6/3/11

ARTASO








Encontramos situado el pueblo de Artaso en la cara sur de la Peña Oroel; se presenta semioculto en medio de un espeso bosque de pinos de repoblación.
Fue un pueblo de mediano tamaño, durante el pasado siglo XX mantuvo un total de 10 casas abiertas. En su máximo nomenclátor aparece con 82 habitantes en el año 1900.
La mayor parte de sus edificaciones estaban estructuradas en torno a la plaza, allí se situaban (se sitúan) dos de sus edificios más destacados: la escuela y el pozo.
El edificio de la escuela se levantó sobre otro edificio anterior que también desempeñaba las mismas funciones. Desde principios del pasado siglo XX en Artaso (curiosamente) sólo se recuerda a maestras; sus nombres fueron María, Vicenta, Margarita, Susana, Luisa y Trini.
La viviendas eran grandes, de piedra, de dos y tres alturas; tenían hermosas y grandes chimeneas, destacando la de casa Martín, chimenea que hasta hace unos pocos años aún estaba en pie.
Si hay un edificio emblemático dentro del núcleo, ese es, la iglesia de San Julián. Originalmente fue un templo románico, aunque tras las drásticas reformas sufridas en los siglos posteriores es prácticamente irreconocible. En el interior de la nave, concretamente en el acceso a la sacristía, se sitúa un interesante crismón trinitario.
El cura vivía en Sieso de Jaca, aunque todos los domingos se desplazaba hasta Artaso para celebrar la correspondiente misa.
Fue un pueblo agrícola y ganadero, siendo los animales más predominantes: las ovejas, los corderos y las cabras.
Las fiestas se celebraban para San Julián, comenzaban el día 5 de septiembre y duraban tres días.
Comentar por último que en las cercanías de Artaso (en el camino de Sieso de Jaca) encontramos las ruinas de la ermita de la Virgen de Ubieto. Hasta esta ermita acudían el Lunes de Pascua los vecinos de Artaso junto a los de Orna, Latrás y Sieso de Jaca.

Mi agradecimiento más sincero a Ligia Ubieto Artero, antigua habitante de Artaso y valiosísima informadora de la historia, fiestas y constumbres de este maravilloso lugar. Mil gracias.

Fotografía 1; Artaso  (Antonio García Omedes)
Fotografía 2; Iglesia y escuela (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Julián  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Crismón (Blas Gonzalo)
Fotografía 5; Ermita de Ubieto (Juan José Sanagustín)