17/1/10

YOSA DE GARCIPOLLERA






Yosa de Garcipollera es uno de los pueblos deshabitados que encontramos dentro del valle de La Garcipollera. Fue deshabitado como consecuencia de las obras de construcción del embalse de Yesa. A pesar de que el pantano está situado a más de 40 kilómetros, la totalidad de sus tierras fueron expropiadas para la replantación de pino. 
La primera mención documentada de Yosa de Garcipollera se produce en el año 1218; es un documento de la colección diplomática de Fanlo donde viene citado un tal “Iohan de Iosa”.
Pascual Madoz le adjudica 14 casas en el año 1845, sin duda llegó con unas cuantas menos a mediados del siglo XX fecha en que fue deshabitado. Por aquel entonces unas 50 personas habitaban el pueblo, entre ellos una decena de niños que acudían a la escuela que estaba situada no muy lejos de la iglesia.
La iglesia se halla devastada. Dado su deplorable estado, he recurrido a la web de mi amigo Antonio García Omedes para describirla: “La iglesia estuvo bajo la advocación de San Miguel y fue de nave única, orientada al este y rematada en ábside semicilíndrico. De lo original queda buena parte del cilindro absidal con su presbiterio conservando aún la imposta biselada que debió de extenderse también por el cilindro absidal. No se libró de reformas tardías, y así la puerta en el muro sur es moderna, al igual que gran parte del mismo y del muro norte”  
Si hay algún interesado en visitar este lugar, la manera más sencilla es ir hasta Castiello de Jaca y adentrarnos en el valle de la Garcipollera. Poco antes de llegar al pueblo de Bescós, una pista (restringida) que nace a nuestra izquierda nos conducirá hasta Yosa de Garcipollera en poco más de 1 kilómetro.

Fotografía 1; Llegada a Yosa de Garcipollera, ruina generalizada  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Dintel milagrosamente en pie  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Borda apuntalada  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Iglesia de San Miguel (Antonio García Omedes)
Fotografía 5; "Iosa". Magnífica dovela sacada de entre los escombros hace más de treinta años (M.A. Barrutia)

2 comentarios:

  1. Cuanto más complicado es llegar, mayor placer da el descubrimiento. Eso me pasó a mí hace 20 años en un pueblo abandonado llamado Martinebrón, en Salamanca. Nunca lo olvidaré.
    Saludos y enhorabuena por tu blog!!

    ResponderEliminar
  2. José Luis26/12/13 11:30

    Madre mía no me lo puedo creer, con lo bonito que era este pueblo.

    ResponderEliminar