26/2/12

SASÉ












Sasé es posiblemente uno de los pueblos deshabitados más bellos y agradecidos de visitar de toda la provincia de Huesca. Se sitúa a 1205 metros de altitud en pleno corazón del valle de La Solana. 
El pueblo se orienta hacia el este; está bellamente ubicado sobre la ladera del barranco de Santiago, en una zona repleta de pino de repoblación. 
Hasta Sasé llegaremos mediante un sendero PR que nace en las inmediaciones de Fiscal, no hay pérdida. A un ritmo medio no cuesta más de 90 minutos, tras una buena subida, eso sí.
Estamos ante uno de los pueblos (junto a Burgasé) más importantes del valle de La Solana. A mediados del pasado siglo XX contaba con once casas abiertas, gran parte de ellas estaban situadas a lo largo de la calle de San Juan. Anteriormente Sasé había llegado a tener una veintena de casas y llegó a rebasar los 140 habitantes.
En Sasé podemos apreciar magníficos ejemplares de viviendas típicas pirenaicas, la mayoría son de grandes dimensiones; especialmente bellas son las que se concentran alrededor de la iglesia parroquial.  Destacan las chimeneas y las portadas doveladas y adinteladas de sus viviendas, os dejo imágenes de algunas de ellas.
La iglesia de San Juan Bautista es su edificio más destacado, su torre campanario es faro y emblema del valle de La Solana. Es un templo de origen románico (s. XII), aunque fue muy transformado en los siglos posteriores, especialmente en el XVI. Destaca su preciosa y alargada torre campanario, el bellísimo suelo empedrado de la nave (hoy cubierto por excrementos de vaca) y un crismón trinitario de 6 brazos que hay en la portada de entrada, lado Sur. Es un edificio de tres naves con triple cabecera recta, con dos capillas laterales en el lado norte y una en el lado sur. La iglesia es precisamente uno de los edificios mejor conservados de Sasé
Otros edificios de interés son la escuela (construida junto a la iglesia) y la ermita de Santiago, esta última situada a las afueras del pueblo. Ambas construcciones se encuentran arruinadas.  


Sasé estuvo de actualidad a finales de las década de los noventa por unos tristes hechos que ocurrieron por aquellas fechas.
Exactamente fueron los días 23 y 24 de octubre de 1997, cuando agentes de la Guardia Civil atendiendo a una orden del Juzgado de Instrucción de Boltaña, procedieron al desalojo de Sasé.
El núcleo, propiedad del Gobierno de Aragón estaba habitado desde enero de 1996 por sesenta personas, todos ellos miembros del colectivo "Colores".
Nueve personas fueron detenidas y acusadas de presuntos delitos de resistencia, desobediencia y daños. Al final, ocho de esas nueve personas fueron absueltas y la novena fue condenada a un año de cárcel por golpear con una piedra a una agente de la Guardia Civil.


Fotografía 1; Llegada a Sase  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia de San Juan Bautista (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Torre campanario  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Crismón trinitario (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Escuela (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Enorme vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 7; Magníficas chimeneas (M.A. Maroto)
Fotografía 8: Casa Ambrosio (Cristian Laglera)
Fotografía 9; Dintel de Casa Chusé (Cristian Laglera)


19/2/12

SUELVES







Suelves es uno de los pueblos deshabitados que encontramos en las cercanías de Naval; pertenece al municipio de Bárcabo y está situado a 779 metros de altitud. Hay dos posibles accesos, ambos por pista, uno es desde Bárcabo y otro desde Naval (6 Km).
En mi visita en marzo de 2012 pude comprobar cómo estaban asfaltando la pista que conduce a Suelves desde Naval; quizá sea la última oportunidad que tenga Suelves para volver a renacer.
Fue un pueblo de mediano tamaño, hasta 14 casas abiertas llegó a tener a mediados del pasado siglo. Su máximo censo fueron los 100 habitantes que tenía en el año 1900. Fue a partir de los años sesenta cuando los vecinos comenzaban a abandonar el pueblo progresivamente, hasta que el día 1 de febrero de 1980 el último habitante de Suelves abandonó el pueblo.
El pueblo está dividido en varios barrios bien diferenciados: barrio de la Iglesia, barrio Romeo, barrio La Morera, barrio de las casas de Villaconlungo y barrio de casa Broto.
En la parte alta hay un par de chalets en buen estado, aunque durante la mayor parte del año están vacíos. Pertenecen a un grupo de belgas y holandeses que vienen a disfrutar del sol y el clima en fechas señaladas como en Semana Santa, primavera y gran parte del verano.
En la década de los setenta se construyó una urbanización en una montaña cercana, entre otras cosas se hizo un camping, una piscina y unos bungalows, el proyecto fracasó y actualmente se encuentra en ruina.
El edificio más destacado del pueblo es la iglesia de San Salvador; fue construida en el siglo XVI, aunque sufrió importantes reformas en el XVIII. Es un edificio de dos naves a la que se le adosó la torre campanario en el año 1951. En mi última visita, año 2013, la cubierta se había hundido imposibilitando el acceso al interior.


Fotografía 1; Barrio Alto (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa el Cojo (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Iglesia de San Salvador (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Interior del templo  (Cristian Laglera)


12/2/12

LA LECINA (AINSA)







La Lecina es una de las muchas aldeas deshabitadas situadas en la comarca de Sobrarbe. Perteneció al desaparecido municipio de Santa María de Buil. 
Siempre fue un lugar pequeño, muy pequeño; en sus años de máximo esplendor llegó a tener un total de cuatro casas abiertas: Aguilar, Sánchez, Sidoro y Juan eran sus nombres.
De entre todas las viviendas destaca casa Sánchez: dispone de unos hermosos bajos abovedados, una impresionante chimenea, y un escudo fechado en el año 1611.
Si repasamos censos y nomenclátores vemos que La Lecina en el año 1950 todavía censaba 29 habitantes; finalmente, quedó deshabitada a finales de los años sesenta.
Además de las viviendas La Lecina cuenta con un pequeño oratorio de una nave abovedada, cabecera plana y espadaña de un solo ojo, también en ruina.
El acceso lo realizaremos por medio de una pista que tomaremos muy cerca del desvío de Santa María de Buil. La pista no está en buen estado, además, tenemos que vadear el río 4 o 5 ocasiones. A pie desde la carretera hay una hora aproximadamente.


Fotografía 1; Llegada a La Lecina (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Hermoso crucero  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Casa Sánchez (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Chimenea de casa Sánchez (Cristian Laglera)


5/2/12

CHIRIVETA







Chiriveta es uno más de los pueblos deshabitados que encontramos en la zona más oriental de Ribagorza; pertenece al municipio de Viacamp-Litera.
Fue un lugar de mediano tamaño, durante el pasado siglo XX tuvo un máximo de 11 casas abiertas. La mayoría son viviendas amplias, de mampostería,  hay un par de ellas en perfecto estado que reciben visitas esporádicas.
La iglesia también está en aceptables condiciones; fue construida bajo la advocación de Nuestra Señora de la Piedad a mediados del siglo  XIX. Es un templo de una sola nave con elegante torre campanario.
Junto a la iglesia encontramos la escuela; hasta aquí acudían todos los días los niños de Mongay que compartían aula con los de Chiriveta.
En el casco urbano encontramos buenas muestras de arquitectura popular, también encontramos una vieja  aventadora o una prensa de vino de considerable interés.
La mayoría de la gente abandonó el pueblo en la década de los setenta, aunque hasta hace unos pocos años (2004) en Chiriveta todavía había tres personas censadas.
Otro edificio de gran interés es la ermita románica de Nuestra Señora del Congost, situada a borde de un cortado rocoso que se eleva sobre el río Noguera Ribagorzana. Se accede por un bello camino de herradura que nace desde la iglesia parroquial (40 minutos). Posiblemente esta ermita fue la antigua parroquial de alguna desaparecida población medieval. Es un templo de una sola nave finalizado en un bello ábside de tambor, perfectamente orientado al sol naciente.


Fotografía 1; Iglesia parroquial  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Puyané (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas de una de las viviendas (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Prensa de vino (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Ermita de Nuestra Señora del Congost (Cristian Laglera)