27/7/11

SOLIVA






Pequeña aldea perteneciente al municipio de Arén situada a 946 metros de altitud; se sitúa en la cara oeste de la sierra de San Marc.
Las edificaciones de Soliva están agrupadas en dos alturas; en la zona más elevada se alza la iglesia parroquial, el edificio más destacado del núcleo.
Está dedicada a Nuestra Señora de los Remedios, es una construcción de origen románico, de mediados del siglo XII. Es un templo un tanto extraño, en parte por la gran cantidad de reformas sufridas, principalmente en el siglo XVIII. Es un templo de una sola nave finalizado en ábside semicircular orientado, Lo más llamativo es su curiosa torre-espadaña-campanario, con la puerta de acceso situada a sus pies.
Fotografiar Soliva no es sencillo, el motivo principal es la maleza, que ha devorado las fachadas de las viviendas, además de las calles. Aún así, destacaré las grandes galerías de las casas, además de un robusto secadero sustentado por un pilar central debido a sus grandes dimensiones.
En su máximo nomenclátor del pasado siglo aparece citado con 50 habitantes, por aquel entonces tenía cinco casas abiertas; estamos hablando del año 1950, solo dos décadas después, Soliva quedaría deshabitado.
La agricultura era el pilar fundamental en la economía de esta aldea, solo hay que mirar los alrededores de Soliva y ver la cantidad de campos y tierras de cultivo que lo circundan.
Por si hay algún interesado en llegar a este lugar, comentar que no es fácil. El acceso es por una pista de 3 kilómetros que tomaremos desde el también despoblado lugar de Claravalls; pista que nace en dirección sur solo apta para vehículos todoterreno. A falta de 300 metros para llegar a Soliva la pista finaliza, en ese momento tenemos que continuar a pie por medio de unos campos de cultivo.


Fotografía 1; Soliva en 2013 (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda inaccesible  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia parroquial (Marina González)
Fotografía 4; Cabecera (Cristian Laglera)