16/12/10

FET








Las ruinas del viejo pueblo de Fet subsisten en lo alto de un espolón rocoso en las inmediaciones del embalse de Canelles. El estado del núcleo es deplorable, la maleza y los muros derruidos desdibujan las calles y es muy complicado pasear poder desplazarse por ellas.
Fet fue una de las poblaciones mas grandes de la zona, llegó a tener casi 200 habitantes a principios del siglo XX. En nomenclátor del año 1950 todavía censaba 92 habitantes.
La construcción del embalse aceleró su abandono, pues aunque el agua no inundó ninguna de sus edificaciones si lo hizo con sus mejores tierras de cultivo.
De entre las edificaciones destaca la iglesia de Nuestra Señora de La Asunción, del siglo XVI.
Es un edificio de una nave con una cabecera poligonal que posee contrafuertes en las esquinas de la misma. Por el interior se aprecian capillas entre los contrafuertes. A pesar del derrumbe de su techumbre todavia conserva una parte de la bóveda estrellada. En 1918 poseía cuatro campanas y altares dedicados, además de a la Virgen, a San Ramón, a San Francisco, Santa Sofía y a la Virgen del Remedio.
Por la parte de atrás de la iglesia se accede al mirador de Fet, un precioso balcón natural que ofrece una vistas impresionantes de la zona.
Llegaremos hasta Fet por pista bien desde Viacamp o bien desde Estaña, ambas solo aptas para vehículos todoterreno.


Fotografía 1; Fet visto desde el sur (Francisco Bolea,  www.sipca.es)
Fotografía 2; Pilaret (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior del templo  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Viviendas en ruina (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Casa solitaria  (Cristian Laglera)


14/12/10

BASTARAS






Encontramos Bastaras muy cerquita del río Formiga, en la carretera que une las poblaciones de Aguas y Bierge. Bastaras hoy se ha convertido en una finca particular del tristemente conocido por aquí Victorino Alonso.
Tenemos que retroceder hasta el año 1973 cuando un grupo de afamados empresarios compraron el pueblo de Bastaras, ya deshabitado por aquel entonces, y lo convirtieron en coto privado de caza.
Poco después cercaron su propiedad con una valla de mas de 35 kilómetros y soltaron diversas especies de caza mayor. La valla, que es muy polémica desde hace algunos años pues atraviesa cauces y barrancos públicos dentro del parque natural de Guara, fue declara ilegal en el año 1977 y todavía sigue en pie.
Capítulo aparte merece la cueva de Chaves, arrasada en el año 2007. Y es que el magnífico yacimiento tuvo la desgracia de estar situado dentro de los límites de la propiedad privada de la empresa Fimbas SA, que ya acumulaba numerosas denuncias por irregularidades medioambientales.
También fue muy polémica la venta del pueblo y sus tierras que fueron vendidas a 3500 pesetas la hectárea, en total pagaron unos 6 millones y medio de las antiguas pesetas.
Bastaras tenía siete casas habiendo sido recuperadas varias de ellas por los dueños del coto para su uso particular. 
El vallado me ha impedido hacer fotos del pueblo, pero gracias a mi buen amigo Antonio García Omedes puedo realizar el reportaje con algunas imágenes suyas. Nadie mejor que Antonio para hablarnos de su iglesia: "Su ruinosa parroquial, destaca entre el caserío, más aparente de lejos que en la distancia corta. Dedicada a San Clemente, es originaria del siglo XII. Sufrió tan severas transformaciones en el XVII a base de elevar su cerramiento, montar una bóveda de lunetos al gusto de la época, demoler su ábside para hacer la actual cabecera plana, excavar capillas laterales... que de no ser por la portada, costaría trabajo creer en su origen románico"


Fotografía 1; Bastaras (A. García Omedes)
Fotografía 2; Iglesia de San Clemente  (A. García Omedes)
Fotografía 3; Cabecera  (A. García Omedes)


12/12/10

SILVES ALTO








Agrupado sobre un llano (pero a más de 1000 metros de altitud) encontramos el bellísimo pueblo de Silves Alto, otro de los muchos lugares de "obligada visita" que encontramos dentro de la siempre sorprendente comarca de Sobrarbe.
Fue un pueblo pequeño, muy pequeño; durante el pasado siglo XX sólo mantuvo tres casas abiertas. Sus nombres eran: Sanvicente, Sampietro y Rufas.
Silves ha recuperado algo de vida estos últimos años; hay alguna casa rehabilitada y en la actualidad un matrimonio regenta un camping que hay situado a escasos metros del núcleo.
Paseando por sus calles encontramos varias viviendas que responden a las características propias de las construcciones de la zona: grandes casonas de dos y tres plantas con bellas fachadas de piedra y chimeneas cilíndricas.
Muy cerca de allí, junto a la pista que sube hasta Aguilar, encontramos uno de los edificios más destacados del núcleo, la ermita románica de San Bartolomé. Es un sencillo templo de una sola nave finalizado en ábside semicircular, no hay presbiterio, la cabecera articula directamente con la nave. A los pies del templo se levanta una espadaña de doble ojo.
El acceso lo realizaremos desde Boltaña, desde donde tomaremos la carretera de "La Guarguera". Un kilómetro después de pasar el río Ara, una pista zigzagueante, solo apta para vehículo todoterreno, que nace a nuestra derecha nos conducirá sin pérdida hasta Silves, en poco más de tres kilómetros.


Fotografía 1; Silves Alto (A. García Omedes)
Fotografía 2; Llegada al núcleo  (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Casa Sanvicente  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Edificios en ruina  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Ermita de San Bartolomé (Cristian Laglera)
Fotografía 6, Interior del templo  (Cristian Laglera)


5/12/10

RUESTA (ZGZ)







Impresionante pueblo situado dentro de los límites de la provincia de Zaragoza pero que me vais a permitir que incluya en esta página web ya que pertenece a la comarca de Jacetania.  
Ruesta fue un pueblo grande, muy grande. En el año 1959 todavía aparece documentado con 350 habitantes. Unas cuantas décadas antes llegó a tener más de 800, repartidos en sus más de 100 casas.
El pueblo de Ruesta se articula en torno a dos calles (la Mayor y la del Centro) que nacen junto a la iglesia, la primera de ellas es la calle más larga e importante y finaliza a los pies del mismo castillo.
Precisamente lo primero que llama la atención a nuestra llegada es su castillo. Es una antigua fortaleza musulmana conquistada por Sancho Garcés en el año 911. Para poder acceder hasta ella tuvimos que atravesar una autentica selva de zarzas, aunque al final, mereció la pena.
La iglesia de La Asunción es otro de los edificios destacados. Se sitúa en la plaza, junto a una vivienda que ha sido recuperada estos últimos años como albergue.
En las cercanías encontramos la ermita románica de San Juan Bautista de Maltray (s. XII). Es un edificio de nave única encabezado por ábside semicircular orientado al este. La nave y la puerta de acceso son de fecha posterior a la cabecera, según reza una inscripción situada en una dovela de la puerta; parece que corresponderían al siglo XVIII. De gran interés son las pinturas que decoraban su ábside, actualmente están expuestas en el Museo Diocesano de Jaca, merece la pena su visita.
Ruesta se encuentra situado a escasos metros de la carretera A-1601, junto al embalse de Yesa, en la orilla derecha del río Aragón.


Fotografía 1; Vista aérea de Ruesta (Carlos Gil)
Fotografía 2; Iglesia de la Asunción (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Viviendas del centro (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Emita de san Juan Bautista de Maltray (A. García Omedes)
Fotografía 5; Castillo de Ruesta (Cristian Laglera)


MESÓN DE SANTA ANA (PUENTE DE FANLO)





Pequeño núcleo despoblado situado junto al río Gállego, al sur de Sabiñánigo, muy cerca de la carretera poco después de rebasar la localidad de Hostal de Ipiés.
Curiosamente el núcleo es conocido por muchos (también por mí) como el despoblado de "Puente de Fanlo". Parece obvio que guarda relación con la cercanía del llamado Puente de Sol, documentado ya en el siglo XIV. Fue destruido en la Guerra Civil -año 1938- y posteriormente restaurado en 1984.
El Mesón de Santa Ana mantuvo dos viviendas abiertas a comienzos del pasado siglo XX; también Pascual Madoz documentó dos casas en el año 1845. Era propiedad del Señor de Baranguá.
Cerca de las viviendas (junto a la pista) queda vestigio de una pequeña ermita que estuvo dedicada a Santa Ana. Por sus dimensiones más que una ermita da la sensación de ser un pequeño zoque.


Fotografía 1; Llegada por el puente (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Viviendas (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Ruinas de la ermita de Santa Ana (Cristian Laglera)


4/12/10

SANTA MARÍA DE BELSUÉ






Santa María de Belsué es una pequeña aldea abandonada situada dentro de los límites de la comarca de la Hoya de Huesca; la encontramos aproximadamente a mitad de camino de las poblaciones de Belsué y Lúsera. A pie desde el asfalto no tenemos más de diez minutos.
Sus edificaciones se levantan sobre una especie de islote que corta el río Flumen en varias ocasiones, formando un curioso meandro.
Se conocen citas documentales de Santa María de Belsué, la primera data del año 1207.  
Siempre fue un lugar pequeño, llegó a tener un máximo de tres fuegos, aunque en sus últimos años de vida ya solo mantenía una de las casas abiertas.
Entre tanta ruina destaca la iglesia románica de Santa María (s.XI), templo declarado Monumento Histórico Artístico, a pesar de su estado ruinoso. Es iglesia de nave única y planta rectangular, finalizada en cabecera plana; la torre campanario se levantó posteriormente sobre la misma cabecera. A su lado norte se adosó una pequeña sacristía a la que se accede desde la misma nave. Es muy preocupante el estado de la torre (imagen 3), en ella vemos una inquietante grieta vertical que acabará abriendo la torre en dos, más bien pronto que tarde. El templo merecería un poco de atención, ahora que aún estamos a tiempo de evitar que se pierda uno de los últimos ejemplares (año 1060 aprox.) de arquitectura de tradición visigótica.


Fotografía 1: Llegada a Santa María de Belsué  (Cristian Laglera) 
Fotografía 2; Iglesia parroquial   (Cristian Laglera) 
Fotografía 3; Interior del templo  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Edificio en ruina   (Cristian Laglera)



28/11/10

CARDIEL





En medio del paraje semidesértico de Los Monegros resisten en pie las casas de piedra y adobe del antiguo poblado de Cardiel.
Muy cerca de estas ruinas discurre una antigua calzada Romana que unía Tarraco con Caesar Augusta. Cardiel fue también lugar de paso de peregrinos a Santiago de Compostela.
Fue una aldea muy importante en la baja edad media, y fue entonces cuando se edificó la iglesia de San Salvador, que afortunadamente ha sido reconstruida recientemente. Es un templo de una sola y alargada nave finalizada en testero recto con espadaña campanario a los pies.
A la vera de este despoblado se alzaba una cruz románica que en la actualidad se conserva en el Palacio de Montcada.
Llegaremos a Cardiel desde la pista que enlaza las localidades de Candasnos con Torrente de Cinca.


Fotografía 1; Cardiel  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia de San Salvador (Cristian Laglera)





20/11/10

FINESTRAS / FINESTRES











Finestras es, sin lugar a dudas, uno de los lugares más espectaculares que encontramos en la zona sudoccidental de la siempre sorprendente comarca de Ribagorza. 
No me refiero sólo a su pequeño núcleo, magnífico, articulado entorno a una pequeña plazoleta, sino a su entorno, difícilmente mejorable y de alto voltaje paisajístico.
Frente a Finestras tenemos el embalse de Canelles dominado por una impresionante formación rocosa consistente en dos gigantescos mallos paralelos, familiarmente llamada "La muralla china." En el interior de la muralla observamos desde la distancia la ermita románica de San Vicente, templo construido a mediados del siglo XI afortunadamente restaurado en la década de los noventa.
El pueblo en sí es pequeño, pero muy bello. Solo una de las viviendas, casa El Coix (El Cojo), continua siendo visitada regularmente por sus dueños, el resto del pueblo está en en ruina, hay que tener precaución si tenemos intención de entrar a alguna de las casas. En mi primera visita (año 2010) tuve la suerte de coincidir con la dueña de casa El Coix, que según me contó sigue viniendo habitualmente al pueblo, sobre todo en verano.
Precisamente en el interior de alguna de las viviendas todavía encontramos silos y depósitos para almacenar uno de los líquidos sobre los que giraba la economía de Finestras, el aceite. El molino de aceite se sitúa en la plaza, junto a la iglesia parroquial y el lavadero. 
La iglesia fue dedicada a Santa María, es un templo del siglo XVII. Es un templo de nave única y planta rectangular, rematado en cabecera plana orientada. Tiene dos capillas laterales que le aportan planta de cruz. A los pies y en todo lo alto mantiene en pie una espadaña campanario con sólo uno de sus dos ojos en pie.
Otro edificio de interés es la ermita de San Marcos, situada a unos 300 metros al sur del núcleo. Es un templo de una sola nave rectangular y cabecera recta, a día de hoy presenta un aspecto magnífico.
La pista de acceso es larga y tortuosa. Podemos acceder bien desde Estaña (13.3 Km) o bien desde Viacamp (23.5 Km), ambas opciones requieren cierta dosis de paciencia, aunque repito, la visita está de sobra justificada.


Fotografía 1; Finestras (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Iglesia de Santa María (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Interior (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Impresionante vivienda (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Calle principal  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Casa El Coix (Cristian Laglera)
Fotografía 7; Ermita de San Marcos (Cristian Laglera)
Fotografía 8; La "muralla china" (Laura Rebollo)


14/11/10

ESTALL / L´ESTALL








Estamos ante uno más de los pueblos deshabitados que encontramos dentro de los límites de el Montsec de L´ Estall (Ribagorza). Es una zona que sufrió cruelmente la lacra de la despoblación, principalmente por la construcción del embalse de Canelles.
L´ Estall fue antaño un pueblo importante, al menos sí lo era dentro de su zona. Durante el pasado siglo XX mantuvo 11 casas abiertas; por aquel entonces tenía casi un centenar de vecinos censados.
Su ultimo habitante fue Santiago Pena, que abandonó el pueblo en el año 2003, habiendo permanecido como único habitante desde 1974. Fueron casi 30 años viviendo en soledad, o mejor dicho, en compañía de sus animales, sin duda toda una hazaña en un lugar tan aislado y dejado de la mano de Dios como es este.
El pueblo se estructura en una única calle, larga y estrecha, calle que está tomada por la vegetación. A pesar de la ruina y la maleza, todavía podemos apreciar interesantes muestras de arquitectura rural. A pesar del mal estado de las viviendas todavía podemos acceder al interior de alguna de ellas, aunque con precaución. Destacan algunas interesantes puertas doveladas y algún horno interior.
Las condiciones de vida en L´ Estall eran bastante complicadas, los inviernos eran duros, muy duros; nunca llegó a haber agua corriente ni tampoco luz eléctrica.
A pesar de su lamentable estado el edificio más destacado que encontramos en L´ Estall es la iglesia de Santa María. Todavía conserva parte de sus bóvedas, aunque da la sensación de que van a venirse abajo en cualquier momento. En una de sus capillas hay unas pinturas fechadas en el año 1866. En origen fue un edificio de una sola nave rematado en ábside semicircular, al que se le añadieron las capillas laterales y la espadaña campanario con posterioridad.
El acceso es muy sencillo. Lo realizaremos por medio de una buena pista de tierra señalizada que tiene su inicio en las inmediaciones de Viacamp. La pista se acondicionó hace unos años con motivo de la inauguración del albergue de Montfalcó.


Fotografía 1; Vista lejana de L´Estall  (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Llegada (Marina González)
Fotografía 3; Iglesia de Santa María  (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Cabecera  (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Calle principal  (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Escuela  (Cristian Laglera)


9/11/10

MATIDERO








Matidero es un pequeño despoblado situado en la linde de las comarcas del Alto Gállego y Sobrarbe, muy cerca del nacimiento del río Alcanadre.
Durante el pasado siglo XX mantuvo un total de ocho casas abiertas, censando 94 habitantes en el año 1910.
El pueblo está estructurado en torno a una plaza central, en ella nacen las diferentes calles del núcleo.
El aspecto de Matidero deja mucho que desear, si bien junto a la pista de acceso encontramos un chalet de nueva construcción que parece que es visitado regularmente por sus dueños.
Por encima del resto de las edificaciones destaca la iglesia de San Miguel, levantada a mediados del siglo XVII. Es un templo construido en mampostería, tiene una nave rectangular, cabecera recta orientada y dos capillas laterales que le aportan planta de cruz. La torre, de un solo cuerpo, se levanta sobre su muro sur.
No muy lejos de la parroquial se sitúa la escuela, curiosamente este edificio jamás llegó a utilizarse, pues la Guerra Civil estalló unos meses antes de ser acabada.
Otro edificio de interés lo encontramos en el camino de Bibán y Binueste, allí se sitúa la arruinada ermita Virgen de los Palacios. Actualmente se encuentra con la cubierta hundida y casi engullida por la maleza. Es un templo de buenas dimensiones, de una sola nave y cabecera plana.
Precisamente junto a esta ermita, vivió el que fue el olmo más grande de Aragón, tenía 27 metros de altura y 21.60 de diámetro de copa, murió en el año 1987 de grafiosis.
El acceso a Matidero lo realizaremos por una pista asfaltada que tomaremos desde la carretera de La Guarguera, poco después de rebasar Laguarta en dirección hacia Boltaña.


Fotografía 1; Llegada a Matidero (Cristian Laglera)
Fotografía 2; Fachada de una de las viviendas (Cristian Laglera)
Fotografía 3; Iglesia parroquial (Cristian Laglera)
Fotografía 4; Interior de la iglesia (Cristian Laglera)
Fotografía 5; Escuela (Cristian Laglera)
Fotografía 6; Ermita Virgen de los Palacios  (Cristian Laglera)