18/9/11

BINUESTE







Cuando pienso en un lugar recóndito, aislado, y lejos de la civilización, uno de los lugares que primero me viene a la cabeza siempre es Binueste; los que lo hayáis visitado en alguna ocasión, seguro que me daréis la razón. Hoy (día 02-05-16), he visitado de nuevo este lugar tras haber pasado más de cinco años de mi última visita.

Binueste es uno más de los muchos pueblos deshabitados que encontramos en las inmediaciones del alto Alcanadre; se sitúa en la zona más occidental de Sobrarbe, lindante con la comarca del Alto Gállego. Es un lugar muy hermoso para visitar, a pesar de su estado ruinoso. Contrariamente a lo que ocurre en otros despoblados de la zona, la vegetación no complica en exceso la movilidad y puedes desplazarte por todo el núcleo con cierta facilidad.
Binueste fue un pueblo pequeño, muy pequeño; llegó a tener un máximo de tres casas abiertas, aunque durante el pasado siglo XX ya sólo mantenía dos. En su máximo nomenclátor aparece citado con 16 habitantes en el año 1940. Fue abandonado definitivamente a finales de la década de los sesenta. Es fácil imaginar que el aislamiento y las malas comunicaciones serían dos razones de peso para su abandono.
Centrándonos en las viviendas, casa Alta es la más destacada. Es una pena que el tejado haya cedido impidiendo poder visitar su interior. Tiene tres plantas y la fachada principal orientada hacía el sur, para poder atrapar de está manera con más facilidad la luz solar. Hermosa es su portalada dovelada de acceso con escudo fechado en el año 1883.
En la parte baja del pueblo (junto a casa Baja) se localiza la iglesia parroquial de de San Martín de Tours. Es una construcción sencilla y humilde; de una sóla nave y testero recto orientado al este. La puerta de acceso abre al sur.
El acceso más cómodo lo realizaremos desde Matidero. Tenemos unas dos horas andando por un precioso sendero PR, previo paso por la Pardineta de Bibán. Aunque el camino es largo no es excesivamente duro, ideal para hacerlo en primavera u otoño. Es importante evitar las temperaturas extremas, tanto el frío, como sobre todo el calor.


Fotografía 1; Llegada a Binueste  (Cristian Laglera))
Fotografía 2; Casa Alta  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Magnífica portada  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Iglesia de San Martín de Tours (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Cabecera (Cristian Laglera)


13/9/11

SECORÚN








Estamos ante uno de los núcleos antaño más importantes de La Guarguera, a pesar de no ser un núcleo excesivamente grande; durante los siglos XIX y XX mantuvo un total de 10 casas abiertas, aunque anteriormente llegó a tener un máximo de 14.
Fue cabeza de partido y hasta el año 1972 tuvo Registro Civil propio, por este motivo le correspondieron varios núcleos de población de la zona. Fue en el año 1972 (ya deshabitado) cuando se incorporó definitivamente al municipio de Sabiñánigo.
Todo el pueblo se halla devastado, en mucho peor estado que otros despoblados de la zona. El motivo es que Secorún fue desmantelado en la década de los sesenta, se llevaron toda la madera existente en el núcleo (especialmente las vigas de los tejados), de allí el aspecto tan deplorable que presenta actualmente.
Su edificio más destacado es la iglesia de San Bartolomé. Es un templo de una sola nave finalizado en cabecera recta, con dos capillas laterales que le aportan planta de cruz. La torre campanario se halla totalmente devorada por la hiedra ofreciendo una fantasmagórica imagen.
Junto a la iglesia encontramos el pozo, todavía con agua en su interior.
De las viviendas poco hay destacar, entre tanta ruina, apenas destacan la fachada de casa López, la única reconocible.
A unos 20 minutos a pie se encuentran las ruinas de la ermita de Santiago; ruinas que no acerté a localizar en mi primera visita, pero si en la segunda, bien acompañado por mi amigo Miguel A. Barrutia.
La ermita es un pequeño templo de estilo románico, de una sola nave orientada y cabecera semicircular. La cabecera es la zona original del mismo, siendo la nave un añadido posterior. Centra el cilindro absidal un pequeño vano adintelado.
El acceso a Secorún lo realizaremos por una pista que tomaremos en las cercanías de Laguarta, solo apta para vehículos todoterreno. A pie, unos 20 minutos de agradable paseo.


Fotografía 1; Secorún (Marina González)
Fotografía 2; Iglesia de San Bartolomé (Marina González)
Fotografía 3; Interior de la iglesia (Marina González)
Fotografía 4; Casa López (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Pozo (Marina González)
Fotografía 6; Ermita de Santiago (Cristian Laglera)


11/9/11

BOLÁS




Bolás es un diminuto núcleo deshabitado situado en pleno corazón del valle de Acumuer. Se localiza cerca del también despoblado lugar de Asqués, de hecho,  Bolás y Asqués aparecen emparejados en varios documentos y censos de la época.
En el año 1850 ambas poblaciones sumaban un total de 10 habitantes con tan solo tres casas abiertas, dos de ellas en Asqués y una en Bolás.
El bajo número de casas que componían estos núcleos explica una canción que por aquel entonces repetían los habitantes de estos lugares "Asún, Isín, Asqués y Bolás, veinte casas y 4 lugars".
El acceso lo realizaremos por medio de una pista que tiene su inicio unos metros antes de llegar a la localidad de Isín, a mano izquierda. Hasta Bolás son 5.2 kilómetros de pista que preferiblemente realizaremos con vehículo todoterreno. Las ruinas se sitúan unos 100 metros por debajo de la pista de acceso. Hay que dejar el vehículo y bajar campo a través.
También aproveché la visita para acercarme a fotografiar la ermita de San Antón, situada en posición dominante aproximadamente a medio camino de los lugares de Bolás y Asqués. Acudían hasta ella en romería los vecinos de Acumuer, Isín, Asqués, Bolás y Asún.


Fotografía 1; Ruinas de Bolás entre los árboles del bosque  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Restos de una edificación (Cristian Laglera)


4/9/11

MURO DE BELLÓS







Muro de Bellós es un hermoso pueblo deshabitado perteneciente al municipio de Puertolas; lo componen siete casas, la iglesia parroquial y algunos edificios auxiliares situados en la parte mas baja del pueblo.
Paseando por sus calles encontramos grandes casonas con gruesos muros de piedra, preciosas balconadas y patios interiores bellamente articulados alrededor de la plaza central, magnífica; todo con la iglesia de Santa María como testigo privilegiado.
Precisamente la iglesia es su edificio más destacado. Fue construida en el siglo XVI, aunque tiene antecedentes románicos; sufrió amplias reformas y remodelaciones durante los siglos XVII y XVIII. Es de planta rectangular, con cabecera recta orientada al este. Tiene dos capillas laterales a modo de crucero que le aportan planta de cruz.
Llegaremos hasta Muro de Bellós por una pista asfaltada de 4 kilómetros que tomaremos desde el pueblo de Escalona, junto al puente que pasa sobre el río Bellós. La pista se encuentra en buen estado.
De todas formas, a mi modesto entender (a pesar de que es un pueblo muy bello) el principal atractivo de su visita se halla en las espectaculares vistas que disfrutaremos de una buena parte del valle del Añisclo. Merece la pena subir a este lugar y dedicar un buen rato a la contemplación, Muro de Bellós, es uno de los lugares que me voy a permitir recomendar, especialmente a todos los amantes de los viejos pueblos y por supuesto del Pirineo; no os decepcionará.


Fotografía 1; Muro de Bellós  (Marina González)
Fotografía 2; Casa Joaquín  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Pepa  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Hermosa chimenea (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Camposanto (Marina González)


1/9/11

SANDIÁS






Sandiás es otro de los pueblos deshabitados que encontramos en "La Guarguera"; está situado a medio camino de las poblaciones de Cerésola y Abenilla.
Buscando vieja documentación encontramos que aparece con un solo fuego en el año 1495; por contra, a finales del siglo XIII llegó a alcanzar tres, su máximo histórico conocido.
A pesar de su pequeño tamaño tuvo Ayuntamiento propio entre los años 1832 y 1845, año en que se agregó a las localidades de Ordovés y Alavés.
Además de las ruinas de las casas (que actualmente son dos), destaca una pequeña pero coqueta iglesia construida en el siglo XVI bajo la advocación de San Lorenzo. Es un templo de nave única con cabecera plana orientada al este; cuenta con una capilla lateral situada bajo la torre campanario, en el muro del evangelio.
El día de San Juan, los Romeros de la Cabeza de Santa Orosia se ponían en marcha hacia Yebra, eran romeros de quince pueblos de La Guarguera y al frente de todos ellos estaba el amo de Casa Blasco de Sandiás. Una vez en Yebra, los romeros entraban descalzos al pueblo y realizaban una procesión con la Santa alrededor de la iglesia. Se daba a venerar la Cabeza en el sitio de costumbre y ésta regresaba a su trono por la puerta meridional del templo. Esta romería tuvo continuación hasta el comienzo de la Guerra Civil Española.
Durante la Guerra Civil, el Gállego dividía las zonas Republicana y Nacional, por lo que todos los pueblos de la Guarguera quedaron destruidos. Los campos fueron arrasados, las casas saqueadas y la mayoría de las iglesias profanadas e incendiadas.
Al finalizar la Guerra, el Patrimonio Forestal del Estado se hizo cargo de buena parte de los montes, con su pueblos incluidos.
Si queremos visitar Sandiás, la mejor opción es seguir una pista que parte en dirección oeste desde la iglesia de Cerésola. La pista está impracticable para cualquier tipo de vehículos, pero a pie, nos costará algo menos de una hora de agradable caminata.


Fotografía 1; Sandiás (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia de San Lorenzo  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Capilla lateral dedicada a Santa Orosia  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vivienda  (Cristian Laglera)