4/1/10

PUY DE CINCA











Puy de Cinca es uno de los pueblos deshabitados que se localizan  en la zona más occidental de Ribagorza; pertenece al municipio de Secastilla.
Puy de Cinca siempre será un pueblo especial para mí. Fue el primer pueblo deshabitado que visité junto con mi tío Paco Gabás durante el verano del año 2004. Él nació en casa Vidaller, y tuvo que abandonar el pueblo cuando era un adolescente junto con el resto de vecinos de Puy de Cinca. Precisamente a él quiero dedicar este artículo.
Puy de Cinca fue deshabitado con motivo de la construcción del embalse de El Grado, embalse que no inundó bajo las aguas ninguna de las viviendas, pero sí la totalidad de sus tierras de cultivo, motor de la economía del pueblo.
Fue durante los siglos XVI y XVII el pueblo más grande e importante de la zona, por delante incluso de Secastilla; llegó a tener cerca de treinta casas abiertas. Económicamente en aquellos años tampoco le iban mal las cosas, incluso hubo dinero para reformar ampliamente la iglesia de San Esteban.
Repasando antiguos censos vemos que Puy de Cinca sobrepasa siempre con facilidad la centena de habitantes. En su máximo nomenclátor del pasado siglo XX aparece citado con 167 habitantes en el año 1920.
La iglesia de San Esteban era el edificio más destacado del pueblo. Era un edificio de origen románico, que había perdido parte de su aire medieval por las reformas sufridas. La más importante fue cuando se amplió construyendo dos nuevas naves, una a cada lado de la central, y se levantó la torre campanario. Precisamente la torre se desplomó sobre el ábside durante el invierno del año 2015; adjunto un enlace al artículo de le dediqué en mi blog "Templos que fueron".  
Otra señal de la importancia antaño de Puy de Cinca es que contaba con cuatro ermitas en sus alrededores: San Martín, San Pedro, Santa Águeda y la Virgen del Romeral.
Precisamente la ermita del Romeral es la más importante de las cuatro. Es una construcción románica, datable en el siglo XII. Es un edificio de nave única con dos capillas laterales y cabecera semicircular orientada al este.
También eran muy queridas por las gentes del pueblo las ermitas de San Pedro y Santa Águeda, edificios "modernos" fechables entre los siglos XVII y XVIII.


Fotografía 1; Puy de Cinca (Marina González)
Fotografía 2; Casco urbano  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Trillo  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Casa Vidaller  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Iglesia de San Esteban  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Ermita del Romeral (Cristian Laglera)
Fotografía 7; Ermita de San Pedro  (Cristian Laglera)
Fotografía 8; Ermita de Santa Águeda (Francisco Martí)