3/2/19

SEGUNDO TOMO DEL "INVENTARIO DE LAS ERMITAS DE HUESCA, RIBAGORZA"


Acaba de ver de la luz el tomo II de la colección “Inventario de las ermitas de Huesca”, dedicado a Ribagorza (494 páginas). Damos por finalizado el trabajo en esta comarca que comenzamos en 2016 y en el que hemos documentado un total de 536 ermitas, algunas de ellas ya desaparecidas.



Este es el enlace para comprar el libro a través de la página web de la editorial Pirineo: www.editorialpirineo.com


Presentaciones confirmadas hasta este momento:

Barbastro, día 16 de febrero, Museo Diocesano, 18:00 horas.
Graus, día 1 de marzo, Espacio Pirineos, 20:00 horas.
Monzón, día 26 de abril, Biblioteca Municipal, 19:30 horas.
Castejón de Sos, día 1 de agosto, Centro Cultural, 19:30 horas.
Campo, agosto, día y hora por confirmar.

14/12/18

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA EN EL MUSEO DIOCESANO DE BARBASTRO-MONZÓN





Es un honor que una pequeña parte de mi trabajo del inventario de ermitas se exponga en el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón. Mi agradecimiento a Enrique Calvera y a María Puértolas, por pensar en mí. El título de la exposición es “Capillas y ermitas del Somontano”, ya que, el grueso de la exposición está dedicado a la comarca del Somontano de Barbastro. De todas formas, no toda la exposición está centrada en esta comarca, pues también  hemos incluido fotografías de diferentes ermitas de Ribagorza y Sobrarbe. Hay fotografías de edificios con culto y sin culto, de inmuebles que están en pie y de otros que están en ruina, de templos de muy variada cronología. La exposición estará hasta el día 3 de marzo. Ojalá podáis sacar un ratillo de tiempo y acercaros a verla. ¡Espero que os guste!

2/12/18

PARDINA CERCITO






El punto de partida es la carretera A-132, punto kilométrico 56, entre Villalangua y Bailo. Allí nace una corta pista de tierra que en algo menos de dos kilómetros nos conducirá hasta la pardina de Cercito, que se halla a la derecha de la misma.
Ésta es una zona en la que se localizan sin dificultad gran cantidad de pardinas: Nueveciercos, Chaz, Rompesacos, Pequera...
En su gran mayoría fueron compradas por Patrimonio Forestal del Estado, y salvo alguna excepción, su estado general es de ruina absoluta.
La pardina de Cercito consta de una vivienda y sus correspondientes edificios de apoyo.
La vivienda presenta una alargada fachada principal, arruinada, con la cubierta hundida y la maleza campando a sus anchas por su interior. En el dintel de la puerta se lee la fecha de 1899. Tenía horno y hogar en su primera planta. El investigador Adolfo Castán documentó en los años 80 una ventana con la fecha de 1870, vano que nosotros no supimos detectar (quizá ya no exista).
Alrededor de la casa se localizan los diferentes edificios auxiliares, estando situados la mayoría al norte de la vivienda.
La pardina de Cercito, como tantas otras, hoy solo sabe de soledad, ruina y olvido, pero no conviene olvidar que antaño fue un lugar lleno de vida y trabajo, mucho trabajo. Un medio de aprovechamiento de los recursos, una manera de vivir que nos parece muy lejana, pero escasamente a pasado medio siglo desde que estas pardinas comenzaron a cerrar sus puertas.


Fotografía 1; Llegada a la pardina -vivienda- (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vista desde el norte  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Año 1899  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Magnífico arco  (Cristian Laglera)

24/10/18

PELEGRÍN







Hace unos días visitamos, en compañía de mi buen amigo Blas Gonzalo, la pequeña aldeita de Pelegrín.
Se localiza en lo alto de un montículo de la orilla derecha del barranco de Morillo, a unos dos kilómetros al norte del también deshabitado lugar de La Capana. Estamos en pleno corazón de la comarca de Sobrarbe.
Pelegrín fue uno de los núcleos que antiguamente pertenecieron al municipio de Santa María de Buil. Dicho municipio desapareció en la década de los sesenta absorbido por el de Aínsa, para finalmente acabar (ya como despoblado) perteneciendo en 1981 al amplio municipio de Aínsa-Sobrarbe.
El acceso lo realizaremos desde la carretera de Bruello, con desvío a la izquierda por una pista que cruza el barranco de Sarratiás. La pista está cerrada con cadena. A pie, unos 45 minutos.
Una vez en Pelegrín encontramos una vivienda amplia, de tres plantas. Lo más destacado del conjunto es el hermoso y amplio porche situado junto a la vivienda. A destacar también la prensa de vino, el pozo, y una borda situada unos metros al norte de la casa; magnífica.
También merece mención la magnífica chimenea cilíndrica que corona la vivienda, con doble salida de humos por huecos cuadrangulares.
Los campos de cultivo se encuentran en la bajada hacía el barranco de Bruello, sin duda la tierra fue el eje de la economía de este diminuto caserío.
Las fiestas se celebraban el día 8 de diciembre, conjuntamente con el cercano lugar de Sarrato.
En su único nomenclátor del pasado siglo XX (año 1930), Pelegrín aparece documentado con una casa y tres habitantes.


Fotografía 1; Pelegrín, en todo lo alto  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda   (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Magnífica chimenea   (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Pozo   (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Borda   (Cristian Laglera)