Una vez en el caserío de La Madrona enseguida vemos que el edificio principal es la vivienda, en la actualidad destechada. Poseía dos plantas más la falsa. El acceso se realizaba por el sur, mediante una portada adintelada de la que solo perviven las jambas. En la planta baja estaba la cocina, todavía reconocible entre un amasijo de ruinas y escombros. En la planta intermedia estaban las alcobas y arriba la falsa (o desván). A pesar del estado de ruina de la vivienda aún pudimos fotografiar algunos elementos como una alacena, un pequeño armario, o la boca de un horno en la planta baja. También fotografiamos los restos de la chimenea, ya en suelo.
Junto a la vivienda se localizan algunos edificios auxiliares como una pequeña borda y un almacén rodeado de selvática maleza. También fotografiamos unas ruinas que parecían corresponder a un antiguo corral. La nota triste la puso un amontonamiento de latas y barriles abandonados junto a uno de estos edificios, que evidentemente no hay llegado hasta aquí por arte de magia.
A unos 250 metros al oeste de la vivienda todavía mana agua la fuente Madrona, elemento fundamental en día a día de la gente que habitó esta casa.
Fotografía 1; Casa La Madrona (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Puerta de la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas de la cocina (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Boca de un horno (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Borda junto a la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Almacén todavía en pie (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Borda junto a la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Almacén todavía en pie (Cristian Laglera)