11/6/14

MONTARNEDO






Montarnedo es una pequeña localidad perteneciente al municipio de Naval. Se sitúa a uno de los lados del barranco de Mayo, en la parte más oriental de la comarca del Somontano de Barbastro. El viaje por este firme polvoriento arranca desde la carretera A-2210, vía que enlaza las poblaciones de El Grado con Naval.

Se trata de un lugar de escasas referencias documentales. Sí que aparece en el nomenclátor del año 1887, con tres casas abiertas y un total de 26 habitantes. En el año 1960 ya solo mantenía dos viviendas (Ferriz y Romeu) que alojaban a sus 16 habitantes.

La vivienda más destacada es casa Ferriz, que despunta por su volumen. Es una sobria vivienda con fachadas encaladas que todavía recibe visitas de sus moradores. Posee planta cuadrangular y dos plantas más la falsa.

En nuestra última visita todavía pudimos fotografiar varios elementos de cierto interés, como un hermoso horno de pan exento situado entre las dos casas.

Montarnedo cuenta también con una modesta iglesia dedicada a San Antonio. Se trata de un edificio del siglo XVI restaurado hace algunos años. Es un templo de nave única techado con bóveda de cañón apuntada y cabecera de testero plano. Tiene coro en alto a los pies. El acceso se realiza por una puerta dovelada situada al mediodía. Presenta torre campanario con dos vanos gemelos y falsas campanas.

Al igual que ocurría en las aldeas de los alrededores la vida en Montarnedo era bastante dura. Economía de subsistencia pura y dura. Sus tierras eran muy secas y poco productivas, al igual que el territorio circundante que les dio de comer. El animal predominante era la oveja, aunque también tenían algunas cabras, conejos y gallinas.

Las fiestas se celebraban el día 17 de enero, para San Antón.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en febrero de 2020.



Fotografía 1; Montarnedo, visto desde el sur (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia de San Antonio (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior del templo (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Casa Ferriz  (Cristian Laglera)



17/5/14

EL COTÓN






Pallaruelo de Monclús es un antiguo municipio sobrarbense que englobaba una serie de pequeñas aldeas actualmente todas deshabitadas: Lavilla, Latorre, Solanilla, El Lenero, La Xantigosa, Rolespé y El Cotón son sus nombres. Precisamente a la última de ellas, El Cotón, está dedicado el artículo de hoy.

Se localiza en la falta occidental de la sierra de Campanué, mirando hacía el valle de La Fueva. Sus edificaciones se levantan sobre un montículo bajo el que discurren los barrancos del Pozo y las Lanas. El acceso menos problemático lo realizaremos por una pista de tierra de unos 4 kilómetros que tiene su inicio en la localidad de Formigales. La pista solo es transitable en vehículo todoterreno, si bien, a pie es un delicioso paseo de algo menos de una hora. Si podemos elegir, sin duda la mejor es la segunda de las opciones.

El Cotón es una casa aislada situada en un paisaje agreste, típico de las zonas despobladas del sector oriental de Sobrarbe. Actualmente la vivienda presenta un aspecto que podríamos decir digno. Al menos lo es en comparación con el resto de las casas que conformaban Pallaruelo. La vivienda tiene dos plantas más la falsa, con puerta de acceso adintelada y llamativa cubierta de teja árabe que debió de sustituir a la primitiva de lajas.

A su alrededor se sitúan los correspondientes edificios de apoyo, destacando una cuadra y un par de sencillas bordas, techadas con piedra de laja a dos aguas.

A escasos metros de la vivienda se encuentra la destechada ermita de la Virgen de la Candelaria, junto a la pista de acceso. Se trata de un templo de nave única y planta rectangular con cabecera plana -más estrecha que la nave- orientada plenamente al este. El presbiterio está decorado con una serie de pinturas de factura popular. La puerta de acceso, dovelada, abre en el costado sur. Datable en el siglo XVIII.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (marzo 2019).


Fotografía 1; Llegada a el Cotón (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Puerta de la vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita Virgen de la Candelaria (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la ermita (Cristian Laglera)

3/5/14

ARRUABA






Arruaba es un pequeño caserío situado a media distancia de los núcleos de Artosilla y Cerésola, en la zona sur de la comarca del Alto Gállego; fue levantado el todo lo alto de un montículo, al oeste del barranco del Glerón.

Actualmente Arruaba es una propiedad particular utilizada como explotación ganadera, tras la compra del núcleo por parte de la familia que vive en el Molino de Villobas. Buscando viejos documentos sobre Arruaba encontramos que aparece citado con tres fuegos en el año 1658; es un documento en el que aparecen citados tres matrimonios y un soltero, sin contar a los menores que no son contabilizados en este tipo de censos.

De entre las viviendas destaca casa Castán, que por cierto, es la única que se mantiene en pie. Se encuentra perfectamente restaurada y en uso junto a una alargada nava prefabricada construida para guardar ganado. 

Las tres viviendas se construyeron agrupadas, la iglesia, por el contrario, se construyó unos 150 metros aislada hacía el norte. Precisamente la iglesia es su edificio más destacado; fue construida durante el siglo XII y está dedicada a Santiago. A pesar del estado ruinoso que mostraba en los años setenta y ochenta del pasado siglo, tuvo la suerte de ser restaurada en el año 1985 por la Asociación de Amigos de Serrablo. Es un templo de una sola nave, con un amplio presbiterio rematado en ábside de tambor. La puerta de acceso en arco de medio punto se sitúa a los pies del muro sur.

Por si hay algún interesado en visitar Arruaba comentar que llegaremos por medio de una pista de tierra que tomaremos desde el punto kilométrico 13.2 de la carretera de La Guarguera (desvío de Artosilla).


Fotografía 1; Arruaba (A. García Omedes)
Fotografía 2; Casa Castán (A. García Omedes)
Fotografía 3; Iglesia de Santiago (A. García Omedes)
Fotografía 4; Interior de la iglesia (A. García Omedes)





27/4/14

SANTA CREU





Santa Creu es una diminuta aldea ribagorzana situada al pie de la pista que enlaza las localidades de Torrelabad con El Soler.

Perteneció durante muchos años a Benavente de Aragón, actualmente pertenece al municipio de Graus. Santa Creu aparece citado en varios nomenclátores efectuados a mediados del pasado siglo, censando un máximo de 21 habitantes en el año 1940. Permanece deshabitado desde comienzos de la década de los sesenta. 

Lo que hoy encontramos son dos viviendas totalmente arruinadas y engullidas por la maleza, entre tanta ruina apenas podemos destacar una amplia fachada o balconada. La vegetación y la ruina han hecho mella hasta un punto en que es difícil poder imaginar como sería este lugar hace 60 años, cuando aún tenía vida. 

Situada a menos de dos kilómetros hacia el sur se encuentra la poco conocida ermita de La Virgen de Casigüertos, edificio levantado en época medieval siguiendo los cánones románicos. Es un edificio de una sola nave finalizado en ábside semicircular. La puerta de acceso dovelada se abre sobre su muro oeste y sobre ella se levanta una sobria espadaña de un solo ojo. La cubierta yace derruida en el interior de la nave desde hace muchos años.

El acceso más sencillo se realiza desde la pequeña localidad de Torrelabad, por buena pista de tierra apta para cualquier vehículo.


Fotografía 1; Llegada a Santa Creu (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda en ruina (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita de Casigüertos (Cristian Laglera)



12/4/14

SAN AVENTÍN






Esta semana toca desplazarnos al sector central de la inabarcable comarca de Ribagorza, lugar donde se halla el pequeño despoblado de San Aventín. Arribaremos por una pista de tierra que tomaremos en las inmediaciones del núcleo de Villacarli, por la carretera que desde el Isábena se dirige a Torre la Ribera. Desde el asfalto hasta San Aventín hay 2.6 kilómetros.

Se trata de una diminuta aldea deshabitada, originalmente de una sola casa, llamada la casa de San Aventín, que pertenecía a una importante familia ribagorzana. Fue durante la segunda mitad del siglo XIX cuando el caserío se amplió, llegando a contar con un máximo de tres hogares.

Lo visitamos por última vez durante el invierno del año 2020, después de una gran nevada. Además de la nieve y los escombros, la maleza había conquistado sus escasas calles. Una sensación de tristeza recorrió nuestro cuerpo, pues no tenía nada que ver este San Aventín con el de nuestra anterior visita, en el año 2013.

Destaca su iglesia parroquial, templo del siglo XII muy transformado en siglos posteriores, especialmente en el XVI. Es un edificio de nave única cubierto con bóveda de cañón y cabecera poligonal. Posee campanario de espadaña de dos ojos. Exteriormente, en la base de su cabecera, quedan vestigios de su ábside original, semicircular, siguiendo los cánones románicos habituales. Su interior contiene dos capillas laterales añadidas a norte y sur que se cubren con sendas bóvedas de cañón. Sobre la puerta de acceso se hallaba un crismón trinitario que parece puede corresponder con uno que se conserva en el Museo Diocesano de Barbastro-Monzón. 


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en abril de 2022.



Fotografía 1; San Aventín (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Llegada al núcleo (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia parroquial (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Cabecera (Cristian Laglera)