24/10/10

BESCÓS DE GARCIPOLLERA





Bescós de Garcipollera es otro de los pueblos del valle La Garcipollera que fueron deshabitados en la década de los sesenta.  El motivo de su abandono fue la adquisición de la totalidad de sus tierras para la repoblación forestal, al igual que ocurrió con los lugares de: Acín, Larrosa, Yosa de Garcipollera y Villanovilla.
Fue uno de los pueblos más importantes del valle, de hecho, fue la capital del Vallis Cepollaria (Valle de las Cebollas) durante la Edad Media.
Después de muchos años de abandono se han levantado varios chalets de nueva construcción, que son visitados regularmente (al menos los fines de semana) por sus dueños.
Por otro lado, se construyó un centro reproductor experimental de ganado, propiedad del COMENA, y sus instalaciones se encuentran integradas entre las arruinadas casas de la parte antigua del pueblo. 
El pueblo viejo está devastado; destacan las ruinas (casi escombros) de la iglesia parroquial de San Miguel. Es una construcción de origen románico, aunque muy transformada por las sucesivas reformas posteriores. Actualmente apenas se mantienen algún  muro en pie además de la cabecera; por si fuera poco, las zarzas y los escombros se han apoderado del interior de la nave. La torre de la iglesia se desplomó sobre la ya maltrecha nave durante el invierno del año 2003, haciendo que hoy, presente un aspecto deplorable.
En las cercanías de Bescós (aunque al otro lado del río Ijuez) encontramos otro edificio de interés, la ermita de San Bartolomé (s. XVIII). Consta de una nave de planta rectangular finalizada en cabecera recta; ruina absoluta.
Llegar a Bescós de Garcipollera no tiene ninguna dificultad; llegaremos por medio de una pista asfaltada que nace en Castiello de Jaca y se adentra en el interior del valle de La Garcipollera. Lo encontraremos junto a la carretera, en la margen izquierda.

Fotografía 1; Bescós, estado actual  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Ruinas de la iglesia de San Miguel  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita de San Bartolomé (Cristian Laglera)

1 comentario:

  1. La última vez que estuve, de todo lo que había antes de la despoblación en pie, sólo vi enteros la escuela y la fuente. Hace años aún podías acercarte a un arco bajo el que había un montón de troncos para leña, meterte entre las ortigas... Ahora ni eso.

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