16/12/10

FET








Hermosamente aposentado sobre una alargada placa rocosa que asoma sobre el embalse de Canelles se sitúa en pueblo de Fet. El acceso se realiza desde Viacamp, por larga pista de tierra apta para vehículos todoterreno.

Se trata de un pueblo milenario. Sus primeras citas son de los años 1046 y1067, con el nombre de Fezed. En otro documento de 1645 se dice que su castillo fue por dos veces atacado, y que gracias al socorro de una compañía al mando del capitán Jacinto Torquemada, señor de Benavente, enviada en su auxilio desde el lugar de Graus, resistió.

El nombre de Fet proviene del latín “Faex”. Su traducción vendría a significar algo así como “Peñascales”.

Fet fue uno de los pueblos más importantes de la zona, al menos si nos guiamos por el número de habitantes. Tuvo censos cercanos a los 200 habitantes a finales del siglo XIX y también a comienzos del XX. Nosotros hasta este momento tenemos documentadas un total de 11 casas. Algunos de sus nombres son: Adilló, Agustí, Aiguadé, Tomás, Cutanda o Salvador.  

Por lo general son viviendas humildes, de mampostería y adobe, sin grandes alardes. En nuestra primera visita, año 2009, a pesar del estado de ruina generalizada, todavía encontramos algunos elementos que pensamos que merecía la pena fotografiar: alguna puerta en arco de medio punto, grandes balcones, un par de hornos de pan, la fuente, el lavadero… También encontramos gran cantidad de pozos y aljibes repartidos por sus calles. Aprovechaban el agua de la lluvia recogida en los tejados y la canalizaban hasta un gran aljibe que tenían excavado en la roca. Estaba todo bien pensado. Por algo había gente viviendo allí desde hacía, al menos, 1000 años.

Preside el conjunto la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Se trata de un edificio originalmente románico (s. XII), que sufrió profundas reformas que la adaptaron al estilo gótico. Es templo de nave única, con capillas laterales y cabecera pentagonal. Antiguamente se cubría con bóveda de crucería, ya arruinada. Sabemos que poseía cuatro campanas y altares dedicados a San Ramón, San Francisco, Santa Sofía y la Virgen del Remedio.Junto a la iglesia, anejo, se encuentra el cementerio, situado al borde mismo del abismo.

Aislada entre Fet y la sierra de Savinós se sitúan las románicas ruinas de la ermita de Nuestra Señora de Bellmunt (s. XI). Estamos ante una de las ermitas de más complicado acceso de toda Ribagorza, ya que ha quedado prácticamente incomunicada entre el pantano y los acantilados. Del edificio románico subsiste en pie la nave, que debió de cubrirse con bóveda de cañón, y una buena parte del ábside semicircular con su posible cripta en los bajos, inaccesible hoy.

Las fiestas se celebraban el día 12 de mayo. Ese día una concurrida procesión recorría las diferentes calles del pueblo.

Fet fue uno de los pueblos que se vierondirectamente afectados por la construcción de la presa de Canelles. Esta faraónica obra aceleró el abandono del pueblo, ya que, aunque el agua no sumergió ninguna de sus viviendas, sí que anegó sus mejores tierras de cultivo.

 

Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (octubre 2020).



Fotografía 1; Fet visto desde el sur (Francisco Bolea, SIPCA)
Fotografía 2; Pilaret (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de La Asunción (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior del templo  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Viviendas en ruina (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Casa solitaria  (Cristian Laglera)



14/12/10

BASTARAS








Encontramos Bastaras muy cerquita del río Formiga, en la carretera que une las poblaciones de Aguas y Bierge. Bastaras hoy se ha convertido en una finca particular del tristemente conocido por aquí Victorino Alonso.

Tenemos que retroceder hasta el año 1973 cuando un grupo de afamados empresarios compraron el pueblo de Bastaras, ya deshabitado por aquel entonces, y lo convirtieron en coto privado de caza. Poco después, cercaron la propiedad con una valla de mas de 35 kilómetros y soltaron diversas especies de caza mayor. La valla es muy polémica pues atraviesa cauces y barrancos públicos dentro del parque natural de Guara, fue declara ilegal en el año 1977 y todavía (que sepamos) sigue en pie.

Capítulo aparte merece la cueva de Chaves, arrasada en el año 2007. Y es que el magnífico yacimiento tuvo la desgracia de estar situado dentro de los límites de la propiedad privada de la empresa Fimbas SA, que ya acumulaba numerosas denuncias por irregularidades medioambientales.

También fue muy polémica la venta del pueblo y sus tierras que fueron vendidas a 3500 pesetas la hectárea. En total pagaron unos 6 millones y medio de las antiguas pesetas. 

Bastaras contaba con siete casas, aunque solo conocemos los nombres de cinco de ellas: Arnal, Saso, Garcés, Cebollero rico y Cebollero pobre. Algunas de ellas han sido recuperadas por los dueños del coto para su uso particular. 

El vallado nos impidió tomar fotografías del núcleo, aunque gracias a amigos como Luis Sopena y Antonio García Omedes podemos realizar este reportaje, aprovechando sus magníficas imágenes. Nadie mejor que García Omedes para hablarnos de su iglesia: "Su ruinosa parroquial, destaca entre el caserío, más aparente de lejos que en la distancia corta. Dedicada a San Clemente, es originaria del siglo XII. Sufrió tan severas transformaciones en el XVII a base de elevar su cerramiento, montar una bóveda de lunetos al gusto de la época, demoler su ábside para hacer la actual cabecera plana, excavar capillas laterales... que de no ser por la portada, costaría trabajo creer en su origen románico"


Fotografía 1; Bastaras (A. García Omedes)
Fotografía 2; Vivienda (Luis Sopena)
Fotografía 3; Vivienda principal y crucero (Luis Sopena)
Fotografía 4; Hermoso pozo de agua (Luis Sopena)
Fotografía 5; Iglesia de San Clemente  (A. García Omedes)
Fotografía 6; Cabecera  (A. García Omedes)


12/12/10

SILVES ALTO








Agrupado sobre un llano (pero a más de 1000 metros de altitud) encontramos el bellísimo pueblo de Silves Alto, otro de los muchos lugares de "obligada visita" que encontramos dentro de la siempre sorprendente comarca de Sobrarbe. 

Fue un pueblo pequeño, muy pequeño; durante el pasado siglo XX sólo mantuvo tres casas abiertas. Sus nombres eran: Sanvicente, Sampietro y Rufas.

Silves ha recuperado algo de vida estos últimos años; hay alguna casa rehabilitada y en la actualidad un matrimonio regenta un camping que hay situado a escasos metros del núcleo.

Paseando por sus calles encontramos varias viviendas que responden a las características propias de las construcciones de la zona: grandes casonas de dos y tres plantas con bellas fachadas de piedra y chimeneas cilíndricas. 

Muy cerca de allí, junto a la pista que sube a Aguilar, se halla la interesante ermita románica de San Bartolomé. Se trata de un edificio de nave única finalizado en ábside semicircular articulado directamente a la nave, sin presbiterio. 

El acceso lo realizaremos desde Boltaña, desde donde tomaremos la carretera de "La Guarguera". Un kilómetro después de pasar el río Ara, una pista zigzagueante, solo apta para vehículo todoterreno, que nace a nuestra derecha nos conducirá sin pérdida hasta Silves, en poco más de tres kilómetros.


Fotografía 1; Silves Alto (A. García Omedes)
Fotografía 2; Llegada al núcleo  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Sanvicente  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Edificios en ruina  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Ermita de San Bartolomé (Cristian Laglera)
Fotografía 6, Interior del templo  (Cristian Laglera)


5/12/10

RUESTA (ZGZ)







Impresionante pueblo situado dentro de los límites de la provincia de Zaragoza pero que me vais a permitir que incluya en esta página web ya que pertenece a la comarca de Jacetania.  

Ruesta fue un pueblo grande, muy grande. En el año 1959 todavía aparece documentado con 350 habitantes. Unas cuantas décadas antes llegó a tener más de 800, repartidos en sus más de 100 casas.

El pueblo de Ruesta se articula en torno a dos calles (la Mayor y la del Centro) que nacen junto a la iglesia, la primera de ellas es la calle más larga e importante y finaliza a los pies del mismo castillo. 

Precisamente lo primero que llama la atención a nuestra llegada es su castillo. Es una antigua fortaleza musulmana conquistada por Sancho Garcés en el año 911. Para poder acceder hasta ella tuvimos que atravesar una autentica selva de zarzas, aunque al final, mereció la pena.

La iglesia de La Asunción es otro de los edificios destacados. Se sitúa en la plaza, junto a una vivienda que ha sido recuperada estos últimos años como albergue.

En las cercanías encontramos la ermita románica de San Juan Bautista de Maltray (s. XII). Es un edificio de nave única encabezado por ábside semicircular orientado al este. La nave y la puerta de acceso son de fecha posterior a la cabecera, según reza una inscripción situada en una dovela de la puerta; parece que corresponderían al siglo XVIII. De gran interés son las pinturas que decoraban su ábside, actualmente están expuestas en el Museo Diocesano de Jaca, merece la pena su visita.

Ruesta se encuentra situado a escasos metros de la carretera A-1601, junto al embalse de Yesa, en la orilla derecha del río Aragón.


Fotografía 1; Vista aérea de Ruesta (Carlos Gil)
Fotografía 2; Iglesia de la Asunción (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Viviendas del centro (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Emita de san Juan Bautista de Maltray (A. García Omedes)
Fotografía 5; Castillo de Ruesta (Cristian Laglera)


MESÓN DE SANTA ANA (PUENTE DE FANLO)





Pequeño núcleo despoblado situado junto al río Gállego, al sur de Sabiñánigo, muy cerca de la carretera poco después de rebasar la localidad de Hostal de Ipiés.

Curiosamente el núcleo es conocido por muchos (también por mí) como el despoblado de "Puente de Fanlo". Parece obvio que guarda relación con la cercanía del llamado Puente de Sol, documentado ya en el siglo XIV. Fue destruido en la Guerra Civil -año 1938- y posteriormente restaurado en 1984.

El Mesón de Santa Ana mantuvo dos viviendas abiertas a comienzos del pasado siglo XX; también Pascual Madoz documentó dos casas en el año 1845. Era propiedad del Señor de Baranguá.

Cerca de las viviendas (junto a la pista) queda vestigio de una pequeña ermita que estuvo dedicada a Santa Ana. Por sus dimensiones más que una ermita da la sensación de ser un pequeño zoque.


Fotografía 1; Llegada por el puente (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Viviendas (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas de la ermita de Santa Ana (Cristian Laglera)