4/10/14

LA TOBEÑA





Encontramos el pequeño (pero interesante) despoblado de La Tobeña dentro del término de la Puebla de Fantova, no muy lejos del castillo y a escasos metros del barranco de Sallán.  

Estamos ante una antigua casa solariega empleada a día de hoy como almacén agrícola. La vivienda (en ruina) y la torre se sitúan en medio de unos campos de cultivo, la torre es el elemento más destacado y está declarada Bien de Interés Cultural.

La torre se levanta en tres cuerpos separados por impostas, cubre con tejado de losetas a cuatro aguas. Al exterior, una gran cantidad de vanos aspilleras de diferentes tipos decoran la torre. Destacan dos de ellas: una con forma de flor y otra con forma de llave. La vivienda se encuentra a los pies formando un ángulo recto. El acceso a la casa se realiza a través de una puerta dovelada en arco de medio punto. 

A tan solo 300 metros de la torre pero al otro lado del barranco encontramos la ermita románica de San Clemente. Afortunadamente la ermita sufrió una merecida restauración hace unos años. Se reforzó la cubierta, se rehizo el altar y se reconstruyó el arco de la espadaña que permanecía derruido desde hacía varios años. Es templo de nave única con planta rectangular y cabecera semicircular orientada. Algunos expertos la fechan en el primer tercio del siglo XIII.

El acceso se realiza por medio de una pista (TT) que tomaremos desde el pequeño caserío de Coll de Oliva.


Fotografía 1; Llegada a La Tobeña (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Ermita de San Clemente  (Cristian Laglera) 
Fotografía 3; Interior  (Cristian Laglera)



21/9/14

LUPARUELO







Pequeño núcleo situado al sureste del actualmente también despoblado lugar de Morcat, dentro del amplio municipio de Boltaña. Luparuelo solo es accesible por caminos de herradura. Sus edificaciones coronan un cerro densamente vegetado por un tupido bosque de pino de repoblación. El camino transcurre por un arbolado prieto en una zona muy agreste de ingrata comunicación.

Parece ser que el topónimo de Luparuelo puede tener su origen en las palabras lupero o lobera, que vendría a significar “lugar donde viven los lobos”.

Fue un lugar de una sola casa. Aparece citado como “casa de labor” en los nomenclátores de los años 1930 y 1940, censando 12 y 11 habitantes respectivamente.

La vivienda tenía buenas dimensiones, contaba con un total de seis habitaciones. Se construyó siguiendo las pautas de las viviendas prepirenaicas de la zona; colosal entrada, magnífico horno, balcones orientados al sur o al este, chimenea troncocónica…

Alrededor de la vivienda se distribuyen los correspondientes edificios de apoyo. De entre todos ellos brilla con luz propia el pozo de agua. Se elevó con aparejo de mampostería, tiene planta circular y se cubre con tejado de lajas. Un pozo magnífico, en nuestra opinión, uno de los más fotogénicos de Sobrarbe.

Las tierras eran de cultivo eran escasas y poco productivas. El cultivo principal era el trigo. También tenían olivos, viñas y alguna colmena.

Los niños de Luparuelo iban a la escuela de Morcat (aproximadamente una hora de camino), junto con los de las cercanas localidades de San Velián y San Martín.

Finalmente Patrimonio Forestal compró las tierras para la repoblación de pino. Casa Luparuelo cerró sus puertas para siempre en el año 1962.



Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (agosto 2019).


Fotografía 1; Camino a Luparuelo  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Llegada (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vista sur (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Pozo de Luparuelo  (Cristian Laglera)

7/9/14

RIN DE LA CARRASCA







El punto de partida en esta ocasión será la carretera A-1605, que sube en dirección al monasterio de Obarra por la cuenca del río Isábena. Nada más salir de la localidad de La Puebla de Roda, cuando estemos enfrente del cementerio, nace una larga pista de tierra que, siempre en subida, nos conducirá hasta el despoblado protagonista del artículo de esta semana: Rin de la Carrasca. Como seguro que muchos habrán deducido viajamos, una vez más, a la histórica tierra de Ribagorza.

Desde Rin de la Carrasca disfrutaremos de unas magnificas vistas del valle del Isábena y del siempre omnipresente macizo del Turbón. Merece la pena subir “solamente” por este motivo. Rin de la Carrasca es uno de esos lugares que guardaremos en la retina durante mucho tiempo.

Poco, muy poco queda del viejo pueblo de Rin. Sus edificaciones se hallan envueltas en una densa capa de maleza haciendo muy complicado moverse por el despoblado. Tampoco es fácil sacar fotografías, pues es complicado sacar un metro de pared limpia.  A pesar de lo dicho, todavía brilla con luz propia la silueta de casa Rin, una impresionante vivienda de tres plantas que lucha por mantenerse en pie. Esta casa, situada a más de 1200 metros de altitud, era la vivienda con más tierras de todo el valle. Fue una casa importante. José y María fueron sus últimos habitantes. Más de medio siglo lleva ya deshabitada.

Nos vemos en la obligación de mencionar también su iglesia, dedicada a San Vicente. Es un templo enmarcado dentro de lo que podríamos llamar “románico rural”, alzado en algún momento del siglo XII. Posee nave única y rectangular y cabecera semicircular orientada al este. La maleza -casi selvática- complica de sobremanera su acceso al interior.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en enero de 2022.



Fotografía 1; Llegada al caserío (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Rin de la Carrasca (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Rin (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ábside románico (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Interior de la iglesia (Cristian Laglera)
Fotografía 6; El Turbón desde Rin (Cristian Laglera)




12/7/14

AYERBE DE BROTO








Hermosa localidad acomodada sobre una terraza que cae sobre el cauce del río Ara, al sureste del pico Manchoya. Excelente mirador dominante de una buena parte del valle. Ayerbe de Broto es uno de los pueblos pertenecientes a la comarca natural de Sobrepuerto, en el sector central de Sobrarbe.

Aparece documentado desde el año 1042. En el fogaje del año 1488 documentó 5 hogares, que ascienden hasta los 11 de 1543. Llegó a tener un máximo de 16 casas abiertas (s. XIX). Algunos de sus nombres eran: O yermo, Cadena, Esteban, Villacampa, Jaime, Franco, Frauca, Orús o Périz. Poseía 91 habitantes en 1857. En 1970 aún conservaba 6 habitantes. Poco tiempo después, el pueblo quedó deshabitado.

Una larga calle vertebraba el pueblo, situándose las viviendas a ambos lados, aparentemente ordenadas. Todavía podemos observar hermosas puertas y vanos adintelados, con fechas variadas de los siglos XVIII y XIX. Al final de la calle, en una pequeña placeta, se sitúa la iglesia, aislada de las viviendas, hacia el este.

La iglesia se dedicó a la Natividad de la Virgen. Es un templo de una sola nave finalizado en ábside plano, con capillas laterales abiertas entre sus contrafuertes. La nave, que está dividida en tres tramos, se cubre con bóveda de lunetos, muy deteriorada en la actualidad. La puerta, adintelada, se ubica al sur, con grueso cabecero e inscripción “AÑO 1779”. El campanario abre dos vanos de medio punto al oeste y otro más pequeño al sur. Se armó con  sillarejo de mediano calibre, rejuntado con argamasa de cal.

Otro de los elementos más característicos que encontramos en Ayerbe son las chimeneas cilíndricas. Hay una variada gama de formas y estilos. Actualmente varias de ellas se mantienen en pie. 

Al oeste del pueblo, cerca del sendero de Escartín, se situaba la ermita de Santa Eufemia. Parece que deben de subsistir algunos restos que, hasta el momento, no hemos sido capaces de localizar. Tenemos pendiente volver a realizar un nuevo intento esta próxima primavera.

Celebraban las fiestas el día 8 de septiembre, para la Natividad de la Virgen.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en enero de 2021.



Fotografía 1; Ayerbe de Broto (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia parroquial (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior del templo (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Casa O Yerno (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Chimenea típica (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Vieja aventadora (Cristian Laglera)

27/6/14

FADAS






Fadas es un pequeño despoblado ribagorzano perteneciente al municipio de Bisaurri. Se localiza en la cota más alta del puerto de Coll de Fadas, puerto del que tomó el nombre que comunica el Valle de Benasque con el del Noguera Ribagorzana. Gracias a sus casi 1500 metros de altitud disfrutaremos de unas maravillosas vistas del macizo del Turbón, del Pico Gallinero y del Cotiella. 

Se trata de un lugar de una sola casa. Es una gigantesca vivienda de tres plantas deshabitada desde la década de los ochenta. El acceso se realiza por una sobria puerta que despliega arcada de medio punto. Su fachada sur está abierta por una serie de ventanas y balcones que le permitían atrapar toda la luz solar mañanera.

Alrededor de la vivienda encontramos sus correspondientes edificios de apoyo. Por sus grandes dimensiones llamó nuestra atención el establo, situado cerca del pozo. 

Unos metros al este de la vivienda se alza, muy digna todavía, la pequeña ermita de Nuestra Señora de Fadas. La ermita sufrió en algún momento que desconocemos un cambio de advocación y se dedicó a San Isidro, su nombre actual. Es un templo erigido en el siglo XII, aunque parece que solo su ábside semicircular sea original de esta fecha. 


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en febrero de 2022.




Fotografía 1; Llegada a Fadas (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Fadas (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita de San Isidro (Marina González)
Fotografía 4; Cabecera (Cristian Laglera)