9/2/11

LA LECINA (LA FUEVA)






La Lecina fue una de las pequeñas aldeas que antiguamente dependieron y pertenecieron a la vieja fortaleza de Muro de Roda; actualmente pertenece al municipio de Tierrantona. 

Tres casas de buenas dimensiones componían este lugar, sus nombres eran: Carrera, Lueza y Oz. Me llamaron la atención los preciosos pasos abovedados y patios interiores de piedra, con cierto parecido a los del cercano lugar de Fumanal.

Las casas Carrera y Lueza contaban con pequeños oratorios privados. El de casa Carrera se halla en el centro del núcleo. Está dedicada a Santa Engracia. Se trata de una pequeña salita rectangular con cabecera recta orientada al este. A pesar de su estado ruinoso todavía conserva la bóveda de la cabecera, aunque no la de la nave. La capilla de casa Lueza se dedicó a la Virgen del Carmen. Es una estancia abovedada situada en los bajos de la casa.

La última casa de La Lecina cerró sus puertas a comienzos de la década de los setenta, anteriormente, mantuvo un censo que rondaba la veintena de vecinos.

El acceso lo realizaremos por pista que tomaremos desde el pueblo de Tierrantona. Tras unos 5 kilómetros de buena pista, hay que tomar una bifurcación señalizada a mano derecha solo apta para vehículos todoterreno. Si no disponemos de un buen coche, desde allí, tenemos unos 20 minutos a pie.


Fotografía 1; La Lecina desde la pista de acceso (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda en ruina (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Paso abobedado  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Capilla de Santa Engracia (Cristian Laglera)


29/1/11

SIESO DE JACA







Sieso de Jaca -desde junio del año 2005- ya no es un pueblo deshabitado; unos 15 nuevos vecinos se están ocupando de revivirlo poco a poco. Han rehabilitado algunas viejas construcciones y levantado otras sobre los cimientos de las antiguas viviendas. 

Pascual Madoz documenta Sieso de Jaca con ocho fuegos en el año 1845. Su máximo censo del pasado siglo XX fueron los 68 habitantes que tenía en el año 1900.

Es un lugar curioso de visitar, pues se alternan las ruinas de las casas antiguas con las rehabilitadas; también encontramos algunas caravanas repartidas por las calles de Sieso. Hay contenedores de basura en las esquinas, carretillos, botellas de butano en las puertas de las casas habitadas, alguna chimenea funcionando... hay vida en Sieso de Jaca después de muchos años de abandono.

Sieso fue deshabitado en el año 1965, la totalidad de sus casas y tierras fueron vendidas a ICONA para repoblar todo el término de pinos. De todas formas desde hacia unos cuantos años ya había comenzado un lento goteo de gente que abandonaba el pueblo buscando un futuro mejor.

Fue un pueblo agrícola y ganadero, ovejas y vacas eran sus animales predominantes mientras que el trigo y el centeno sus cultivos más utilizados. 

Su edificio más emblemático era la iglesia de San Miguel, y digo era porque a finales del año 2010 se produjo el derrumbe de su torre campanario sobre su ábside románico. Fue un templo de nave única rematado en ábside semicircular orientado. Si queréis ver como era este edificio antes del derrumbe tengo un artículo publicado en el blog "Templos que fueron".

Llegaremos hasta Sieso de Jaca por una pista de cuatro kilómetros que nace el las proximidades de Javierrelatre; está bien señalizada. Preferible con todoterreno.


Fotografía 1; Sieso de Jaca en los años ochenta  (Faustino Calderón)
Fotografía 2; Iglesia de San Miguel en la actualidad  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Cabecera románica  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Una de las viviendas habitadas (Marina González)
Fotografía 5; Otra de las casas recuperadas  (Cristian Laglera)



3/1/11

AZPE






Azpe es uno más de los pueblos deshabitados que encontramos situados en la Sierra de Guara. Se localiza en la zona septentrional, en uno de los pequeños vallecitos situados en el eje de las poblaciones de Bara y Nocito. Hay diferentes maneras de llegar hasta Azpe; nosotros solemos acceder desde el cuello Bail, dejando allí el vehículo y recorriendo a pie la pista restringida que nace en dirección sureste por las alturas de la sierra de Aineto, previo paso por el también deshabitado lugar de Abellada, despoblado del que nos ocuparemos en el futuro.

Se localiza en un lugar tan recóndito y aislado como bello. Desde hace más de 50 años, lamentablemente, solo sabe de abandono y ruina.

Durante el pasado siglo XX mantuvo tres casas abiertas. Sus nombres eran: Allué, Azor y Zamora. En el año 1930 todavía mantenía censados 38 habitantes. Si retrocedemos un poquito en el tiempo observamos que en diferentes censos de la época (años 1495, 1543 y 1646) aparece documentado con cinco viviendas.

La más relevante es una casa fuerte que perteneció a los dueños de casa Lardiés de Abellada, aunque no llegaron a vivir en ella. La vivienda, antigua abadía, se gestó con aparejo de mampostería con grandes sillares en las esquinas y varias ventanas aspilleras repartidas por todos sus paramentos. Su aspecto actual es triste, muy triste, el paso del tiempo tampoco ha respetado esta magnífica vivienda.

Otro edificio importante que encontramos en Azpe es la destechada iglesia de Santiago. Se sitúa aislada, hacia el norte. Se trata de un elegante templo barroco del siglo XVIII de nave única y ábside plano. La puerta de acceso dovelada centra el muro meridional. Precisamente en una de sus dovelas está grabada la fecha de 1742. Antes del derrumbe nave y cabecera se cubrían con bóveda de lunetos. Adosada a los pies se halla la torre campanario, de un solo cuerpo y dos vanos de medio punto.

También merecen ser citadas algunas de las bordas en este lugar. Son edificios de gran tamaño y formas diversas que no siguen el estilo constructivo de la zona. Algunas de ellas son verdaderamente hermosas, lástima de la irremediable ruina que se está cebando con ellas sin piedad ninguna.

Las fiestas grandes se celebraban por todo lo alto para Santiago, el día 25 de julio. Las fiestas pequeñas eran el día 31 de diciembre, día de San Silvestre.

Si atendemos al nomenclátor oficial vemos que Azpe mantuvo población hasta mediados de los años 60, momento en el que se vació (parece) que para siempre.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (septiembre 2018)


Mi agradecimiento a Fernando Alvira Banzo por prestarme su plumilla de la iglesia de Santiago, perteneciente a su colección Rincones del Alto Aragón. www.paisajesviajados.com


Fotografía 1; Llegada a Azpe  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Azor (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de Santiago (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Parroquial de Azpe (Fernando Alvira)



2/1/11

CASBAS DE JACA





Casbas de Jaca se ubica en el pie de monte del pico Oturia (1921 m), en la embocadura de entrada a Sobrepuerto. El núcleo se presenta arruinado y enmarañado, casi oculto por un espeso bosque de chopos y pinos, a escasos 700 metros del también despoblado lugar de Susín. Hoy nos desplazamos hasta la comarca del Alto Gállego.

 

No hemos sabido encontrar muchas referencias históricas sobre este lugar. Su primera cita documental data del año 1036. Sabemos que en 1456 era de realengo. Aparece documentado con ocho fuegos en el año 1543. En el nomenclátor de 1857 dispone de ocho casas y 58 habitantes. Ya en el siglo XX, llegó a tener un máximo de 7 casas, cuyos nombres eran: Maza, Diego, Miranda, Aínsa, Escolano, Abadías y Piquero. En 1950, poco antes de quedar deshabitado, eran 23 las personas censadas. Casbas de Jaca fue uno de los primeros pueblos de la zona que se vendió al estado, de allí su lamentable estado actual.

 

Sus edificaciones, muy desdibujadas, se aferran a una hombrera sobre el río Gállego. Destacaba casa Maza, una enorme vivienda dieciochesca que actualmente no es ni la sombra de lo que fue. Tenía una gran galería solana de madera y hermosa chimenea cilíndrica. Todas las viviendas tenían su propio pozo de agua, si bien, había dos fuentes que manaban abundante y rica agua. Todavía podemos disfrutar de dichas fuentes, abovedadas, y también de su rica agua.

 

La iglesia se dedicó a Santiago Apóstol. Es un edificio del siglo XVII, de nave única y rectangular orientada a poniente. Tiene dos capillas laterales y torre campanario de cuatro cuerpos. El acceso al interior se realiza desde la torre. Se construyó con aparejo de mampostería y sillarejo de tamaño irregular. La iglesia ruina absoluta. La torre aguanta el tipo.

 

La economía de Casbas de Jaca pivotaba principalmente sobre la agricultura. Cultivaban, aunque no en grandes cantidades: trigo, centeno, cebada, avena y legumbres. También tenían abundantes y ricas patatas. Criaban ganado lanar y vacuno. Gallinas y conejos en todas las casas.

 

Las fiestas se celebraban el primer domingo de octubre, festividad de Nuestra Señora del Rosario. De romería iban hasta la ermita de San Juan de Busa el 24 de junio. Al día siguiente, se subía hasta Santa Orosia.




Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en septiembre de 2021.




Fotografía 1; Iglesia de Santiago Apóstol  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda en ruina  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Una de las fuentes de Casbas (Cristian Laglera)




16/12/10

FET








Hermosamente aposentado sobre una alargada placa rocosa que asoma sobre el embalse de Canelles se sitúa en pueblo de Fet. El acceso se realiza desde Viacamp, por larga pista de tierra apta para vehículos todoterreno.

Se trata de un pueblo milenario. Sus primeras citas son de los años 1046 y1067, con el nombre de Fezed. En otro documento de 1645 se dice que su castillo fue por dos veces atacado, y que gracias al socorro de una compañía al mando del capitán Jacinto Torquemada, señor de Benavente, enviada en su auxilio desde el lugar de Graus, resistió.

El nombre de Fet proviene del latín “Faex”. Su traducción vendría a significar algo así como “Peñascales”.

Fet fue uno de los pueblos más importantes de la zona, al menos si nos guiamos por el número de habitantes. Tuvo censos cercanos a los 200 habitantes a finales del siglo XIX y también a comienzos del XX. Nosotros hasta este momento tenemos documentadas un total de 11 casas. Algunos de sus nombres son: Adilló, Agustí, Aiguadé, Tomás, Cutanda o Salvador.  

Por lo general son viviendas humildes, de mampostería y adobe, sin grandes alardes. En nuestra primera visita, año 2009, a pesar del estado de ruina generalizada, todavía encontramos algunos elementos que pensamos que merecía la pena fotografiar: alguna puerta en arco de medio punto, grandes balcones, un par de hornos de pan, la fuente, el lavadero… También encontramos gran cantidad de pozos y aljibes repartidos por sus calles. Aprovechaban el agua de la lluvia recogida en los tejados y la canalizaban hasta un gran aljibe que tenían excavado en la roca. Estaba todo bien pensado. Por algo había gente viviendo allí desde hacía, al menos, 1000 años.

Preside el conjunto la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción. Se trata de un edificio originalmente románico (s. XII), que sufrió profundas reformas que la adaptaron al estilo gótico. Es templo de nave única, con capillas laterales y cabecera pentagonal. Antiguamente se cubría con bóveda de crucería, ya arruinada. Sabemos que poseía cuatro campanas y altares dedicados a San Ramón, San Francisco, Santa Sofía y la Virgen del Remedio.Junto a la iglesia, anejo, se encuentra el cementerio, situado al borde mismo del abismo.

Aislada entre Fet y la sierra de Savinós se sitúan las románicas ruinas de la ermita de Nuestra Señora de Bellmunt (s. XI). Estamos ante una de las ermitas de más complicado acceso de toda Ribagorza, ya que ha quedado prácticamente incomunicada entre el pantano y los acantilados. Del edificio románico subsiste en pie la nave, que debió de cubrirse con bóveda de cañón, y una buena parte del ábside semicircular con su posible cripta en los bajos, inaccesible hoy.

Las fiestas se celebraban el día 12 de mayo. Ese día una concurrida procesión recorría las diferentes calles del pueblo.

Fet fue uno de los pueblos que se vierondirectamente afectados por la construcción de la presa de Canelles. Esta faraónica obra aceleró el abandono del pueblo, ya que, aunque el agua no sumergió ninguna de sus viviendas, sí que anegó sus mejores tierras de cultivo.

 

Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (octubre 2020).



Fotografía 1; Fet visto desde el sur (Francisco Bolea, SIPCA)
Fotografía 2; Pilaret (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de La Asunción (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior del templo  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Viviendas en ruina (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Casa solitaria  (Cristian Laglera)