28/11/10

CARDIEL





En medio del paraje semidesértico de Los Monegros resisten en pie las casas de piedra y adobe del antiguo poblado de Cardiel.
Muy cerca de estas ruinas discurre una antigua calzada Romana que unía Tarraco con Caesar Augusta. Cardiel fue también lugar de paso de peregrinos a Santiago de Compostela.
Fue una aldea muy importante en la baja edad media, y fue entonces cuando se edificó la iglesia de San Salvador, que afortunadamente ha sido reconstruida recientemente. Es un templo de una sola y alargada nave finalizada en testero recto con espadaña campanario a los pies.
A la vera de este despoblado se alzaba una cruz románica que en la actualidad se conserva en el Palacio de Montcada.
Llegaremos a Cardiel desde la pista que enlaza las localidades de Candasnos con Torrente de Cinca.


Fotografía 1; Cardiel  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Salvador (Cristian Laglera)





20/11/10

FINESTRAS / FINESTRES











Finestras es, sin lugar a dudas, uno de los lugares más espectaculares que encontramos en la zona sudoccidental de la siempre sorprendente comarca de Ribagorza. 
No me refiero sólo a su pequeño núcleo, magnífico, articulado entorno a una pequeña plazoleta, sino a su entorno, difícilmente mejorable y de alto voltaje paisajístico.
Frente a Finestras tenemos el embalse de Canelles dominado por una impresionante formación rocosa consistente en dos gigantescos mallos paralelos, familiarmente llamada "La muralla china." En el interior de la muralla observamos desde la distancia la ermita románica de San Vicente, templo construido a mediados del siglo XI afortunadamente restaurado en la década de los noventa.
El pueblo en sí es pequeño, pero muy bello. Solo una de las viviendas, casa El Coix (El Cojo), continua siendo visitada regularmente por sus dueños, el resto del pueblo está en en ruina, hay que tener precaución si tenemos intención de entrar a alguna de las casas. En mi primera visita (año 2010) tuve la suerte de coincidir con la dueña de casa El Coix, que según me contó sigue viniendo habitualmente al pueblo, sobre todo en verano.
Precisamente en el interior de alguna de las viviendas todavía encontramos silos y depósitos para almacenar uno de los líquidos sobre los que giraba la economía de Finestras, el aceite. El molino de aceite se sitúa en la plaza, junto a la iglesia parroquial y el lavadero. 
La iglesia fue dedicada a Santa María, es un templo del siglo XVII. Es un templo de nave única y planta rectangular, rematado en cabecera plana orientada. Tiene dos capillas laterales que le aportan planta de cruz. A los pies y en todo lo alto mantiene en pie una espadaña campanario con sólo uno de sus dos ojos en pie.
Otro edificio de interés es la ermita de San Marcos, situada a unos 300 metros al sur del núcleo. Es un templo de una sola nave rectangular y cabecera recta, a día de hoy presenta un aspecto magnífico.
La pista de acceso es larga y tortuosa. Podemos acceder bien desde Estaña (13.3 Km) o bien desde Viacamp (23.5 Km), ambas opciones requieren cierta dosis de paciencia, aunque repito, la visita está de sobra justificada.


Fotografía 1; Finestras (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia de Santa María (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Impresionante vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Calle principal  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Casa El Coix (Cristian Laglera)
Fotografía 7; Ermita de San Marcos (Cristian Laglera)
Fotografía 8; La "muralla china" (Laura Rebollo)


14/11/10

ESTALL / L´ESTALL








Estamos ante uno más de los pueblos deshabitados que encontramos dentro de los límites de el Montsec de L´ Estall (Ribagorza). Es una zona que sufrió cruelmente la lacra de la despoblación, principalmente por la construcción del embalse de Canelles.
L´ Estall fue antaño un pueblo importante, al menos sí lo era dentro de su zona. Durante el pasado siglo XX mantuvo 11 casas abiertas; por aquel entonces tenía casi un centenar de vecinos censados.
Su ultimo habitante fue Santiago Pena, que abandonó el pueblo en el año 2003, habiendo permanecido como único habitante desde 1974. Fueron casi 30 años viviendo en soledad, o mejor dicho, en compañía de sus animales, sin duda toda una hazaña en un lugar tan aislado y dejado de la mano de Dios como es este.
El pueblo se estructura en una única calle, larga y estrecha, calle que está tomada por la vegetación. A pesar de la ruina y la maleza, todavía podemos apreciar interesantes muestras de arquitectura rural. A pesar del mal estado de las viviendas todavía podemos acceder al interior de alguna de ellas, aunque con precaución. Destacan algunas interesantes puertas doveladas y algún horno interior.
Las condiciones de vida en L´ Estall eran bastante complicadas, los inviernos eran duros, muy duros; nunca llegó a haber agua corriente ni tampoco luz eléctrica.
A pesar de su lamentable estado el edificio más destacado que encontramos en L´ Estall es la iglesia de Santa María. Todavía conserva parte de sus bóvedas, aunque da la sensación de que van a venirse abajo en cualquier momento. En una de sus capillas hay unas pinturas fechadas en el año 1866. En origen fue un edificio de una sola nave rematado en ábside semicircular, al que se le añadieron las capillas laterales y la espadaña campanario con posterioridad.
El acceso es muy sencillo. Lo realizaremos por medio de una buena pista de tierra señalizada que tiene su inicio en las inmediaciones de Viacamp. La pista se acondicionó hace unos años con motivo de la inauguración del albergue de Montfalcó.


Fotografía 1; Vista lejana de L´Estall  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Llegada (Marina González)
Fotografía 3; Iglesia de Santa María  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Cabecera  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Calle principal  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Escuela  (Cristian Laglera)


9/11/10

MATIDERO








Matidero es un pequeño despoblado situado en la linde de las comarcas del Alto Gállego y Sobrarbe, muy cerca del nacimiento del río Alcanadre.
Durante el pasado siglo XX mantuvo un total de ocho casas abiertas, censando 94 habitantes en el año 1910.
El pueblo está estructurado en torno a una plaza central, en ella nacen las diferentes calles del núcleo.
El aspecto de Matidero deja mucho que desear, si bien junto a la pista de acceso encontramos un chalet de nueva construcción que parece que es visitado regularmente por sus dueños.
Por encima del resto de las edificaciones destaca la iglesia de San Miguel, levantada a mediados del siglo XVII. Es un templo construido en mampostería, tiene una nave rectangular, cabecera recta orientada y dos capillas laterales que le aportan planta de cruz. La torre, de un solo cuerpo, se levanta sobre su muro sur.
No muy lejos de la parroquial se sitúa la escuela, curiosamente este edificio jamás llegó a utilizarse, pues la Guerra Civil estalló unos meses antes de ser acabada.
Otro edificio de interés lo encontramos en el camino de Bibán y Binueste, allí se sitúa la arruinada ermita Virgen de los Palacios. Actualmente se encuentra con la cubierta hundida y casi engullida por la maleza. Es un templo de buenas dimensiones, de una sola nave y cabecera plana.
Precisamente junto a esta ermita, vivió el que fue el olmo más grande de Aragón, tenía 27 metros de altura y 21.60 de diámetro de copa, murió en el año 1987 de grafiosis.
El acceso a Matidero lo realizaremos por una pista asfaltada que tomaremos desde la carretera de La Guarguera, poco después de rebasar Laguarta en dirección hacia Boltaña.


Fotografía 1; Llegada a Matidero (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Fachada de una de las viviendas (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia parroquial (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la iglesia (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Escuela (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Ermita Virgen de los Palacios  (Cristian Laglera)



7/11/10

ABELLADA







Abellada es uno de los pueblos deshabitados situados en la zona norte de la sierra de Guara. Se levantó al pie del barranco homónimo, muy cerca del también abandonado lugar de Azpe. 
Fue un lugar de tres casas, dos de ellas (Otín y Lardiés) están ubicadas transversalmente respecto de la iglesia. Las ruinas de la tercera vivienda (Sastre), se encuentran aisladas junto al barranco. Casa Sastre fue la primera de la tres que se abandonó.
Alcanzó su techo poblacional en el año 1950, censando 37 habitantes. Tan solo una década después quedo deshabitado definitivamente.
De entre las viviendas destaca casa Otín, merece la pena perder un rato de nuestro tiempo y acceder a su interior, ahora que aún es posible. Se construyó aprovechando una vieja torre defensiva, dicha torre, es perfectamente reconocible en su fachada este.
Junto a las viviendas se sitúan las ruinas de la iglesia de Santa María. Su estado actual solo puede catalogarse como deplorable, hay que mirar dos veces para poder reconocerla. Es un templo de cronología moderna (s. XVII), de mampostería. Tiene una nave de planta rectangular, capillas laterales y cabecera recta. Parece que se levantó sobre las ruinas de un templo de origen anterior, de época medieval. El crismón románico del primitivo templo se encuentra a buen recaudo en el museo de Serrablo de Sabiñánigo.
Para llegar hasta Abellada tenemos varias opciones. Posiblemente la más bella sea un viejo camino de herradura que tiene su inicio en la localidad de Bentué de Nocito. Personalmente me inclino por hacerlo desde el cuello Bail; pista que tomaremos aproximadamente a mitad de camino de la vía que enlaza Nocito con el Serrablo. Desde el cuello Bail tenemos unos 5 kilómetros de pista restringida, solo apta para vehículos todoterreno. A pie cuesta algo más de una hora, no tiene mayores dificultades, es una excursión muy hermosa y recomendable.

Fotografía 1; Llegada a Abellada (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Otín (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Lardiés (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Iglesia de Santa María  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Antiguo "ruello"  (Cristian Laglera)


PLAMPALACIOS





Plampalacios fue una localidad deshabitada como consecuencia de la construcción del embalse de Mediano; sus escasas ruinas se sitúan en la misma orilla del pantano. Pertenece al amplio municipio de Aínsa - Sobrarbe desde el año 1965.
Fue un lugar de 11 casas; en su máximo nomenclátor del pasado siglo (año 1900) llegó a censar 94 habitantes. Cuando el pueblo quedó deshabitado (finales del los años 50), aún vivían en él 51 personas.
Todas las viviendas de Plampalacios fueron dinamitadas para evitar problemas con sus ruinas, siendo la iglesia de San Bartolomé (s. XVI) una de las pocas construcciones indultadas.
Precisamente la iglesia parroquial, en mi opinión, es una de las "joyas" más desconocidas situadas en despoblado de Sobrarbe. Es un templo de una sola nave rectangular finalizada en cabecera recta y capillas laterales que le aportan planta de cruz latina. Orgullosa se alza la torre campanario, de planta cuadrangular y un solo cuerpo.
A unos 300 metros de Plampalacios, en medio de unos campos de cultivo, encontramos las ruinas de la ermita de la Virgen Del Llano, construida a mediados del siglo XVII. Ésta fue otra de las pocas constrcciones que se salvaron de la voracidad de la dinamita. Su estado es lamentable, parte de la techumbre se ha derrumbado y unas "cariñosas" zarzas custodian concienzudamente la puerta de acceso. Es un modesto templo de nave única y planta rectangular encabezada por testero plano.
Para llegar a Plampalacios tenemos que coger una pista que nace desde la plaza de la iglesia de Coscojuela de Sobrarbe. El recorrido son algo más de dos kilómetros, lo realizaremos sin ningún problema, incluso con turismo. A pesar de contar solo con dos edificaciones en pie (la iglesia y la ermita) es un lugar que merece la pena conocer.


Fotografía 1; Iglesia de San Bartolomé (Cristian Laglera)
Fotografía 2; El interior desde el coro (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita de la Virgen del Llano (Cristian Laglera)