5/1/10

VILLACAMPA








Villacampa es otro de los pueblos deshabitados que localizamos en la carretera de La Guarguera. Se sitúa a unos dos kilómetros al noroeste de Gillué y a poco más de un kilómetro al este del también deshabitado lugar de Bescós de Guarga. El acceso lo realizaremos desde el Molino de Escartín, por una mala pista de tierra de unos cuatro kilómetros solo apta para vehículos todoterreno.
Su primera mención documental data del 28 de agosto del año 1067. Allí se cita al mayordomo Sancho Garcés de Villacampa en un documento de la colección diplomática de Fanlo.
Parece que llegó a tener un máximo de cuatro casas abiertas, aunque en los años 40 del pasado siglo XX ya solo abría dos. Sus nombres eran Chirón y Sampietro. Censó 18 habitantes en el año 1930.
Sus dos viviendas se levantan sobre una alargada loma. Actualmente solo se mantienen en pie las ruinas de dos de ellas, que se presentan ahogadas por la maleza hasta un punto que dificulta en gran medida su aproximación.
Casa Chirón fue la casa más importante de las tres. se construyó sobre una torre fuerte de tres plantas. En el siglo XIX se le añadió otro bloque quedando consolidado así el edificio que, aunque en ruina, ha llegado hasta nuestros días.
También merece mención el hermoso pozo de casa Sampietro, hoy devorado por la maleza. Tiene acabado semicircular y embocadura cuadrangular moldurada.
Queda para el final la iglesia de San Juan Bautista. Según José María Establés su campanario es la torre de un antiguo castillo. Se trata de un prisma rectangular fechable en el siglo XI de planta cuadrada adosada al norte de la iglesia. Cuando se construyó la iglesia, que es un edificio muy posterior (s. XVII), se aprovechó la vieja torre como campanario.

Fotografía 1; Llegada a Villacampa  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Edificaciones en ruina  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Torre defensiva  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Campanario  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Vano cegado  (Cristian Laglera)