19/1/14

SANTA EULALIA DE BETESA






En esta ocasión nos desplazaremos a tierras ribagorzanas para ocuparnos del pequeño caserío de Santa Eulalia de Betesa, englobado dentro del amplio municipio de Arén. Hasta el año 1966 perteneció al desaparecido municipio de Betesa, integrado en la actualidad en el de Arén. Santa Eulalia de Betesa se sitúa al norte del valle del río Noguera Ribagorzana, en la zona más oriental de Ribagorza, con la sierra de Sis como magnífico telón de fondo.

Se trata de un pequeño caserío de dos viviendas deshabitado desde comienzos de la década de los setenta. Por aquel entonces, siempre según el nomenclátor oficial, mantenía un total de ocho habitantes.

Sus dos viviendas se hallan en estado ruinoso. Están situadas al borde del abismo, con unas magníficas vistas de Betesa y de una buena parte del valle. Las casas son grandes, pero no están desarrolladas en altura. Tienen dos plantas, puertas en arco de medio punto y balcones orientados al este y al sur.

Unos metros al norte de las viviendas, presidiendo, se encuentra una de las joyas más desconocidas (en nuestra opinión) de la alta Ribagorza. Allí se sitúa la ermita románica de Santa Eulalia, templo alzado en las primeras décadas del siglo XIII. La ermita presenta un aspecto magnífico, y es que tuvo la fortuna de ser restaurada en el año 1994 cuando había sufrido el derrumbe de una parte de su muro norte. También tenía varias grietas en el muro sur y estaba engullida por la vegetación.

La ermita presenta nave única y rectangular techada con bóveda de cañón apuntada. La cabecera, que está cubierta con bóveda de cuarto de esfera, es semicircular y está orientada al este. Centra el ábside un alargado vano aspillerado derramado hacia el interior. En la portada de acceso (lado sur) hay un bonito crismón trinitario de siete brazos.


La belleza de la ermita sumada a la del paisaje hace que la visita sea una auténtica delicia, sin duda una excursión muy recomendable. Llegaremos por medio de una pista de firme pedregoso de un kilómetro escaso que tomaremos en el núcleo de Betesa; todo el tramo se realiza en brusca subida por lo que es imprescindible un buen vehículo todoterreno. A pie algo más de media hora.


Artículo publicado en El cruzado Aragonés (julio 2019).


Fotografía 1; Santa Eulalia de Betesa (Marina González)
Fotografía 2; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ermita de Santa Eulalia (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Cabecera (Cristian Laglera)




15/12/13

ATIART







Atiart es un pueblo fantasma en toda la regla; una sensación de extrañeza y tristeza a partes iguales recorrió mi cuerpo mientras paseaba por sus calles. Lo más extraño del caso es que no es habitual ver abandonado un pueblo prácticamente restaurado.

Atiart es una localidad de mediano tamaño perteneciente al municipio de La Fueva, está situada en pleno corazón de Sobrarbe; antiguamente perteneció al grupo de aldeas que conformaban el municipio de Toledo de Lanata. 

El nombre de la aldea ha sufrido muchas variaciones a lo largo del tiempo: Latiart o L'Atiart durante el siglo XIX, La Atiart hasta 1950 y Atiart a partir de entonces. 

Al quedar deshabitado a finales de los años sesenta pasó a manos de un propietario particular para dedicarlo en un principio a la explotación agraria. Las casas fueron rehabilitadas siguiendo el estilo tradicional de la zona, aunque por razones que desconozco (imagino que económicas) las obras llevan detenidas algún tiempo.

Las viviendas están alineadas a la derecha de la carretera, amplias viviendas de varias alturas todas ellas coronadas por preciosas chimeneas de nueva construcción.

Al norte del núcleo, encontramos una sencilla ermita de estilo popular dedicada a Santa Bárbara. Tiene una pequeña nave rectangular finalizada en testero recto. La puerta de acceso abre a los pies y sobre ella, se alza orgullosa la espadaña campanario de un solo ojo.

Las fiestas grandes de Atiart se celebraban el día 15 de agosto, día de la Virgen. Las pequeñas eran el 4 de diciembre, para Santa Bárbara. 
 
Llegaremos hasta Atiart por medio de una carretera asfaltada señalizada que tomaremos desde la carretera C-140, vía que enlaza las poblaciones de Aínsa y Campo.



Fotografía 1; Atiart (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Una de las viviendas restauradas (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Preciosa chimenea (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ermita de Santa Bárbara (Cristian Laglera)



1/12/13

LA XANTIGOSA / LA IXANTIGOSA







Pequeña aldea situada sobre un altiplano en la cara oriental de la sierra de Campanué, muy por encima de las aguas del río Ésera, allá donde Sobrarbe y Ribagorza se funden. Fue una de las aldeas que perteneció al desaparecido municipio de Pallaruelo de Monclús. En números anteriores nos ocupamos de otras aldeas como El Cotón (pueblos que fueron nº26), Latorre (nº 86), El Lenero (nº 90) y Solanilla (nº 103).

Llegar hasta La Xantigosa no es sencillo. El acceso lo realizaremos desde la localidad de Troncedo, por mala pista de tierra solo apta para vehículo todoterreno. El último tramo, preferiblemente, deberemos recorrerlo a pie, o, en su defecto, con un buen vehículo todoterreno.

La Xantigosa fue un lugar de dos casas: Campo y Rafel, aunque, a mediados del pasado siglo XX, ya solo mantenía una de ellas abierta. Según nos contaron la primera de las casas sufrió un tremendo incendio hace muchos años. Los últimos habitantes del núcleo ya no la recuerdan habitada. De la segunda vivienda, en la actualidad, apenas perviven algunas ruinas.

La vivienda contaba con una pequeña capilla particular utilizada en los últimos años como bodega. Era un pequeño espacio abovedado, con cabecera recta y acceso bajo llamativo arco de medio punto monolítico. En el año 2013 pudimos fotografiarlo todavía en su sitio, antes de ser cruelmente expoliado.

Sobre un empinado y emboscado cerro, a cierta distancia, se encuentran las ruinas de la ermita de San Cristóbal. Es un pequeño edificio de planta rectangular, con cabecera plana orientada al este. La puerta de acceso, adintelada,  abre a los pies, bloqueada por los escombros en la actualidad. Sigue pautas de ermita típica sobrarbense, alzada en los siglos XVII-XVIII.

Economía de subsistencia pura y dura. Evidentemente, una pequeña aldea como fue esta, carecía de todos los servicios básicos de primer orden. No había médico, agua corriente o electricidad, por citar algunos de los más importantes. Tampoco había escuela. Los niños de La Xantigosa, para acudir a clase, tenían que desplazarse diariamente hasta la localidad de Lavilla. Era una caminata que les llevaba algo más de una hora de ida y otro tanto de vuelta.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en julio de 2021



Fotografía 1; Llegada a La Xantigosa (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Puerta de la capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior del la capilla (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Ermita de San Cristóbal (Cristian Laglera)




17/11/13

CASTERNER DE LES OLLES (LLEIDA)







Encontramos Casterner de les Olles en la orilla catalana del pantano de Escales, justo enfrente del también despoblado lugar de Aulet. A pesar estar situado (aunque por pocos metros) dentro de la provincia de Lleida, me voy a permitir la licencia de incluirlo en esta web dado su cercanía con tierras ribagorzanas.

Casterner de les Olles fue un pueblo pequeño (6 casas). Tuvo ayuntamiento propio desde el año 1812 hasta el año 1847, fecha en que se agregó al antiguo municipio de Espluga de Serra; finalmente, acabó perteneciendo al municipio de Tremp. Tras el llenado del pantano toda la parte baja del pueblo quedó sumergido bajo las aguas y el lodo del pantano, incluidos campos y tierras de cultivo.

Dado la gran cantidad de maleza y escombros que encontramos por todos los lados la movilidad por el pueblo es bastante complicada, aún así merece la pena dedicarle algunos minutos a recorrerlo lentamente.

Su edificio más interesante es la iglesia románica de San Lorenzo. Fue consagrada en el año 1349 y comprada junto con el castillo de Casterner (ya desaparecido) por el abad de Alaón. Es un templo de una sola nave orientado finalizado en ábside de tambor. La puerta de acceso se sitúa en su lado oeste, sobre ella se levanta una pequeña espadaña campanario de un solo ojo.

A Casterner de les Olles nunca hubo acceso rodado. Realizaremos la aproximación desde la misma presa de Escales, tras cruzar un pequeño túnel comenzaremos un sendero bien conservado gracias a los cazadores de la zona que en poco más de dos kilómetros nos llevará hasta las ruinas del despoblado.


Fotografía 1; Casterner de les Olles (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Una de las viviendas  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Lorenzo (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ábside románico (Cristian Laglera)



9/11/13

LAS SENDERAS (LES SENDERES)






Si hay un despoblado desconocido, recóndito y complicado de localizar en esta provincia, este es, sin duda, Las Senderas. Se localiza al pie de la sierra de San Marcos, muy cerca del barranco de Colls y del también abandonado lugar de Soliva. A Las Senderas solo se puede llegar a pie, si bien es cierto, que podemos hacer una aproximación en vehículo todoterreno hasta el cercano núcleo de Soliva.

Fue un lugar de dos casas –Felip y Senderas–.  En el nomenclátor del año 1930 aparece con un total de 12 habitantes.

Eran viviendas grandes y robustas, construidas en mampostería con grandes sillares en las esquinas. Actualmente ambas casas se encuentran en ruina y destechadas. Los años de abandono y la maleza han desdibujado mucho su aspecto, pero aún así, todavía pudimos fotografiar algún detalle, como el sobrio dintel monolítico de una de las viviendas que, obstinado, se resiste a desaparecer.

 A pesar de la cercanía del barranco de Colls y de una fuente que manaba abundante agua no pasaron desapercibidos a nuestros ojos dos grandes aljibes que todavía recogían estérilmente agua, uno perteneciente a cada casa. No queremos finalizar este artículo sin citar un gigantesco establo de dos plantas con cubierta de madera. Sorprende un edificio de estas dimensiones en una aldeíta de tan solo dos casas. Las Senderas es… Ribagorza en estado puro.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés en abril de 2021



Fotografía 1; Las Senderas  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Una de las dos viviendas  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Gigantesco establo  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Edificio de apoyo  (Cristian Laglera)