afectó al pueblo y a varias decenas de hectáreas de tierra.
Hoy Lacort está dentro de una propiedad privada y no está permitido el paso. Por medio de este artículo recordamos a este pueblo con unas fotografías tomadas por mi amigo Manolo Sorinas en el año 2008, cuatro años antes del terrible incendio.
Pascual Madoz adjudica a Lacort dos casas en el año 1845; parece que son las mismas que tenía a mediados del pasado siglo XX.
Las viviendas eran amplias, contaban con dos plantas más la falsa. Me queda pendiente averiguar el nombre de las casas. Una de ellas tenía una pequeña capilla en sus bajos que, por lo que vemos en la fotografía, parece que pudo estar dedicada a San José. Se trataba de una salita rectangular con cabecera plana cubierta con bóveda de medio cañón. La puerta de acceso, de largas jambas y monolítico dintel, abría a los pies.


Fotografía 1; Lacort de Foradada (Manolo Sorinas)
Fotografía 2; El abandono del núcleo ya era evidente (Manolo Sorinas)
Fotografía 3; Puerta de la capilla (Manolo Sorinas)
Fotografía 4; Interior de la capilla (Manolo Sorinas)

30/6/19

HUÉRTALO, EL PUEBLO QUE FUE



El libro de Huértalo en el que llevamos trabajando un año y medio ya es una realidad. A través de 10 capítulos hemos recogido su historia, la vida cotidiana, su estructura urbana, la evolución de la población y del número de casas, su despoblación, y un archivo fotográfico de más de 60 fotografías, tanto del pueblo como de su gente. He tenido la suerte y el honor de contar con la participación de Faustino Calderón, buen amigo, que se ha ocupado del capítulo titulado “la vida cotidiana”. Por su parte Marylise Ortíz se ha encargado de recoger la historia del Huértalo desde su primera cita documental. Rafael Margalé ha colaborado con unos magníficos dibujos que han ilustrado algunos de los textos, además de la contraportada. Además, he contado con la ayuda -indispensable- de una buena parte de los antiguos habitantes y descendientes del pueblo.

Comprar el libro a través de la página web de la editorial.



11/6/19

GALLINERO ALTO







Gallinero Alto o “La casa Alta de Gallinero” es un pequeño caserío levantado sobre un otero entre dos barranquillos que vierten sus aguas en el río Vero (Sobrarbe).
Se accede a pie (40 minutos) desde la carretera que enlaza las localidades de Sarsa de Surta y Las Bellostas. No hay camino ni sendero y la gran cantidad de maleza baja que alfombra la falda de la montaña, toda punzante, complica bastante la excursión.
Justo por debajo de esta aislada vivienda se hallan las dos casas (totalmente arruinadas) de Gallinera Bajo, a escasos metros de la carretera, aunque de poco les sirvió pues corrieron la misma suerte que la casa de arriba.
Una vez llegados a Gallinero Alto observamos que el edificio principal está compuesto por dos grandes bloques. La vivienda parece el bloque situado más a oriente. Abre vanos al este y al sur y estaba techada con piedra de laja. Lo más llamativo es la puerta de acceso, que es adintelada. El dintel apoya sobre dos piedras trabajadas y colocadas hacia el interior a modo de salmeres.
Junto a la vivienda quedan restos de un edificio de planta rectangular que, según nos comentaron, son los restos de una pequeña capilla. De ella apenas quedan sus arranques paramentales prácticamente  engullidos por la maleza.


Fotografía 1; Ubicación de Gallinero Alto con respecto a Las Bellostas (Iberpix)
Fotografía 2; Llegada al núcleo (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda por el este  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Puerta de acceso  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Posible capilla  (Cristian Laglera)

26/4/19

ESTARONIELLO









Estaroniello es un pequeño pueblo sin censo oficial situado en el valle del río Yaga, municipio de Tella (Sobrarbe).
El acceso lo realizaremos por una pista en buen estado (previo pago de tres euros) que tiene su inicio en la localidad de Cortalaviña.
Fue un lugar de dos casas: Rosendo y Tejedor. Ambas están restauradas y mantienen actividad en verano. Son viviendas de tres plantas, muy sobrias, techadas con teja rojiza a dos aguas. Una de las viviendas presenta una magnífica chimenea troncocónica con espantabrujas cónico en lo alto; esta misma casa tiene una puerta adintelada cegada con el año de 1801 grabado en ella.
Junto a las viviendas se levantan los correspondientes edificios de apoyo, de buena factura todos ellos.
En la parte alta del núcleo hay una pequeña capilla dedicada a San Francisco recientemente restaurada. Se trata de un edificio de planta rectangular con cabecera plana. Nave y cabecera se cubren con bóveda de medio cañón, más estrecha y baja la de la cabecera. La puerta de acceso abre a los pies, en arco de medio punto, bajo el campanario de espadaña de un ojo. El aparejo es de mampostería muy irregular, ligada con abundante argamasa.
Estaroniello alcanzó su techo poblacional en el año 1900, censando 18 habitantes. Quedó deshabitado entre los años 60 y 70 del pasado siglo XX, aunque como ya hemos comentado, los fines de semana y sobre todo en verano mantiene actividad.


Fotografía 1; Llegada a Estaroniello (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Calle principal (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda con acabado semicircular (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Chimenea (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Años 1801 (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Capilla de San Francisco (Cristian Laglera)