6/12/11

OTÍN







Hoy he visitado junto con Miguel A. Barrutia el despoblado de Otín, el último que tenía pendiente en la zona de la sierra de Guara. Estamos ante un pueblo de cierta importancia, lo confirman sus 11 casas, uno de los núcleos más grandes del valle.

Sus edificaciones están repartidas entre sus dos barrios, el barrio del barranco (el bajo) y el barrio alto. Actualmente pertenece al municipio de Bierge, y está situado en la vertiente derecha del barranco de Mascún. 

En la parte mas alta tenemos situada la iglesia de San Juan Baustista. Probablemente fue construida sobre las ruinas de un templo anterior de origen románico, posteriormente, sufrió importantes reformas, las más importates durante los siglos XVI y XVII. 

También en la parte alta destaca casa Cosme Bellosta, una impresionante casona en la que entre otras cosas no debemos dejar de ver sus bajos abovedados y una inscripción en una dovela de la portalada del año 1737. También en la parte alta resiste en pie la casa de Felix Mairal Bellosta (Casa Lujo), que fue la última en ser deshabitada.

En la parte baja de Otín, en el camino de Letosa, se sitúa la ermita de Nuestra Señora del Barranco. Es un modesto y sencillo templo de una sola nave de planta rectangular y cabecera recta.

También en la parte baja encontramos un par de casas en "aceptable estado", al menos exteriormente, pero el aspecto del pueblo realmente es desolador. Gran parte de los tejados de las casas se han desplomado, si bien, todavía se puede entrar a alguna de las viviendas.

El mejor acceso es desde Las Bellostas, previo paso por Letosa. Nosotros hemos accedido desde Bara pasando por el despoblado de Nasarre por un sendero GR. La senda está perfectamente marcada, hay muchas señales y es prácticamente imposible perderse, hay un buen trecho, aunque toda la subida está concentrada al principio, en el ascenso a Nasarre.


Fotografía 1; Llegada al barrio Bajo (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Cosme Bellosta (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Juan Bautista (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Ermita de Nuestra Señora del Barranco  (Cristian Laglera)
Fotografía 5: Magnífica borda (Cristian Laglera)




13/11/11

ESCUAÍN







Me gustaría comenzar diciendo que Escuaín no es un pueblo abandonado, aunque es cierto que durante gran parte del año no mantiene población estable. Como es lógico son los fines de semana y sobre todo en época veraniega cuando varias de sus casas son habitadas. 

Al llegar me llamó la atención una oficina de información que hay en el centro del pueblo, y es que Escuaín recibe gran cantidad de visitas, principalmente gente interesada en el senderismo y barranquismo. La conocida como Garganta de Escuaín bien merece una visita. También hay una serie de miradores en los alrededores de Escuaín que son de "obligada" visita, bien enlazados todos ellos por senderos bien señalizados.

Pascual Madoz le adjudica a Escuaín 23 casas en el año 1845. En su máximo nomenclátor del pasado siglo XX aparece citado con 89 habitantes (año 1910).

La iglesia de San Pedro es su edificio más destacado; es un edificio del siglo XVI cerrado bajo llave por peligro de derrumbe. Consta de una sola nave de planta rectangular rematada en cabecera recta. Tiene dos capillas laterales a modo de crucero y se cubre con bóveda de medio cañón.

En el centro del núcleo hay también una pequeña capilla privada (perteneciente a casa Cazcarra) de nave única y cabecera plana dedicada a la Virgen de Fátima.

Por lo demás, grandes casonas de piedra en ruina intercaladas con un par de casas recuperadas y alguna de moderna construcción.

El acceso a Escuaín lo realizaremos por medio de la carretera que une las poblaciones de Aínsa y Bielsa. A la altura de Escalona tomaremos un desvío (asfaltado) en dirección a Puértolas y unos 8 kilómetros después de rebasar esta población llegaremos hasta Escuaín.


Fotografía 1; Iglesia de San Pedro  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Magnífica vivienda  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Bellas construcciones de piedra  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Otra de las casas destruidas  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Capilla de casa Cazcarra  (Cristian Laglera)


6/11/11

LINÉS






Linés es una de las diminutas aldeas que antaño pertenecieron a la localidad de Santa María de Buil. Actualmente está englobada dentro del amplio municipio de Aínsa-Sobrarbe. Sus edificaciones se levantan en una zona poco transitada entre los barrancos de la Fuente y el homónimo de Linés, en plena sierra de Camporrotuno.

Es un lugar de escasas referencias documentales. Aparece con 22 habitantes en el nomenclátor del año 1887. En 1930 contaba con 11 habitantes y dos viviendas.

La aldea se divide en dos diminutos barrios comunicados entre sí por un bello camino medieval. Paseando por el despoblado nos topamos con sus dos casas (Coronas y Sarrate) rodeadas de sus correspondientes edificios auxiliares. Todas las edificaciones se encuentran en ruina, apenas se conservan en pie las fachadas de las dos viviendas. La vegetación, una vez más, va ocultando poco a poco cualquier recuerdo de vida que allí hubo.

Casa Coronas es, en nuestra opinión, la más destacada. Cuenta en sus bajos con un pequeño oratorio dedicado a San Hipólito. Es una salita abovedada fechable en el siglo XVIII. En nuestra última visita (año 2012) observamos que la cubierta de la capilla había cedido. Aquí se celebraban solamente acontecimientos especiales, como las fiestas de la aldea, algunas bodas, y claro, también algún funeral.

Al no disponer de iglesia los domingos y días festivos los habitantes de Linés acudían hasta la iglesia de Santa María de Buil, lugar hasta el que tenían una hora andando.

Lo mismo ocurría con los niños para acudir a la escuela. En las tardes de invierno, el maestro les dejaba salir antes para que no volvieran de noche a casa.

Contaban con una fuente donde se iba a buscar el agua de beber. También había dos balsas, una que empleaban para lavar la ropa y otra para dar de beber a los animales.

Las fiestas se celebraban los días 13 y 14 de agosto, en honor a San Hipólito. Venía gente de poblaciones cercanas como: La Capana, Pueyo de Araguás, Guaso, Morcat o Camporrotuno. Preparaban abundante comida  y hacían baile con una gramola que traían del hoy también deshabitado lugar de La Capana. El primer día de las fiestas llegaba el cura de Santa María de Buil y se hospedaba  en casa Coronas.

Celebraban dos romerías. La primera era el día 15 de mayo, y se iba a la ermita de San Lino. La otra se celebraba en la ermita de la Virgen de la Sierra, el día 8 de septiembre. 
  

Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (octubre 2018).


Fotografía 1; Llegada a Linés. Viviendas engullidas por la vegetación  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Capilla de casa Coronas  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Pajar de casa Coronas  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Hermoso "camino medieval"  (Cristian Laglera)



30/10/11

ESCARTÍN









Esta semana recordaremos uno de los pueblos deshabitados más conocidos de toda la provincia de Huesca. Su nombre es Escartín. Se trata de uno de los núcleos que se localizan en Sobrepuerto, hermosamente distribuido sobre una ladera del pico de la Manchoya, perfectamente orientado al sur y rodeado de magníficos bancales escalonados.

Hay diferentes opciones de llegar a Escartín. En nuestra opinión, la mejor elección es hacerlo a pie desde Bergua por hermoso sendero balizado. Bajaremos hasta el barranco de Forcos y remontaremos por la orilla contraria, todo en subida, hasta arribar al despoblado. Podemos llegar a Escartín en una hora y media aproximadamente, disfrutando del camino y del entorno.

Es un lugar documentado desde el año 1100. Aparece citado con siete fuegos en los fogajes de los años 1495 y 1593. En el pasado siglo XX abrió un máximo de 18 hogares. Algunos de los nombres de las casas son: Blas, Pedro Escartín, Buisán, Ezquerra, Ferrer, Juan, o Ferrero, Lacasa, Navarro, Raro, o Royo, Sampietro o Santolaria. Hace exactamente un siglo censaba 97 habitantes. Llegó a constituir ayuntamiento propio en el año 1834, para agregarse posteriormente al de Basarán. Actualmente está englobado en el municipio de Broto.

A nuestra llegada lo primero que llama la atención es que la plaza del pueblo no está rodeada de viviendas, sino de edificios auxiliares: varias bordas, la herrería… Una circunstancia curiosa y muy poco común. Toda una rareza.

En la parte más elevada del pueblo se sitúa la iglesia de San Julián, majestuosa, que junto con la abadía y la escuela componen una segunda plazoleta.

Algunos expertos ven reminiscencias románicas en este inmueble. Adolfo Castán por el contrario la sitúa en el XVI. Es un templo de nave rectangular con tres capillas laterales (dos al norte y una al sur) y cabecera tripartita orientada al este. La nave se cubre con bóveda apuntada y los ábsides con medio cañón. Presenta coro en alto a los pies. La torre campanario, de dos plantas, se acomoda sobre el atrio.

Las viviendas son de grandes dimensiones; tengamos en cuenta que además de para las personas también servían de refugio para los animales. Actualmente la ruina es generalizada. Todavía observamos sobrios vanos, dinteles y algunos tejados de losa que aguantan milagrosamente en pie. Casa Navarro fue la última vivienda que cerró sus puertas, fue en el año 1966.

La vida en Escartín era muy dura, especialmente en invierno. Seis familias marcharon a vivir a Francia antes de la Guerra Civil. Como seguro imagináis carecían de todos los servicios básicos de primera necesidad. El médico, por ejemplo, venía desde Fiscal, pero solo en casos muy extremos.

Economía de subsistencia, como todos los pueblos de Sobrepuerto, con la ganadería como motor principal. Ovejas, vacas y algunas cabras eran los animales más habituales. Si hablamos de agricultura el trigo era el cereal más importante. También cultivaban diversas legumbres y algunas patatas.

Las fiestas grandes se celebraban el tercer domingo de septiembre y las pequeñas el día 7 de Enero. El baile se realizaba en la plaza o en alguna de las eras.

El día 25 de Junio los vecinos de Escartín, como los del resto de Sobrepuerto, acudían a la romería de Santa Orosia. El cura que oficiaba la misa acudía desde Bergua y en los últimos años subía desde Fiscal.

Los principales motivos del abandono de Escartín hay que buscarlos en la falta de servicios básicos, luz y agua, además de la necesidad de construir una pista de acceso que nunca llegó a realizarse.


Artículo publicado en El Cruzado Aragonés (octubre 2020).




Fotografía 1; Escartín (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Casa Ferrer (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Julián (Blas Gonzalo)
Fotografía 4; Casa Navarro (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Casa  Pedro Escartín (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Dintel de casa O Ferrero (Faustino Calderón)
Fotografía 7; Herrería y casa Sampietro (José María Satué)


23/10/11

NOCELLAS








Quiero dedicar este modesto reportaje sobre Nocellas a José Cereza, antiguo vecino de este lugar con el que mantengo contacto desde hace unos días; gracias a él, he conseguido información de este lugar, así como algunas fotos de Nocellas de la década de los sesenta.

Nocellas es un bonito pueblo dividido en dos barrios bien diferenciados, está situado en la cabecera del valle homónimo, cerca del barranco de Bacamorta. En su máximo nomenclátor del pasado siglo XX (año 1930) censó 64 habitantes, por aquel entonces mantenía seis casas abiertas. 

En el barrio bajo (además de la iglesia de Santa María) encontramos las casas de  el Soltero y la Abadía.

La iglesia es una construcción de origen románico, aunque la gran cantidad de reformas sufridas han hecho que pierda todo su aire medieval. Es un templo de una sola nave con cabecera de testero recto. Las capillas laterales son obra posterior. Tanto la nave como las capillas cubren con bóveda de horno. La puerta de acceso se encuentra bajo una pequeña lonja y junto a ella se levanta la torre campanario.

En el barrio alto es conocido como "El Tozalet". Allí, encontramos entre la maleza las casas del Baile y la Cuasta. Aunque con dificultad, todavía podemos apreciar elementos propios de la arquitectura popular de la zona.

Mas desperdigadas se encuentran casa Torrueco y casa Castellaz, también dentro del termino de Nocellas. A pesar de su estado ruinoso, ambas merecen una visita.

Nocellas es un pueblo bastante agradecido de visitar; llegaremos desde Merli por una mala pista de unos 2.5 kilómetros.


Fotografía 1; Nocellas (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia parroquial (Marina González)
Fotografía 3; Interior de la iglesia (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Escuela  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Barrio alto (Marina González)
Fotografía 6; Casa Torrueco  (Cristian Laglera)