10/2/13

PUIGFEL






Esta semana nos ocuparemos de, posiblemente, una de las aldeas más recónditas y desconocidas de la provincia de Huesca. Se trata de Puigfel, una pequeña localidad de dos casas situada en el sector oriental de la comarca de Ribagorza, concretamente en la vertiente meridional de la sierra de San Marcos

 

A Puigfel nunca llegó carretera alguna. Podemos realizar una aproximación desde la N-230 (Puente de Montañana-Arén). Dejaremos nuestro vehículo entre los puntos kilométricos 95 y 96, allí nace una impracticable pista en dirección oeste que muere unos centenares de metros después. La pista nos dejará en un bosque donde comienza un sendero, medio borrado en algunos tramos, que finaliza en Puigfel. Si somos capaces de no perder la senda -no es fácil- el paseo nos llevará unos 30-40 minutos.

 

Puigfell formó término administrativo junto con el cercano lugar de Las Senderas; en el año 1495 sumaban 4 fuegos (1 de Puigfel y 3 de Las Senderas). En su único nomenclátor del pasado siglo XX censó 5 habitantes en el año 1930, anteriormente aparece citado con 11 habitantes en el año 1848.

 

Actualmente el núcleo se halla en ruina y semioculto por la maleza. De entre todas las construcciones destaca la vivienda -casa Miquelerín-. Presenta planta rectangular y dos plantas; se accede al interior por elegante puerta de acceso de medio punto. Al igual que el resto del caserío se halla en estado ruinoso.

 

Aislada, a unos 200 metros al sur de las viviendasse sitúa la ermita de San Esteve. Se trata de un modesto templo construido en el siglo XVII. Consta de una sola nave rectangular con cabecera de testero plano orientada al este. Antes del derrumbe se cubría con bóveda de medio cañón traducido al exterior en cubierta mixta de losa y teja árabe a dos aguas. La puerta de acceso, de bloque monolítico en arco rebajado, y la espadaña campanario se sitúan a los pies.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en febrero de 2020. 



Fotografía 1; Casa Miquelerín  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Enorme secadero(Cristian Laglera)
Fotografía 3; Gallinero  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ermita de San Esteve (Cristian Laglera)



27/1/13

BENEDET






Casi con toda seguridad, amigos lectores, esta será la primera vez que escuchéis hablar de una pequeña aldeíta despoblada sobrarbense llamada Benedet. A pesar de situarse a poco más de un kilómetro al norte de Morillo de Monclús, no es fácil llegar hasta ella. La senda se halla medio perdida en su último tramo y sus escasas edificaciones se ocultan en un tupido bosque de pino en las faldas de la sierra de Campanué. Desde Morillo de Monclús y acertando con la senda a la primera, que no es sencillo, no hay más de 25 minutos de agradable paseo.

Benedet fue un lugar de una sola casa. Permanece abandonada y en ruina desde la década de los sesenta. La casa está literalmente arrasada. Debió de ser una vivienda importante, dadas sus dimensiones. Podríamos decir que, a pesar de su estado, todavía exhibe cierto aire de grandeza. Apenas queda una pequeña parte de sus bajos abovedados y un par de vanos abiertos en los pocos tramos de fachada que conserva en pie.

Junto a la vivienda se sitúa, mejor conservada, la ermita de San Antón. Se trata de un edificio levantado en los siglos XVII-XVIII. Presenta aparejo de mampostería y sillarejo, nave única y rectangular y cabecera de testero plano. El acceso se realiza por puerta en arco de medio punto. Interiormente nave y cabecera se cubren con sendas bóvedas de medio cañón, algo más baja y estrecha la de la zona noble. En todo lo alto luce orgulloso el campanario de espadaña de un ojo, que se resiste a caer.

Había fiesta para San Antón, el 17 de enero. Ese día los vecinos de Benedet, los de Morillo de Monclús y los de Buetas acudían en romería hasta la ermita. Se celebraba misa, se almorzaba y se hacían rifas de productos: judías, ajos, cebollas, patatas… después, el dinero recaudado se utilizaba para el mantenimiento de la ermita. La fiesta dejó de celebrarse cuando el núcleo quedó deshabitado.


Artículo publicado en  El Cruzado Aragonés (agosto de 2020).



Fotografía 1; Ruinas de la vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Ermita de San Antón  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Cabecera  (Cristian Laglera)




13/1/13

TERRAZA





El Solano de Bacamorta fue un antiguo núcleo de población de Ribagorza formado por cuatro diseminadas casas; sus nombres eran: Terraza, Felip, Fortuño y Planeta. El lugar de Terraza aparece ya documentado en época medieval. De las cuatro casas antes citadas Terraza es la más destacada dado su importante iglesia. 

Las ruinas de la vivienda aparecen ante nosotros en la parte más elevada de una pequeña meseta. Poseía dos plantas más la falsa y cubierta a doble vertiente, ya derruida. A su alrededor se sitúan los correspondientes edificios auxiliares. Vivienda y edificios de apoyo están en estado ruinoso.

Algo aislada, al otro lado de la pista de acceso, brilla con luz propia la iglesia de San Saturnino (o San Martín). Es curioso porque se la conoce indistintamente por las dos advocaciones. La primera vez que la visitamos, en el año 2012, la conocimos muy "dejada", con daños en la torre, en la cubierta de la nave y llena de maleza. Alguien nos comentó que había un proyecto de restauración, pero la verdad es que no teníamos mucha fe en sus palabras. En nuestra última visita a Terraza, en diciembre de 2020, pudimos comprobar que, efectivamente, la iglesia había sido restaurada. ¡Y nosotros lo celebramos por todo lo alto!

La iglesia de Terraza es un templo de estilo románico lombardo, levantado a mediados del siglo XII. Tiene una pequeña nave de planta rectangular dividida en tres tramos y cabecera semicircular. Las capillas laterales y la torre corresponden a una ampliación efectuada en el siglo XVI. Al exterior, en el ábside, destacan una serie de arquillos ciegos -hermosísimos- estilo lombardo perfectamente construidos en piedra tosca.

Llegaremos a Terraza por una larga pista de tierra que enlaza las poblaciones de Murillo de Liena y Merli. El trayecto es más corto desde Murillo de Liena, son algo más de cinco kilómetros solo aptos para vehículos todoterreno. Desde Merli, tal y como estaba la pista estas últimas veces, mejor ni intentarlo.


Reportaje y fotografías actualizadas en diciembre de 2025.


Fotografía 1; Iglesia de San Saturnino (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Cabecera  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Terraza  (Cristian Laglera)





23/12/12

PUYBALLETA

 





Puyballeta es una de las diminutas aldeas que antaño pertenecieron al desaparecido municipio de Santa María de Buil. Actualmente está englobada dentro del amplio municipio de Aínsa-Sobrarbe.

Aparece documentado en el año 1887 como una casa de labor con 10 habitantes. En su único nomenclátor del pasado siglo XX censó 9 habitantes en el año 1930. Parece que quedó deshabitado a finales de los años sesenta.

No es fácil llegar a Puyballeta. Hay una pista que tomaremos muy cerca del desvío de Santa María de Buil (p.k.37), de la carretera A-2205. La pista es infernal, intransitable, las lluvias la han abierto en canal siendo imposible transitarla incluso con todoterreno. Transcurrido un kilómetro la pista acaba convirtiéndose en un camino de herradura que discurre hacia el este, y tras tres cuartos de hora de caminata nos conducirá hasta Puyballeta. El camino no está señalizado y hay varios tramos dudosos.

Las edificaciones de Puyballeta se sitúan sobre la parte alta de una emboscada colina, bien preparadas para la vida en un sitio tan aislado como es este y con un clima y una tierra poco favorables.

La estructura del núcleo es similar a las de las cercanas aldeas de La Capana, Pelegrín o Linés. Todas ellas se estructuran a partir de la casa fuerte, que suele tener dos plantas más la falsa. Alrededor se levantan los correspondientes edificios de apoyo, destacando una preciosa borda construida con mucho tino. La maleza ha conquistado la vivienda y todo su perímetro. A pesar de recibir algún pinchazo conseguimos acceder a sus bajos, que nos mostraron un par de magníficos arcos y un lavadero construido con grandes bloques de piedra. También una inscripción en una losa con el año de 1851.

A escasos metros de la vivienda se sitúa una caseta de luz, y es que este pequeño núcleo gozó durante sus últimos años de vida de suministro eléctrico, todo un lujo.

Las fiestas de Puyballeta se celebraban para la Anunciación, el día 25 de marzo.

En nuestra última visita, realizada hace algunos meses, rastreamos varios cerros y montes cercanos a este pequeño núcleo, buscando una posible ermita. No la localizamos -posiblemente no existiera-, pero sí un peirón, que la toponimia nos desveló que estaba dedicado a la Santa Cruz. 


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (diciembre de 2019).


Fotografía 1; Puyballeta (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Año ¿1867? (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Hermoso arqueado (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Lavadero (Cristian Laglera)



16/12/12

SILVES BAJO








El objetivo de esta semana es el pequeño despoblado de Silves Bajo, núcleo alzado sobre un espolón rocoso sobre Boltaña y la Ribera del Ara. Desde su emplazamiento disfrutaremos de unas magníficas vistas de una buena parte de Sobrarbe, en las que se distinguen el Cotiella, el ribagorzano macizo del Turbón, Boltaña, Aínsa o la fortaleza de Muro de Roda.

Se trata de un núcleo con claro origen defensivo, alzado durante el proceso de la reconquista de Sobrarbe. El núcleo lo conforman dos viviendas y una magnífica iglesia románica dedicada a Santa Eulalia (s. XI). Permanece deshabitado desde mediados de la década de los sesenta del pasado siglo XX.

De las dos casas llamó nuestra atención casa Peña, situada al borde de un cortado rocoso, en la cota más alta. Parece que hubo un castillo en este punto del que no queda resto alguno. Alrededor de casa Peña se levantan sus correspondientes edificaciones auxiliares, que tenemos bien fotografiadas en nuestras diversas visitas realizadas. También tenemos inmortalizado el horno, un pozo circular y un abrevadero. La segunda de las viviendas es casa Villacampa, situada junto a la iglesia. Al igual que casa Peña su estado solo puede catalogarse como ruinoso.

La iglesia, por el contrario, mantiene un aspecto digno, aunque su bóveda presenta algunas grietas que, con el tiempo, irán a más. Es un edificio gestado con aparejo de piedra sillar y sillería, de nave única encabezada por una cabecera semicircular canónicamente orientada. La nave se cubre con bóveda de medio cañón apuntada y el ábside con cuarto de esfera. La torre campanario se soldó a los pies. Adosado al sur se sitúa en camposanto, a través del cual se accede a la puerta de acceso, que abre al mediodía. 


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en marzo de 2022.



Fotografía 1; Silves Bajo (A. García Omedes)
Fotografía 2; Casa Peña (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Llegada al núcleo (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Vivienda "espaldada"  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Otra de las casas  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Iglesia de Santa Eulalia  (A. García Omedes)